Las afirmaciones realistas

Las afirmaciones realistas de Juan Carlos LLuch sobre el SARS-CoV-2 y la pandemia por COVID-19

Hay un texto realista de la pandemia que está circulando en diferentes redes sociales, como Facebook. Se trata de una entrevista a Ana María Oliva, quien se define en su propia página web como “doctora en biomedicina” y “apasionada por la vida”. Durante la misma, María Oliva hace numerosas afirmaciones en relación a la crisis sanitaria actual, como que la pandemia por SARS-CoV-2 “no tiene nada que ver con la salud”. También critica las medidas de seguridad como el uso de mascarillas o el distanciamiento social, las pruebas PCR y apoya otras teorías de la conspiración como la de los chemtrails, el “polvo inteligente” (smartdust) o el peligro de las microondas y se posiciona contra la futura vacuna. Yo personalmente estoy de acuerdo en todo lo que ella dice y agradezco de corazón que existan personas como ella, que nos aporten tanta luz, tanta verdad y que sea tan valiente y dedicada a la verdadera ciencia. Y aquí de nuevo expongo que muchas de la ciencia del pasado está incompleta ya que nunca se ha tenido en cuenta los campos energéticos que existen en todas las personas, animales, plantas y cosas.

La pandemia por SARS-CoV-2 sí tiene que ver con la salud, con la salud integral del Ser Humano, incluido su campo energético humano. Desde hace décadas estamos viviendo en un mundo tóxico. Las emociones, los pensamientos y muchas cosas más son importantísimas para crear y formar un Ser Humano de los de verdad. Existen poderes ocultos que intentan que el Ser Humano no florezca con todo su esplender y así que sea mucho más débil y manejable, para sus fines esclavistas.

Existe desde hace décadas un intento de los poderes ocultos de convertirnos en puros esclavos del sistema. Hay muchas cosas falsas en esta sociedad como la medicina alopática, la política y la economía, entre otras.

Yo y muchas personas afirmamos que la pandemia es una gran estrategia geopolítica organizada desde hace años y, que esta tiene que ver con la salud y otras muchas razones políticas y económicas encubiertas.

Yo y muchos apoyamos incondicionalmente a la doctora Ana María Oliva que junto con su título en Biomedicina con un máster en Ingeniería Biomédica e industrial lo tiene bien ganado y demostrado. Sus conferencias cursos y formaciones en materia electromagnética y otras pseudociencias (como la homeopatía) son de gran ayuda a todo aquel que con mente abierta esté dispuesto a escuchar y a sentir. Ana María Oliva, María José Albarracín, Natalia Prego Cancelo y muchas otras personas son hoy en día la luz y la verdad en este mundo de oscuridad y de mentiras.

 

La COVID-19 sí está relacionada con la salud, sobre todo con la salud integral de cada persona, de cada uno. Es una suerte que Ana María Oliva tenga un canal de YouTube donde publica vídeos en los que trata temas como “La salud y los campos electromagnéticos” o los “11 mitos del Covid”, donde expone sus opiniones. Ella y muchos biólogos opinan que los virus son constructores de vida, siempre lo han sido y estos no causan ninguna enfermedad. Grandes biólogos como Máximo Sandín así lo afirman en sus artículos y, de nuevo agradecer a estas grandes personas que traen la verdad y la luz a este mundo de oscurantismo.

Dra. Dolores Cahill de Irlanda, Bióloga molecular e inmunóloga, va a secuenciar las pruebas PCR, y anuncia acciones legales por fraude contra médicos, empresas de tests y ministros, por falsos positivos, fraude en el diagnóstico, etc. basándose en análisis precisos de las muestras de los enfermos, que siempre arrojan el resultado de gripe A y gripe B y nunca Sars Cov 2.

Como apuntan las dudosas evidencias científicas, la COVID-19 es una enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2 cuya consecuencia en los pacientes sintomáticos es un síndrome respiratorio agudo severo. Falta saber a ciencia cierta que ese virus ha sido aislado y purificado. 

PERIODISTAS DE INVESTIGACIÓN ALEMANES AÚN BUSCAN PRUEBAS DE QUE EXISTE SARS-COV-2

Incluso el Instituto Robert Koch y otras autoridades sanitarias no pueden presentar una prueba decisiva de que un nuevo virus llamado SARS-CoV-2 nos persigue. Esto por sí solo convierte la conversación sobre mutaciones virales peligrosas en un alarmismo irresponsable y las llamadas pruebas de PCR del SARS-CoV-2 definitivamente en una empresa sin valor.

Muchos de nosotros entendemos que el origen del virus ha sido creado en laboratorio y que tiene como fin un supuesto uso como arma biológica. También entendemos por qué situaciones como el Evento 2030 son pruebas de que la pandemia ha estado planeada y que hay indicios de que los poderes en la sombra junto con las empresas farmacéuticas pueden ser los causantes de este desastre mundial.

Existen personas que, por su edad, su nivel de toxicidad acumulado, sus enfermedades cardiovasculares, respiratorias, las radiaciones electromagnéticas de antenas 5G que existen en muchos hospitales y centro de mayores influyen considerablemente en la enfermedad.

Otra de las ideas que defiende toda esa persona valiente que hoy en día levantan la voz y la verdad como María Oliva es que es nuestro propio cuerpo el que determinará si enfermamos o no de COVID-19. Es el estado del terreno de cada uno junto con su campo electromagnético (el pH de tu cuerpo, el nivel de toxicidad acumulado, las radiaciones, etc.) el que permite que esos «gérmenes» germinen o no.

“Es hora de recuperar nuestra fuerza infinita y abrir las puertas de la prisión mental que nos han animado a construir. No es fácil, pero es hora de dar un paso hacia la luz de la libertad ahora. Se está librando una guerra que dará forma al futuro de la existencia humana y el mundo que dejamos atrás para nuestros hijos ", dice Keanu Reeves.

Continúa diciendo que es optimista sobre este futuro porque" la humanidad tiene señales de muestra la liberación de la Matrix. "La raza humana ha sido esclavizada durante milenios", dijo Keanu Reeves mientras filmaba en el desierto de Mojave, explicando que "Las élites en la sombra y las sociedades secretas, han hecho todo lo posible para reprimirnos y mantenernos en una prisión mental para que no podamos alcanzar nuestro potencial".

Las personas que dudamos de la versión oficial son los mal llamados negacionistas, ya que perfectamente se les podría llamar los realistas. Estamos simplemente buscando respuestas y la encontramos en la coherencia y el sentido común que demuestran personas que explican, desde el conocimiento y la profesionalidad, una versión de esta historia mucho más verosímil con lo que vemos y experimentamos cada día.

No conozco a nadie que niegue a los muertos, pero sí conozco a médicos que siguen protocolos dictados por políticos que agravan la situación, dejando su título universitario al nivel de un papel quemado... eso sí, se les llena la boca cuando te dicen que tú no puedes opinar porque no eres médico. en fin. Quién más o quien menos ha sufrido pérdidas dolorosas en estos meses, y me incluyo, por eso, creo que lo mejor que podemos hacer es intentar que nadie más muera de nada que tenga un remedio, ni por desatención ni por Covid.

Los médicos y demás personas que están luchando para sacar la verdad, ya no tienen nada que perder, dan la cara por amor a su profesión y a la humanidad misma.  Los sanitarios que están colaborando con el sistema, o bien no se enteran o bien están saturados de trabajo después de que han cerrado todos los centros de salud y reducido a los médicos de familia a telefonistas, o igual simplemente tienen miedo a perder su platito de lentejas... y que se salve quien pueda...

Lo que más pone de manifiesto toda esta situación que vivimos es lo poco trabajados que estamos como seres humanos. Sabemos cómo funciona el coche, el móvil, la tele, y muy poco sabemos de nuestro funcionamiento y gestión interior, y no es gratuito pues se han encargado de entretenernos con lo de fuera, aunque eso no quita nuestra responsabilidad individual al respecto. Es una guerra psicológica, preparada e inducida, y uno de sus objetivos es nuestra vibración. Ahora más que nunca debemos conocernos y trabajar nuestra soberanía individual, alma, cuerpo, mente... vibración