Vibración interna, vibración externa

 

Por David Topí

A raíz de la segunda parte de la conferencia Anclando la 4D, cuando hablábamos sobre la frecuencia de vibración y las líneas temporales, diferentes personas me preguntaban si, entonces, debido a los cambios en la frecuencia de resonancia de cada uno a lo largo del día, esto quería decir que oscilábamos en unas pocas horas entre varias de esas líneas temporales y realidades que co-existen en nuestro planeta.

Es decir, si habéis visto el vídeo del último encuentro que tuvimos, hablando de las energías que nutren al ser humano, de cómo se combinan para formar una base que llamamos “hidrógeno”, cuyo octanaje indica la calidad del mismo, y que repercute en nuestra frecuencia de vibración, habréis comprendido que, a lo largo de un día, una persona puede variar su frecuencia desde unos parámetros muy bajos, 4-6 Hz, hasta unos muy altos, 12-15Hz, dependiendo de si la combinación de eventos, energías y estados mentales y emocionales le hacen estar cansado, bajo y abatido, o contento, feliz y pletórico.

Estos cambios, como ya sabéis, hacen que al variar tu frecuencia de resonancia o de vibración resuenes con un tipo de realidad u otra, y eso se traduce en un anclaje a una línea temporal de las diferentes que co-existen en este momento, en nuestra esfera planetaria, a nivel físico. Y, sabiendo esto, la pregunta se repite: ¿significa eso que, a lo largo del día, paso de la línea temporal ideal si estoy vibrando a 15Hz y luego bajo a la línea temporal más negativa si estoy vibrando a 4Hz?

La importancia de la vibración interna

No exactamente. Como os decía en este otro artículo sobre el enganche de una línea temporal a otra, es correcto que la vibración personal es lo que determina tu anclaje a una línea y realidad concreta, pero esa vibración no es solo la vibración externa que varía con los altibajos del cuerpo físico, emocional y mental, sino sobre todo la “vibración interna”, que no es otra cosa que la “vibración de tu ser interior”, de tu yo interior, que fluctúa mucho menos que la vibración de tu sistema energético.

Evidentemente una cosa está conectada con la otra. La luz, energía y vibración que posees a nivel del “corazón”, que es donde mora nuestro espíritu, depende de la conexión que tenemos con él, y con nuestro Yo superior, y con nuestro Ser, además de las influencias que recibe de lo que le sucede al cuerpo que ocupa, que es esa vibración exterior que repercute en nuestro bienestar anímico y físico. Pero el hecho de haber tenido un mal día, por ejemplo, y haber variado mucho tu resonancia energética, no tiene por qué repercutir en sacarte de la línea temporal en la que estás, si tu paz, tranquilidad y conciencia interior no se ha visto alterada.

Cuando os comentaba en aquel artículo que yo había pasado de vibrar o estar anclado de la línea principal a la tercera línea percibida en estos momentos, era porque no solo el agotamiento físico, mental y emocional del trabajo de las conferencias me pegó un bajón tremendo en todos los sentidos, sino porque ese bajón me llevó a desconectarme de mi ser, consciente o inconscientemente, y ahí se produjo la bajada de “vibración interior”, que me sacó de la línea y realidad en la que había estado. Ahora, recuperado del cansancio, recuperadas las energías, etc., uno vuelve a trabajar para reconectarse de nuevo, y volver a sentir esa paz y tranquilidad, y esa sensación de estar conectado con uno mismo y, de nuevo, volver a reconectar con las líneas más altas y más positivas.

Mantener la calma interior y el estado de armonía

Decía un guía que esto es un aprendizaje, el aprender a mantenerte en una línea temporal positiva a pesar de los sucesos externos que nos intentan sacar de la misma, y que tenemos que encontrar un equilibrio en nosotros, que, aun estando metidos en una vorágine de eventos o tareas diarias que nos afecten externamente, dentro de nuestro “espacio”, refiriéndose a nuestro corazón como entrada al mismo, o el cuarto chakra como punto energético, haya un lugar de paz y serenidad, de armonía y alegría, y así, uno mantiene una conexión con la realidad escogida, y no la suelta por muchos vaivenes que se vivan por fuera.

De forma que, básicamente, se trata de la vibración de la “luz” que llevamos dentro, cada uno de nosotros, lo que hace que, a pesar de las circunstancias que nos rodeen, podamos seguir conectados con nuestro yo interior, nuestro ser y nuestro espacio de paz y tranquilidad. Por eso, el anclaje a una línea u otra no depende solo de la estructura de la personalidad y del estado del campo áurico del momento, sino sobre todo de la vibración interna de cada uno, aunque esté relacionada y sea también la vibración exterior lo que nos puede hacer fluctuar ligeramente ese estado de calma y armonía.

Potenciar la conexión con tu Ser y con tu yo superior

El trabajo consciente para elevar esa vibración, y aquí aplica tanto para la exterior como la interior, pasa por aquellos pequeños consejos o ideas que comentaba en la conferencia, al final de la segunda parte, desde cuidar el aspecto físico, a cuidar el emocional, desde cultivar la conexión con el ser, a potenciar todo aquello que nos hace feliz, dejando de lado todo aquello que nos roba esa paz y esa armonía.

Decía este mismo guía que, en esos planos no físicos, les causaba alegría ver como la gente cada vez se abría más a esta conexión interior, y como, en la psique de las personas, al ser impactadas por las energías que llegan, se removían bloqueos, creencias, y nos liberábamos de corazas, lo cual nos hacía crecer. Como decía hace unos días en el artículo sobre trabajar con estas energías de forma consciente, hay una gran oportunidad abierta para la intensificación del cambio personal, la conexión con el Ser del que provenimos, y la creación de ese espacio interior de amor y paz inalterable. Mucha gente va a salir de la jaula de la psique, porque tendremos la oportunidad de expandirnos, y hemos de recordar que, estos cambios, aunque se perciban como “molestos”, por lo que puedan llegar a revolvernos internamente (física, emocional o mentalmente, cada uno sui generis), son catalizadores y detonantes, para que la gente despierte y se pregunten que hay más allá de la rutina diaria, y lo que la vida es realmente, y luego, con el esfuerzo y trabajo que a partir de aquí quieran hacer de forma consciente, lleguen a conectar con su interior, y lleguen a elevar esa vibración hasta conectar con la línea temporal principal que les lleva directos al paso de nivel evolutivo cuando toque.

Este año 2014 habrá millones de personas que sufrirán este pequeño despertar inicial, otros subirán un escalón más en el suyo, y es un paso más, para un proceso que hace tiempo que ya no tiene marcha atrás.

 

 

Llegan nuevas energías, úsalas de forma consciente

Por David Topí

Es probable que muchos hayáis leído sobre las conjunciones planetarias que se van a producir en los próximos días. Como sucede regularmente, por el movimiento de los planetas, astros y cuerpos celestes, en repetidas ocasiones ciertas posiciones y cuadraturas dan lugar a movimientos energéticos de mucha potencia, que mueven oleadas de energías por todo el sistema solar, y que, por supuesto, son sentidas y notadas en nuestro planeta, por todos y cada uno de nosotros, consciente o inconscientemente.

Dentro de poco, aunque ya hemos empezado a notarlo, empezaremos a entrar en una zona de “turbulencias” energéticas de la que probablemente saldremos alrededor de Septiembre o por ahí. Esto es debido a que el movimiento del sistema solar, a lo largo de su periplo galáctico, nos hace encontrarnos con zonas con todo tipo de composición energética, donde, en algunos puntos y regiones, hay más movimiento que en otros. Las pulsaciones del centro de la galaxia, y en especial en la zona del brazo de Orión donde nos encontramos ahora, son muy intensas, de no ser así no podríamos estar hablando de los cambios energéticos que está sufriendo el planeta, y los seres humanos, de los cambios de vibración y de resonancia, ni de este cambio de nivel evolutivo, de densidad, del que llevamos tiempo hablando. Además, cuando se producen ciertas conjunciones planetarias, la posición de los planetas determina la magnificación o reducción de la influencia y ondas que llegan a nuestra magnetósfera, de ahí que podamos tener épocas de mayor sacudida, o más tranquilas, según la caña que se nos esté dando desde fuera y lo que se filtre o no por la posición de cada cuerpo del sistema solar.

Ahora entramos en una época durante la cual esas sacudidas energéticas se intensificarán durante unos cuantos meses, lo primero, es que, en breve, en abril, se produce una conjunción que va a actuar, de alguna forma, como una lupa actúa frente a la luz solar, por decirlo de alguna manera, magnificando las energías recibidas desde el exterior del sistema solar, hacia su interior, de forma que la cantidad de olas de energía que llegan a la heliosfera, y penetran en ella, van a verse bastante amplificadas en las próximas semanas, dándonos una oportunidad magnífica de trabajar en nuestro propio crecimiento personal. Estos efectos se notarán con más fuerza y pesadez en las líneas temporales más densas o negativas, y con más ligereza y de forma más “etérica” en las líneas más altas y positivas.

La puerta está abierta, las posibilidades de cambio están aquí para todos

¿Qué sucede cuando impacta tanta energía sobre el planeta? Que las capas no físicas, primero, se ven afectadas. La primera noticia, por supuesto, es que la malla energética “de control”, esa de la que ya os he hablado en otras ocasiones, va a sufrir daños bastante importantes, en el sentido de que es una capa que, por el bombardeo de lo que nos va a llegar, en los próximos meses, se va a ver muy debilitada. Esto tendrá varias consecuencias, ya que al haber menos “restricción” energética, permitirá a más gente expandir, consciente o inconscientemente, su conciencia. Esto produce pequeños “despertares” en las personas, lo cual no significa nada más que habrá mucha más gente planteándose cuestiones que ahora mismo ni tan solo cruzan por sus mentes: sobre su vida, sobre quiénes son, sobre su alma, su ser, su relación con el universo, y cosas así. Es simplemente el efecto de una apertura energética debido a la eliminación y disminución de los muros de nuestra conciencia.

Y es que cuando rompes las barreras energéticas que mantienen el planeta “enjaulado”, aunque sea poco a poco, es imposible que los seres humanos no expandan, porque es natural en ellos, su propia conciencia hacia niveles más altos. Los que empiecen a despertar ahora, en los próximos meses lo harán así, preguntándose simplemente que hay más allá de la vida, del ser físico que son, de su relación con el cosmos y la Creación, de este paradigma en el que vivimos y de lo que sale en las noticias, etc..

Evidentemente, a mayor nivel de conciencia, menores son los efectos que esta malla “negativa” tiene sobre las personas actualmente, así que muchos seres humanos, que ya no se ven prácticamente influenciados por ella, obviarán esos efectos en su sistema energético, psíquico y mental, porque ya han traspasado estos primeros velos.

Impacto en el inconsciente colectivo

El segundo punto o cambio más radical se va a empezar a producir en el inconsciente colectivo del ser humano, pues formamos otra gran capa que, a nivel del plano mental, rodeamos el planeta, y, por ende, no estamos exentos de la interacción con las energías del exterior que entran en la Tierra. Si al romper la malla negativa y colarse más energía de alta vibración muchas personas individualmente podrán empezar a expandir su conciencia, también lo haremos a nivel de las diferentes mentes arquetípicas que conforman el sistema de mente colectiva humana. Todo el inconsciente colectivo, como una macro piscina energética que rodea la Tierra, y a la que estamos todos conectados, se verá también inundado de potentes vibraciones. Y recordad que nuestro inconsciente colectivo se encuentra, por decirlo de alguna manera, “debajo” de la malla “de control”, frecuencialmente hablando.

Para entenderlo, podemos imaginar que somos como un cristal, y todas estas energías como un martillo, que viene a golpearnos y rompernos (energéticamente hablando), o, podemos imaginar que somos un hierro al rojo vivo y vienen a moldearnos para darnos una forma más bella, armónica y con un resultado espectacular, la transformación del hierro sin forma en una hoja brillante, pura y elegante.

Aquellos sistemas de creencias y grupos arquetípicos mas rígidos, por ejemplo los religiosos, por ser más “estancos” y menos flexibles, serán como el cristal frente al martillo, se romperán un poco, mientras que otras partes del mismo inconsciente colectivo más abiertas al cambio se moldearán y transformarán como el hierro en algo mejor, más trabajado, más puro. También es verdad que donde hay más población, impacta de diferente manera, con más fuerza, que donde hay menos, pues el campo de conciencia creado en una ciudad no es el mismo que el creado en una pequeña aldea más aislada.

Esto no quiere decir que las personas a nivel individual cambien radicalmente de un día para otro. Lo que pasa en los planos superiores, energéticos, tiene su repercusión a nivel físico con mucha lentitud, y todo depende de la conexión que cada uno tenga con su porción de la mente grupal que compartimos. Todos, recordad, como explicaba en el vídeo sobre el plano mental y las mentes arquetípicas, estamos influenciados por la mente colectiva de la región, del país, la raza o la creencia bajo la que vivimos, cada una con su propio campo morfogenético superpuesto uno a otros. A medida que se van moldeando, transmutando o destruyendo, nuestro cuerpo mental, principalmente, sufrirá también cambios, que siguen a los cambios de esas mentes arquetípicas que nos definen, y propiciará, con el tiempo, que la conciencia se expanda cada vez más, y cada vez más rápido. Así, los que aprovechen este “martillo” energético para su crecimiento personal, tendrán durante los próximos meses una oportunidad de transformación a un ritmo más rápido que los que se resistan a ello y lo vivan como el cristal vive el golpe del martillo, ya que estos últimos se notarán, entonces sí, revueltos, por el desmoronamiento de estructuras de las cuales no son del todo conscientes, pero que les mantienen estancados y sin posibilidad de expansión.

Trabajando a favor del cambio, en uno mismo

Ahora, aquí viene el concepto que quiero a tratar de transmitir en este artículo. Estas energías son tremendamente beneficiosas, pero todo depende desde el ángulo desde el que se miren, como ya habéis visto con el ejemplo anterior.

Leía en la red sobre el choque energético que vamos a recibir, sobre los problemas que puede traer, sobre las disrupciones, caos y confusión que pueden provocarnos, y quizás sea correcto, en algunos casos, sin embargo, se trata de todo lo contrario, al menos si queremos verlo, no desde el lado de la preocupación, sino desde el lado de la oportunidad. Para hacer lo segundo, hay que trabajar conscientemente con esta energía, olas, ondas, que ya están llegando, y no hace falta esperar ninguna fecha en particular para ello en absoluto.

La energía está viva, habla con ella

Toda energía en el universo tiene conciencia. Es tremendamente importante reconocer esto. No hay un solo átomo en la Creación que no tenga la marca del creador, y la conciencia del mismo. Los grandes caudales energéticos con los que nos estamos tropezando mientras recorremos la galaxia están vivos, y su amplificación por parte de la posición de los planetas del sistema solar respecto a la Tierra en estos momentos nos da una gran oportunidad para conectar con ellos.

La forma de hacerlo es tan simple como efectiva, queremos pedir que la forma en la que estas energías impacten en nosotros lo hagan de una forma personalizada, y provechosa para nuestro camino individual, y luego, pedir que nuestro camino personal pueda servir para ayudar a otros en el suyo. Podemos pedir que se regule la intensidad en nuestro ser del impacto personal que vayamos a recibir, dependiendo de la cantidad de catalizador que cada uno desee, pues tenemos más poder del que nos pensamos y todo esto es perfectamente viable y sencillo de hacer. Y no hay que esperar a ninguna fecha especial para ello, como os decía, pues esta energía ya está entrando por todos lados,  y es consciente, y se alegra de que se las reconozca como tal y se desee su cooperación, en vez de recibirlas con miedo y preocupación por el efecto que puedan causar. Cada paso que demos en nuestro crecimiento trabajando conscientemente con estas fuerzas, es una alegría para ellas, para nuestro ser interior, y para toda la creación, porque reconocemos que estamos conectados y que todo ayuda siempre a todo.

Entrad en meditación y haced una petición a las energías, de forma genérica es suficiente, que entran en estos momentos a través de las conjunciones y cuadraturas que provocan las alineaciones de planetas. No dejéis que los procesos mentales y lo que tenemos implementado en nuestra psique nos haga percibir estos cambios y detonantes como negativos, pues no hay que pararlas, protegernos de ellas o luchar contra esos cambios, sino que hay que trabajar a favor y por el cambio, en uno mismo.

La Tierra también sigue su propio proceso

Para la Tierra, el proceso es idéntico, aunque en otra escala. El proceso de depuración que vive, de limpieza interna, es el equivalente a los cambios que nosotros sufrimos en nuestro organismo, el cuerpo humano, cuando crecemos y evolucionamos, de forma que constantemente nuestras células, órganos, tejidos, se regeneran, cambian, y se modifican. Así pasa igual con el cuerpo del planeta y así usa ella estas mismas energías para sus cambios y crecimiento.

Que la Tierra aproveche estas fuerzas que le llegan para limpiarse, y transmutar aquello que debe transmutar, y que los mares, y los volcanes sean benévolos con las llamas que moran en su superficie.