El territorio lo es todo

Hoy en día el 50% de la ciencia no se estudia en los centros educativos, pero es interesante que la recuperemos y la estudiemos por nuestra cuenta.

Otto Warbürg, premio Nobel de Medicina, defendía el pleomorfismo, el cual se basa en que las células se van transformando en hasta 16 formas distintas (estadios). La causa de la transformación es que van perdiendo oxígeno, lo que hacen que se acidifiquen. ¿Por qué se acidifican? Aplicando la teoría de Hamer puede ser por una situación de estrés, miedo, ansiedad, tristeza... Durante esta transformación las células liberan exosomas, cadenas de información (ARN) que expulsa la célula y esto es lo que nos enferma para resolver una situación que es perjudicial para nosotros. Una vez que esta situación está resuelta se generan anticuerpos, que es lo que nos hace poder continuar con nuestras vidas. Estos exosomas son a lo que hoy en día, incorrectamente, se le está llamando virus.

Esto nos lleva a las pruebas PCR. Estas pruebas no detectan ningún virus, ya que no detectan el ARN, ni mucho menos lo miden. Lo que detectan son material genético que se podría dar mediante un virus, un exosoma o contaminantes externos. Es por eso que hay tantos falsos positivos, recordemos que el presidente de Tanzania mandó muestras de una papaya, una cabra y un pájaro etiquetándolas con nombres de personas y dieron positivo. Acto seguido Tanzania expulsó a los representantes de la OMS del país. El propio Kary Mullis, premio Nobel de Química e inventor de dichas pruebas, dejó bien claro al inventarlas que no servían para diagnóstico y lo hubiese defendido con uñas y dientes, ya que era partidario de estas teorías. Casualmente murió el 19 de agosto de 2019 de neumonía, recordemos que una frecuencia electromagnética a 60Hz puede causar graves problemas pulmonares porque el cuerpo es incapaz de absorber el oxígeno presente en el aire.

Todo esto está en contraposición con la teoría de Pasteur, que era un simple químico, pero a la industria farmacéutica le gustó mucho su idea de que todo te ataca de fuera. Todo son patógeno y tú no tienes el control de nada, por lo que la única opción que te queda es consumir medicamentos. Hoy en día sabemos que los medicamentos son la tercera causa de muerte en el mundo. La teoría de Pasteur se basa en los postulados de Koch, los cuales rara vez se cumplen entre otras cosas porque Koch utilizó una sola bacteria para demostrar su teoría. Tampoco tienen mucho sentido estos postulados, la base de la microbiología moderna, porque en toda la historia nunca se ha conseguido aislar un virus. Ilya Metchnikoff para demostrar que está teoría era falsa bebió vibrio cholerae, la bacteria causante del cólera, y no le pasó absolutamente nada. Por desgracia, esta es la teoría que hoy en día se estudia en las universidades y también es la que beneficia a toda la industria farmacéutica. El propio Pasteur reconoció en sus memorias, las cuales guardó bajo llave hasta se muerte, que la mayoría de experimentos para probar su teoría habían sido falsificados. En su lecho de muerte llegó incluso a decir: "Bernard tenía razón, el agente no es nada, el territorio lo es todo".

Royal Rife inventó un complejísimo microscopio utilizando cuarzos, en el que era capaz de ver en qué fase (estadio) se encontraba la célula según a que frecuencia estaba vibrando dicha célula. Se hicieron a mano 3 o 4 microscopios de estos y todos fueron destruidos.

El MMS o CDS (dióxido de cloro) lo que hace es oxigenar tus células, siendo la carga de energía alta pero no lo suficientemente alta para destruir la célula. Andreas Kalcker ha demostrado la eficacia de este producto bajo microscopio en muchos de sus vídeos, os adjunto un link para que podáis comprobarlo vosotros mismos.

Video Informativo de Andrea

Todo esto está recogido en la Medicina Germánica que tanto ha intentado desprestigiar los medios de comunicación, por suerte el conocimiento sigue en los libros. Queda aclarar que hay otro factor que entra en juego, los contaminantes externos. Estos son tales como la contaminación del aire, los edulcorantes, los conservantes, el azúcar, el alcohol, el tabaco, etc. Estos contaminantes debilitan constantemente tu sistema inmunológico.

Álvaro Miller Núñez