Blue Flower

Neville Goddard

 

LA OBRA

 

 

Como dijo Shakespeare, “El mundo entero es un escenario y todos los hombres y mujeres meras actores. Tienen sus salidas y sus entradas... y cada hombre durante su vida interpreta muchos papeles”. Este mundo, que parece tan real, es tanto un sueño como los sueños que nos encontramos mientras dormimos. Nuestro sueño despierto parece muy real porque tiene continuidad, mientras que nuestros sueños nocturnos parecen ser secuencias al azar teniendo lugar en entornos y situaciones desconocidos.

Dios es el soñador, trayendo toda esta gran obra de teatro a la existencia mientras la sueña, y Dios interpreta todos los papeles. Toda persona que aparece en tu mundo es Dios interpretando ese papel para ti, el autor. “Ningún hombre viene a Mí, excepto que el Padre que me envió lo trajere” [Juan 6:44]. Cada uno de nosotros está escribiendo su propio guión. Si no estás satisfecho con la obra es asunto tuyo reescribir el guión para que se ajuste a tu idea de lo que la obra debería ser. No puedes reclamar que los actores de tu obra cambien al personaje que están representando. Todos los cambios deben tener lugar en la mente del autor.

Si hay alguien en tu mundo que es fuente de molestia o irritación para ti, esa persona no tiene más remedio que interpretar el papel exigido en tu guión. No hay nada que puedas hacer en el exterior para producir cambios en otra persona. [Pero] puedes usar el arte de la revisión para cambiar una línea de diálogo, para sustituir a cierto personaje por otro, y para escribir finales felices para las subtramas de la obra.

Cuando empieces a ver este sueño despierto objetivamente, serás capaz de verificar que tú has sido al mismo tiempo el autor de los actos agradables y el autor de los actos infelices de tu obra. Puedes cambiar radicalmente la obra usando tu imaginación de manera creativa, asumiendo tu deseo cumplido. Puedes cambiar el guion sobre una base diaria revisando la escena que no fue de tu agrado. El personaje que te perturbó hoy no lo hará mañana si escribes el diálogo que deseas escuchar y alteras ese papel (ese rol) en tu imaginación.

Cuando te despiertes para saber que eres Dios, el Padre y el autor de esta magnífica gran obra de teatro, entenderás que “cada hombre durante su vida interpreta muchos papeles”.