El misterio del amor

 
RAMTHA. EL MISTERIO DEL AMOR

Ramtha: el misterio del amor

Título original:. The Mystery of Love,

Copyright © JZK, Inc. 1996

Digitalizador: @ Nascav 

L-01 – 21/06/04

El contenido de este libro es la traducción al español de la edición revisada del título en inglés, el cual recoge la enseñanza de Ramtha en su forma original; inevitablemente, parte del mensaje puede perderse en la traducción.

El contenido de este libro se basa en Ramtha Dialogues®,una serie de cintas magnetofónicas registradas en la Oficina de Copyright de los Estados Unidos, con autorización de JZ Knight y JZK.

Para más información sobre las enseñanzas de Ramtha: Ramtha's School of Enlightenment        P.O. Box 1210, Yelm, WA, 98597 USA

  1. ramtha.com ARKANO BOOKS, 2003 www.alfaomega.es         Primera edición: noviembre de 2003

 

Contraportada

¿De qué manera entendemos el amor? ¿Qué significan para nosotros nuestras relaciones? Padres, hijos, esposos, amantes, amigos, nosotros mismos...

Con palabras sencillas y profunda sabiduría, Ramtha explora cada una de las facetas del amor, ese misterio que «tanto poetas como compositores y escritores, y los coyotes que le aullan a la luna, han tratado de explicar».

El amor no consiste en darle a la gente todo lo que quiera. El amor no consiste en la seducción física ni en esclavizarse. Y el amor no tiene nada que ver con la posesión de los hijos de otra persona. Es otra cosa. Hoy vamos a estudiar el amor, algo que mi viejo maestro poseía en gran cantidad.

 

Contraportada interior

En este volumen Ramtha desvela un misterio que, como ningún otro, ha inquietado a la humanidad desde sus inicios.

Tras un escrupuloso análisis de este sentimiento tan confuso, y a la vez tan anhelado por todos los seres humanos, descubrimos que la esencia del amor no se encuentra en recibir, sino más bien en dar y entregarse a los demás sin condiciones.

Contraportada interior 2

 

Ramtha es una inteligencia extraordinaria de profunda sabiduría y amor. Es canalizado a través de una mujer llamada JZ Knight, que le permite usar su cuerpo para transmitir su mensaje a la humanidad. A través del cuerpo de JZ Knight, Ramtha ha dado cientos de audiencias por todo el mundo desde 1978. RAMTHA es una colección de transcripciones extraídas de las grabaciones de estas audiencias.

 

Yo soy Ramtha, una entidad soberana que vivió hace mucho tiempo en este plano, llamado Tierra o Terra. En aquella vida yo no morí, sino que ascendí, porque aprendí a controlar el poder de mi mente y a llevarme mi cuerpo a una dimensión invisible de vida. Al hacer esto, me di cuenta de la existencia de una libertad, una felicidad y una vida ilimitadas.

Ahora soy parte de una hermandad invisible que ama grandemente a la Humanidad. Nosotros somos vuestros hermanos que oímos vuestras plegarias y vuestras meditaciones, y observamos vuestros movimientos.

 

Estoy aquí para recordaros una herencia que la mayoría de vosotros olvidó hace mucho, mucho tiempo.

 

Yo traigo a vuestro plano los vientos del cambio. Yo, y aquellos que me acompañan, estamos preparando a la Humanidad para un gran evento que ya se ha puesto en marcha.

 

Vamos a unir a todas las gentes de este plano, permitiendo al hombre ser testigo de algo magnífico y brillante, algo que le hará abrirse y permitir que el conocimiento y el amor fluyan a través de él.

 

No hay otra redención para la Humanidad que el reconocimiento de su divinidad. Vosotros sois las semillas de esta realización.

Ramtha

 

El Misterio del Amor         Traducido por Ruth Lord Ph. D.

 

mensaje: importante sobre la traducción

Este libro está basado en Ramtha Dialogs® una serie de grabaciones magnetofónicas de discursos y enseñanzas dados por Ramtha. Ramtha ha elegido una mujer americana, JZ Knight como su único canal para repartir su mensaje. El único idioma que usa para comunicar su mensaje es el inglés. Su estilo de oratoria es único y nada común, por lo que a veces se puede malinterpretar como un lenguaje arcaico o extraño. Él ha explicado que su elección de las palabras, su alteración de las palabras, su construcción de frases y orden de los verbos y los nombres, sus descansos y pausas en medio de las frases son todos intencionales, para alcanzar múltiples capas de aceptación e interpretación presentes en una audiencia compuesta por gente de gran diversidad de herencia cultural o clase social.

Para conservar la autenticidad del mensaje dado por Ramtha, hemos traducido este libro lo más cercanamente posible a las palabras originales y así permitir al lector que experimente las enseñanzas como si estuviera presente. Si usted encuentra algunas frases que parecen incorrectas o extrañas de acuerdo a las formas lingüísticas de su idioma, le aconsejamos que lea esa parte de nuevo tratando de captar el significado que hay detrás de las palabras, en lugar de simplemente criticar la construcción literaria. También le aconsejamos comparar y usar como referencia la obra original en inglés publicada por JZK Publishing, una división de JZK Inc. para mas claridad. Nuestros mejores deseos. Disfrute su lectura.

índice

Breve Introducción a las Enseñanzas de  Ramtha. 3

Historia del Viejo Maestro de Ramtha. 4

El Amor y la Representación de un Ritual Antiguo. 6

Dios es Amor. .. es Dar, no Tomar 7

La Solución al Misterio de «Dios es Amor». 8

Los Padres y el Amor 9

Los Hijos y el Amor 11

Los Amigos. 12

Amar a los Enemigos. 13

Los Amantes. 14

Esposos y Esposas: su Compromiso Mutuo. 16

Los Animales Domésticos. 17

Los Vecinos. 18

Semejantes a Dios. 18

Preguntas y Respuestas. 19

Ser Padres. 19

Dar 20

Amar a nuestras Mascotas. 21

El Amor y el Dinero. 22

Criar a los Hijos. 22

La Educación de los Niños. 23

Los Padres Desilusionados. 25

Glosario de Ramtha. 26

 

Breve Introducción a las Enseñanzas de  Ramtha

«Yo soy Ramtha, una entidad soberana que vivió hace mucho tiempo en este plano llamado Tierra o Terra. En aquella vida yo no morí, sino que ascendí, porque aprendí a controlar el poder de mi mente y a llevarme mi cuerpo a una dimensión invisible de vida. Al hacer esto, me di cuenta de la existencia de una libertad, una felicidad y una vida ilimitadas.»

Ramtha - El Libro Blanco

 

Las enseñanzas de Ramtha constituyen un sistema metafísico de pensamiento único en su género. Para captar plenamente el significado de su contenido y el impacto que éste tiene, se necesita un examen y una reflexión cuidadosos. Decimos que las enseñanzas de Ramtha son metafísicas por naturaleza, ya que abordan interrogantes fundamentales acerca de la existencia y la persona humanas, nuestro destino y nuestros orígenes, la naturaleza del bien y del mal, el alma, la vida y la muerte, el mundo y nuestra relación con los demás.

 

Uno de los aspectos más controvertidos de las enseñanzas de Ramtha es la forma que escoge para entregar su mensaje. Al presentar su filosofía como fruto de su propia verdad y experiencia personal, Ramtha deja en claro que él mismo es la personificación de su filosofía, la representación y la manifestación vivientes de su pensamiento. En este sentido, él dice que es un ser inmortal, conciencia y energía, y que una vez, hace 35.000 años, vivió como un ser humano en el desaparecido continente de Lemuria. Explica que en esa vida abordó los interrogantes de la existencia humana y el significado de la vida, y que a través de su propia observación, reflexión y contemplación alcanzó la iluminación y conquistó el mundo físico y la muerte. Se dio cuenta de que existía una manera de llevarse su cuerpo a un nivel mental en el que su verdadera esencia como conciencia y energía podía permanecer totalmente consciente y ser completamente libre e ilimitada para experimentar todos y cada uno de los aspectos de la creación y continuar haciendo conocido lo desconocido. Él se refiere a este proceso como su ascensión.

Ramtha comunica sus enseñanzas a través del fenómeno llamado canalización; usa el cuerpo de la Sra. JZ Knight para canalizarse y enseñar su filosofía en persona. Un canal, a diferencia de un médium, no actúa como intermediario entre la conciencia que llega a través de él y la audiencia. El canal no permanece en un estado alterado o transfigurado mientras canaliza, sino que abandona su cuerpo completamente y permite que la conciencia que viene a través de él tenga total dominio sobre sus movimientos y funciones corporales. Cuando es canalizado a través de JZ Knight, Ramtha es capaz de abrir sus ojos, caminar, comer y beber, reír, conversar, y enseñar a sus estudiantes personalmente. JZ Knight es el único canal que él ha escogido y que utiliza para comunicar su mensaje. El sistema de pensamiento de Ramtha no es ni una religión ni una interpretación filosófica de la realidad, es la verdad que se obtuvo y se comprobó a través de la experiencia de un miembro de la raza humana. En este sentido, es el conocimiento de Ramtha, la ciencia de Ramtha. Y ahora que el sendero ha sido transitado, las puertas están abiertas para todos aquellos que deseen explorarlo y realizar su propio camino hacia lo desconocido.

Jaime F. Leal-Anaya

(Extraído y adaptado de Ramtha - El Libro Blanco,

Consideraciones sobre las Enseñanzas de Ramtha.)

 

¡Que así sea!

¡Saludos, mis bellas entidades!

Tomemos un trago.

 

¡ Oh,, mí amado Díos,

soy como una mariposa,

pero tengo pegamento en las alas!

¡Dios, ayúdame!

¡ Deseo volar!

¡ Enséñame a moverlas!

¡ Que así sea!

¡ Por la vida!

 

¡Y en verdad así es!

¡No puedes hacer nada porque estás pegado al suelo!

¿Estás listo para aprender? (Comencemos...

Historia del Viejo Maestro de Ramtha

¿Cuántos acordáis de la historia que os conté de mi viejo maestro, el de las cejas pobladas? ¿Te acuerdas de él? Cuando pienso en mi vida, mi viejo maestro de cejas pobladas, esa entidad única, fue quizás —sin contar a mi madre, a mi hermana y a mi hermano, a quien perdimos en manos de un sátrapa— la primera entidad que me instruyó sobre el amor. Y lo digo porque cuando yo era joven —un joven sociable y poderoso con una opinión, una idea y un odio— tenía la facultad especial de ser una entidad intrépida. Y debido a mi falta de temor, nunca llegué a manifestar una situación que fuera tan horrible como para hacerme temer mi propio sueño. Pero cuando sitié un bello poblado —bellísimo— éste era lo que se llamaba un lugar muy culto; un lugar alejado de la ciudad. Era como una provincia donde las entidades respetadas de esa época vivían en casas blancas, preciosas, esculpidas principalmente en mármol vivo. Estaban situadas sobre pequeñas colinas y tenían bellos jardines privados. Y en todos ellos el panorama era asombroso, especialmente si uno podía verlo en el ámbito del cielo cambiante de esa época, y cómo el color blanco del mármol reflejaba todos los colores del sol maravilloso. Si pudieras ver este lugar desde lejos, parecería una burbuja de jabón. ¿Has visto el arco iris en una burbuja de jabón y cómo se empieza a mover por todos lados? De la misma manera, las casas de esta provincia reflejaban la luz cambiante del cielo. Y si pasabas por ahí, podías oír flautas, liras, y el murmullo de un lenguaje poético. A veces podías captar una que otra palabra. Y podías oír risas. Y podías oler la fragancia del hibisco y del jazmín, especialmente de noche. Podías ver el movimiento de una brisa suave a través de árboles que ya no existen, de color escarlata, blanco, azul y plateado, dorado, ceniza y ámbar. Uno realmente podía decir que éste era el lugar ideal para vivir. La tierra era agradable, los trabajadores eran amables, y los campos producían una cosecha abundante. Era como si la vida en este lugar en particular hubiera alcanzado un nivel excepcional de paz, tranquilidad y, sin duda, de belleza artística.

Sobre este lugar, después de Onai, yo hice marchar una horda de bárbaros. Destruimos y arrasamos el lugar por completo. Lo quemamos todo. Desde mi punto de vista, estas personas, aunque eran intérpretes y mediadores de cultura, representaban tiranos silenciosos; es decir, tiranos respetados, ya que habían alcanzado un nivel social en el cual ellos representaban lo más elevado de la cultura. Y después de haber acabado con la belleza del lugar, me sentí satisfecho en el alma por haber destruido sus sueños, los cuales percibí que habían realizado a costa de mi pobre gente, desgraciada y sin alma.

Había una casa en particular que era muy bonita. Aunque no era exactamente grande, era hermosa porque estaba situada sola en una colina. Tenía huertos enormes y olivos francamente exquisitos. Aunque las fuentes no tenían mucha ornamentación, eran simples y bonitas, y el agua hablaba y bailaba. Todos parecían trabajar con mucha tranquilidad en este bello lugar. Y por un momento, me detuve, pero sólo por un momento. Y seguí adelante y lo destruimos.

Sentí una satisfacción grande y profunda, excepto en cuanto a este último lugar. Esto se debía a que, aunque se encontraba en la misma región, parecía diferente de los otros lugares. Supuestamente, le habíamos dado la libertad a toda esa gente, la cual, como me llegué a enterar más tarde, no había querido ser liberada después de todo. ¿Cómo le dices a la gente: «He quemado tus huertos y he saqueado tu ganado. He destrozado tus casas y he liberado a la gente que trabajaba para ti, y ahora eres libre»? La lección que hay que entender es que no todo el mundo está de acuerdo con todo lo que tú quieres.

Pero se nos habían unido muchas personas en este lugar en particular, y no eran tan bárbaras como las que se aglomeraban en las afueras de Onai. No eran tan temerarias y no actuaban de manera tan bestial. No estaban tan necesitadas. Pero vinieron con nosotros.

Y justo antes de estar listos para seguir adelante —te puedes imaginar el humo, las ovejas balando, las vacas mugiendo, los perros ladrando, la gente gritando y llorando, y yo creía que había hecho algo maravilloso— se acercó un hombre de aspecto muy aristocrático. Era mucho más bajo que yo, pero caminaba con un aire de dignidad y nobleza. Traía consigo un carro en el cual tenía varias jarras de barro, sencillas y con simples adornos. Se me acercó y se dirigió a mí usando mi nuevo nombre: el Terrible Ram. «Yo soy el Terrible Ram.»

Me miró de arriba abajo con sus bellos ojos de color azul hielo, que emanaban una luz danzante por debajo de unas cejas pobladas. Me dijo: «Ya que has allanado nuestra comunidad de manera tan juiciosa, he decidido que en vez de luchar contigo, me gustaría unirme a ti. Me necesitas».

«¿Me necesitas?» ¿Les has dicho eso a tus hijos alguna vez y observado su respuesta? Era repulsivo. Yo no quería que me dijera de esa manera aristocrática que yo lo necesitaba, ya que con un solo golpe de mi espada podía cortarlo en muchos trozos pequeños para los chacales.

Él lo admitió de buena gana y hasta alardeó de lo hábil que era yo con un arma tan grande. Dijo: «Me necesitas. He traído conmigo los vinos más finos, los cuales he estado saboreando durante mucho tiempo. Si quieres abrir las puertas de ese gabinete y mirar su interior, te darás cuenta de que aunque se ve tosco por fuera, dentro contiene un fino cofre hecho de madera de limonero, con incrustaciones de nácar, muy decorado. De todos mis bienes, es el más preciado. Y si me lo pides, te daré la llave que abre el gozne. Dentro encontrarás muchos manuscritos, tablillas, y libros. Te preguntarás, ¿por qué un cofre tan ornamentado contiene tanta basura? Porque todo lo que tengo en este cofre es la acumulación de mi conocimiento. Soy experto en matemáticas y geometría. Hablo varios idiomas. Puedo interpretar textos. Te puedo enseñar el arte de la diplomacia. Te instruiré sobre las figuras geométricas. Te instruiré sobre las estrellas que ahora se pueden ver en el cielo. Te puedo instruir sobre tus ancestros. Tengo mucho que ofrecerte. Aquí está la llave».

«No sé leer.»

«¡Tanto más me necesitas!»

Así que no acepté su llave pues, ¿qué vería yo? ¿Qué iba a entender yo? Lo único que entendía era que este hombre noble me había permitido destruir su paraíso por completo sin reprobarme, sin criticarme y sin desenvainar una pequeña espada contra mí. Él creía que yo lo necesitaba. Por lo tanto, en vez de ocultar su talento, su conocimiento y su apoyo, me los ofreció, después de que yo le había quitado todo lo que él tenía. Yo estaba impresionado.

Corrió hacia su carro y, con sus brazos flacos, sacó una jarra de vino. Me la trajo y me dijo: «Toma. Prueba esto». Y yo lo hice; lo bebí.

«¡Ah! ¿Dónde conseguiste un vino tan exquisito?»

«Bueno, mi querido Ram... ¿Ves ese campo ahí que se está quemando?»

«Ah...»

«Me atrevo a decir que lo que me queda se consideraría un tesoro.»

«Sí, es realmente un tesoro.»

«Un regalo para ti.» Así que bebí su vino. Y cuanto más vino tomaba, más simpático me caía este viejecito. Es más: ¡empecé a lamentar la acción apresurada que me llevó a quemar sus viñas!

Me dio unas palmadas en la espalda y dijo: «Es tuyo. Bien, ¿cuándo partimos»?

«Ahora mismo.»

Dijo: «Estoy contigo. Me necesitas».

«Sí, te necesito.»

Así que nos fuimos para siempre del valle de Onai y de ese bello lugar en el campo con sus casas magníficas que reflejaban los colores cambiantes del cielo. No vi mucho a mi viejo maestro, sin embargo, cuando lo hice, nunca lo vi mirar hacia atrás.

Cuando partimos, mucha de su gente miró hacia atrás para ver lo que estaba abandonando. A mí eso no me importaba. Sin embargo, tengo que decir que a medida que fui envejeciendo, pensé a menudo en las viñas de mi maestro. Y si quizás alguna vez cometí algún error en mi vida, fue cuando tomé la decisión precipitada de destruir parte de una cultura que a mí me parecía absolutamente deliciosa.

Por lo tanto, mi viejo maestro me dio mi primera enseñanza sobre el amor. Y aunque esto me maravilló, también me perturbó. Porque aunque yo le había hecho eso a su patria y esperaba que él encontrara el momento propicio para devolverme el golpe, siempre quedé defraudado, porque nunca lo hizo. En vez de resentirse conmigo y odiarme intensamente, me daba y me instruía, a mí, un joven arrogante, pero poderoso.

¿Y sabes cómo me enseñaba? Venía a mi casa justo antes de que yo comiera y me traía un poco de su vino. Me hacía sentar y me contaba historias mientras bebíamos su vino. El estaba abriendo mi mente a las posibilidades. Y para cuando llegaba mi comida, yo ya tenía tanto color en las mejillas que resplandecía. Él me estaba dando una oportunidad para aprender. Y me enseñó bien. Él era un maestro en cuanto a la enseñanza.

Fue así que empecé a esperar con placer su compañía. Al principio, esto se debía a lo que me traía. Pero después de un tiempo, llegué a un punto en donde lo que más quería era aprender acerca de su carácter tranquilo y de su mente extraordinaria, que podía descifrar y comprender el curso de la naturaleza, y podía iluminarme mucho más sobre mi gente más allá del manto de nubes que cubría la Tierra en esos últimos días. Me contó historias de cosas que yo no sabía y desafió mi mente y mi temperamento. Y me amaba mucho. Me enseñó todo lo que él sabía.

Nunca me regañó. Quizás tenía miedo de hacerlo, pero indudablemente tuvo la oportunidad. En vez de eso, lo que hizo fue reconocer en mí a una gran entidad que había sido abandonada y que, en ese abandono, había reunido su poder y había marchado contra la tiranía. Él sabía que era el fin de una era y que yo iba a ser la causa de ese fin. Y él reconoció sabiamente que siendo mi tutor me instruiría en temas que ayudarían a ocasionar el cambio.

Eso no quiere decir que no me maldijera. Estoy seguro de que a menudo se iba de mi tienda arrancándose los últimos pelos grises de su barba. Pero si lo hizo, nunca me lo demostró. El sabía que no podía cambiar mi mente; él sabía que sólo podía expandirla.

Bueno, mi maestro me amó con una paciencia extraordinaria, que parecía proceder de un lugar muy lejano, y que yo no poseía.

Y eso no quiere decir que siempre me gustara lo que aprendía, ya que estaba predispuesto en contra de casi todo lo que estaba aprendiendo. Pero poco a poco, a través de su temperamento, su vino maravilloso y sus ojos brillantes, me sedujo y me indujo a aceptar el conocimiento y a desarrollarme. Fue una fuerza en mi vida que no sacó provecho de mí, sino que me lo dio. Era un hombre semejante a Dios.

Y me acuerdo del último día que pasé con mi viejo maestro. Sacó una piel muy primitiva: un mapa. Ahora, esto ocurrió al fin de una era cuando la tecnología era incluso más extraordinaria que la de hoy en día. Entonces, en vez de un texto refinado, era una piel vieja, y sobre ella puso vino, aceitunas y queso. El había confeccionado esta piel cuando era un muchacho joven y contenía la historia de sus viajes y de los lugares adonde había ido.

Le pregunté: «¿Por qué te tomaste la molestia de poner esto en la piel de una cabra»?

Me respondió: «Porque no era valiosa. Era la única de mis posesiones que nadie querría nunca, pero contiene la historia de mi vida». Y entonces observamos atentamente el mapa, el trayecto de su vida: el lugar donde había nacido, lo que había aprendido, sus viajes, y con lo que se había tropezado. Y, por supuesto, estaba hecho de una manera maravillosa, en el verdadero verso que sólo él podía haber escrito.

Así que al final nos tomamos la última botella de vino y enrollamos la piel. Me la entregó con las manos y los labios temblando y me dijo: «Mi queridísimo Ram, maestro glorioso, compañero y líder, te he dado mi vida. Ahora sigue con tu vida y vívela como a mí me hubiera gustado que se soñara». Y mi viejo maestro se fue de mi tienda. Más tarde me avisaron que había muerto tranquilamente mientras dormía.

Bueno, ¿cómo explicas esto? La mayoría de los hombres en el mundo son arrogantes y egocéntricos y sólo se preocupan por sus propias perversidades, por sus propias necesidades. Amontonan cosas, personas, y actitudes. Pero aquí había un hombre entre hombres que, aunque tenía todas las riquezas del mundo, era simple y conservaba el verdadero tesoro de su elocuencia. Y ése fue su amor. Y, en verdad, dejó grabada en mí la importancia de esa cualidad.

El Amor y la Representación de un Ritual Antiguo

El amor no se trata de darle a la gente todo lo que quiere. El amor no se trata ni de la seducción física ni de la esclavitud. Y el amor no tiene nada que ver con la posesión de los hijos de otra persona. Es otra cosa. Hoy vamos a estudiar el amor, algo que mi viejo maestro poseía en gran cantidad.

Volvamos ahora a tu curso de principiantes. ¿Y hace cuánto tiempo fue eso? ¿Te acuerdas? Volvamos al instante en que el Vacío1 se contempló a sí mismo. Mis estudiantes avanzados: quiero que me enseñéis a qué se parece el instante en que el Vacío se contempló a sí mismo.

1 Véase Vacío en el Glosario.

Quiero que mantengas las manos ahí mismo un momento, totalmente adentro. Bueno, cuando hacemos eso estamos tocando la morada de nuestra alma. Es más, tocamos el pulso de nuestra propia conciencia. Lo podemos sentir aquí mismo en el pecho. Ese lugar de sentimiento en el cuerpo humano es un templo sagrado. Es por eso que el alma está ahí y no en la cabeza. Ese lugar en toda especie humana, representa el dulce instante cuando el Vacío se contempló y se tocó a sí mismo de una manera extraordinaria. Cuando hacemos esto, estamos tocando nuestra alma. Estamos representando el antiguo ritual de volvernos hacia adentro y encontrar el lugar; y está aquí mismo. Aprendimos que Punto Cero2, un término abstracto, se creó a partir de eso. También aprendimos que de ahí surgió el comienzo, el punto alfa. Y el punto alfa era el hijo del Vacío. ¡Extraordinario! Y el Vacío, si podemos interpretar sus acciones, le dijo sencillamente: «Tú eres mi hijo amado. Me sentía solo antes de que tú vinieras. Quiero que crees a partir de mí y que hagas lo que desees». Ésta era una responsabilidad impresionante para algo cuyo pasado había comenzado hacía sólo unos instantes y estaba apenas preparado para llevar a cabo tal hazaña. Pero aprendimos simplemente —como me hubiera enseñado mi propio maestro— que lo intentó. Mas adondequiera que iba, estaba. ¿Te acuerdas de cómo hicimos eso? Porque en el Vacío no hay distancia, tiempo, o espacio, aun cuando es una contradicción decir que se contempló a sí mismo. Pero no existe palabra, idioma o descripción de cómo ocurrió esto. Sólo en términos lingüísticos, en un movimiento lineal, decimos que se contempló a sí mismo, porque lo hizo. Por lo tanto, cuando nos damos cuenta de que adondequiera que iba el hijo, ya estaba ahí, se nos plantea un gran dilema, ¿no es verdad?

 

2 Véase Punto Cero en el Glosario.

 

Así que te quiero hacer una pregunta. De acuerdo con nuestra historia y, en verdad, con nuestra filosofía, ¿le dijo acaso el Vacío a su hijo: «No vayas ahí. Es un mundo grande y malo»? ¿Le dijo eso? ¿Le dijo: «No vayas a esa esquina»? ¿Estás seguro? Pues yo también.

¿Le dijo: «Ahora puedes hacer las siguientes cosas: número uno, número dos, número tres, número cuatro. Harás esto, harás eso, harás aquello, harás lo otro. Y no harás las siguientes cosas: no harás esto, no harás aquello, no harás lo otro»? ¿Le dijo eso? Bueno, si creemos que así fue sería un poco ridículo, ¿no es verdad?, que algo que no había dicho ni una sola palabra en toda la eternidad de repente empezara a hablar de lo bueno y lo malo de las posibilidades.

El Vacío no le dijo a la conciencia: «Ve y crea las siguientes cosas... no es que esté tratando de decirte cómo pensar o crear, pero éstas son las cosas que puedes hacer... Y si por si acaso se te ocurre durante el proceso, no puedes hacer las siguientes cosas...» Bueno, parece ridículo, ¿no es cierto? ¿Cuántos de vosotros estáis de acuerdo? Bueno, es ridículo.

La verdad es solamente una filosofía. Pero ¡el Vacío no le podía decir nada a la conciencia porque nunca se había dicho nada! Y lo que opinamos es que dijo: «Ve, y simplemente hazlo. Te apoyaré, hagas lo que hagas. No moveré el Vacío para que te caigas». ¿Cómo suena eso? ¿No te gusta? A mí particularmente me gusta. Por lo tanto, la nada que concibe un algo, —el algo concebido de la nada— ese acto, ese intercambio, es amor.

Dios es Amor. .. es Dar, no Tomar

¿Cuántas veces has oído que Dios es amor? ¿Cuántos de vosotros habéis oído esa declaración? Levantad la mano. Dios es amor. ¿Qué quiere decir eso? Bueno, da una especie de escalofrío en la espalda cuando alguien dice que Dios es amor y luego lees los Diez Mandamientos, ¿no? Es un poco confuso, ¿no es verdad? ¿Cuántos estáis de acuerdo? Bueno, yo también estoy de acuerdo.

Bien, vamos a comenzar por definir algo que tanto los poetas como los compositores y los escritores, y los coyotes que le aullan a la luna han tratado de explicar, y eso es el amor. Dios es amor y tenemos que volver al principio para ver cómo comenzó todo esto.

Ahora, si Dios es amor, maestros, entonces Dios se ha mantenido como un secreto muy bien guardado durante muchísimo tiempo, porque las acciones del amor no consisten en tomar, sino en dar. ¿Quieres apuntar eso?

El amor de Dios y llamar a Dios amor, se definen por el hecho de que Dios te hizo nacer a la vida. Él te ha dado la vida y nunca te la ha quitado. Así que si Dios es amor, el secreto del amor está en dar sin condiciones. Tomar no significa amor. Tomar no significa amor; dar sí lo significa.

Y todos conocemos ahora la historia de la creación y de cómo, en nuestra conciencia separada, fuimos creados en una ilusión de túnel, y estamos aquí abajo en la Tierra, y se supone que debiéramos estar soñando sueños, devolviéndoselos a Dios y luego creándolos aquí en la Tierra o dondequiera que vivas.

Entonces, esta entidad es lo que se llama Prima Materia3, porque esta entidad, la primogénita del Principio Madre/Padre, hizo lo mismo para darte ahora una situación desagradable/agradable. Actuó como el amor, te dio. Hemos dicho, y lo has aceptado como una filosofía, que tu Dios es tanto personal como trascendental. Que no sólo eres ese Dios, sino que te da la ilusión de estar separado de él. Es trascendental. ¿Entiendes?

Ahora, maestros, vuestro Dios os lanzó al plano terrenal, y habéis estado creando y evolucionando durante todo este tiempo. Estáis aquí fuera y os habéis desplazado de Dios a la humanidad. Dios se vuelve trascendental en vez de personal.

Pero si este Dios —cada uno de vosotros— de repente dijera: «No más», en un instante olvidarías todo, desaparecerías y ya no existirías, nunca jamás. Es más, el recuerdo de tu naturaleza continua se anularía simultáneamente; nunca habrías existido. Así que este Dios te da la libertad aquí abajo para que te cuelgues de su árbol y te columpies, para que juegues.

Entonces, si el secreto de Dios es el amor, ¿cómo interpretamos ese secreto en nuestra propia vida? Yo lo encontré muy profundamente con mi maestro. Y lo que mi maestro representaba para mí era lo que yo había reprimido en mi interior, y eso era el Dios dentro de mí. Mi maestro reconoció la oportunidad de «darme». Y él, en vez de salir corriendo y hacer que yo lo matara, me dio todo lo que le quedaba. Y eso lo hizo noble.

Vamos a hablar de cómo podemos cultivar el amor y por qué es importante. Si Dios es amor, entonces Dios es aquel que da y no aquel que toma. He oído esto muchas veces recientemente. Los «tomadores» no son semejantes a Dios. Los «dadores» son como Dios, porque estamos restableciendo el principio divino dentro de nosotros. Yo era un tomador; no era como Dios. Mi maestro era el que daba y se asemejaba a Dios, y me dio sin condiciones. ¿Cuántos de vosotros entendéis? Ahora, el amor es el pegamento que mantiene todo unido.

 

3 La Prima Materia es el término usado a menudo por los alquimistas para describir la sustancia primaria que se requiere para la transmutación.

 

Y entonces aquí tenemos que aprender, en una situación muy difícil, la magia del amor y cómo es en realidad. Esta cultura, una cultura que antiguamente destruyó los derechos de igualdad de las mujeres de estar a la par con el hombre, ha creado, en esta línea de tiempo, una realidad que ha originado un ambiente incivilizado, sin amor, indiferente, y venenoso, en el cual los frutos de esa represión han causado toda serie de dilemas en la naturaleza humana. Y lo único que tuvimos que hacer fue tomar a los hombres o a las mujeres y quitarles su derecho divino, lo cual significa que por ser del género femenino, se las consideraba inferiores, y por lo tanto, podían ser usadas, abusadas, amontonadas y tratadas como ganado. Y si luego se rebelaban, se creaba una enseñanza que decía que no tenían alma y que por lo tanto, tratarlas como ganado, como posesiones y abusar de ellas no era pecado, puesto que Dios os las había dado para vuestro propio placer.

Las atrocidades que se han cometido en el nombre de Dios y, en verdad, en el nombre del amor, son innumerables. Para que el amor pueda florecer debe haber una actitud como la que posee Dios, la cual se encuentra generalmente en los niños jóvenes, quienes antes de que su conocimiento se transforme en prejuicios, dogma, y en un carácter civilizado, dan amor a todo el mundo. Nos deleitamos en los niños pequeños porque nos dan muy fácilmente y lo único que nos piden es que los cuidemos. Les enseñamos a ser tomadores y los entrenamos de tal manera que pierden su naturaleza dadora y amorosa.

El amor no existe en una civilización que no considera a todos iguales. El amor existe en una civilización donde todos son iguales. Y, en verdad, los hombres y las mujeres, sin importar el color de los ojos y la piel, sin importar si son gordos o flacos, jóvenes o ancianos, deberían ser considerados iguales. Y hay indicios en esta cultura de que no es así, porque tendemos hacia lo bonito y evitamos lo feo. Tendemos hacia lo joven y destruimos lo viejo. En tal cultura, Dios como amor no existe.

Ahora, siendo mis estudiantes, os he dicho durante muchos años que mi gran amante era el Dios Desconocido y eso es exactamente lo que ocurrió en mi vida. Mi iluminación llegó cuando, después de muchos años, comencé a entender esto. En vez de seguir mi vieja naturaleza destructiva, seguí una naturaleza más gentil, lo cual era algo muy extraño para mí. Sin embargo, al hacerlo creé una nueva sociedad civilizada antes de marcharme de este plano. Entre mi gente no había desiguales. Había Dioses y Diosas, y había querubines a los cuales se consideraba Diositos pequeños: los niños. Y todos eran iguales.

Cuando hablamos del amor como una persona, y a quiénes amas en tu vida y a quiénes no, es muy fácil para ti sentarte y señalar a las personas que amas o de las cuales estás enamorado, y a las personas que no amas. ¿No es eso interesante? Y,  probablemente, las personas que amas son aquellas que te dan. Las personas que no amas son las que no te dan. ¿Suena eso familiar? ¿A cuántos de vosotros esto os suena a verdad? Así es. ¿Cuántos habéis dicho: «Si me amaras, harías esto»? ¿Cuántos habéis dicho eso?

Somos un ser divino concebido por amor. Eso simplemente significa que fuimos concebidos en un entendimiento ilimitado y nos fue dado un entendimiento ilimitado. Dios dijo: «¡Ve ahí fuera, y haz que ocurra! ¡Hagámoslo juntos, y yo te apoyaré siempre!»

¿Cuántos habéis oído la historia del Hijo Pródigo? Bien. El Hijo Pródigo es el que se llevó la herencia de su padre y la derrochó por ahí, huyó, durmió con cerdos y todo lo demás. Era un tipo bastante asqueroso. Pero luego regresa a casa descaradamente. Su padre le trae su propia túnica, su corona y tesoro y le da la bienvenida con los brazos abiertos. Esa es la historia de Dios y vosotros, porque vosotros sois los hijos pródigos. Dormís con cerdos.

La Solución al Misterio de «Dios es Amor»

Ahora, cuando podemos resolver el misterio de que Dios es amor, se abre para nosotros una iluminación absoluta. Si comprendemos esta simple declaración, sabremos entonces que cada vez que le hemos dado a alguien sin condiciones hemos sentido el surgir de este sentimiento. ¿Cuántos habéis experimentado ese sentimiento extraordinario al darle a alguien inesperadamente? Que así sea. Ese sentimiento es amor.

Además, cuando las personas se enamoran, lo que realmente están haciendo es entrar en una situación donde se dan mutuamente. Por eso es tan poderoso y magnético. Cuando la gente se deja de querer es porque uno está empezando a tomar más y el otro no está dando nada. Y muy pronto el dulce sentimiento de dar empieza a deteriorarse, porque la idea o nobleza que sostenía la relación sacrifica al amor por la acción de tomar.

Pero si has sentido esto al darle a alguien, has experimentado el sentimiento mágico que ocurre cuando te enamoras de una persona. Esos sentimientos son el mismo sentimiento; no son diferentes. Ése es el sentimiento.

Ahora imagina, si quieres, ese sentimiento en un nivel eterno siendo Dios. Si es así como se siente, ¿entiendes ahora por qué Dios te ha dado continuamente? ¿Cuántos de vosotros entendéis? Porque lo que Dios da en la acción de dar, es amor. Dios está enamorado del amor. Dios está enamorado del sentimiento de dar y de permitir que su cuerpo —el de él o ella— sea moldeado otra vez en un reino nuevo. Ese sentimiento de dar es lo que Dios es, y todo maestro que alguna vez haya honrado este plano ha procurado enseñar eso a la chusma en el mercado; y enseñárselo de una manera a la vez noble y respetable.

Si aceptamos entonces que todo lo que Dios es, es amor, al recrear este diagrama del Vacío contemplándose a sí mismo y creando luego la escalera de Jacob4 bajando hasta llegar a la masa molecular, veremos que todo esto fue amado hasta llegar a tener vida.

 

4 La escalera de Jacob describe el sueño de Jacob que se cuenta en la Biblia (Génesis 28, 10-22), el cual realmente se refiere a la historia de la involución y la evolución de la conciencia y energía.

Has sido amado hasta llegar a tener vida. Tal vez no lo sientas el domingo por la mañana cuando te despiertas después de una larga noche de sábado. Quizas no sientas que el amor hizo que te despertaras, pero hay una fuerza llamada vida que te ha amado y que experimentó puro gozo magnético al darte la vida para que pudieras quejarte de ello el domingo por la mañana.

Ahora, ¿no es un enigma entonces que este maravilloso sentimiento haya eludido a tanta gente durante tanto tiempo? Sus momentos han sido fugaces. Y reinos completos han perecido, y ejércitos enteros han marchado hasta la muerte sólo por amor. ¿Y qué hombre no traicionaría a su propia familia a causa del amor? Parece ser el premio mayor de esta vida. Y la verdad es que lo es.

¿Por qué? Porque el momento en que expresas la acción de dar de manera inigualable es el momento en el que mas te asemejas a Dios en toda tu vida. ¿Quieres estar cerca de Dios? Pues sé Dios. ¿Y cómo eres Dios? Das y amas. Das hasta que sientes ese amor; entonces te asemejas a Dios. Cuando te separas de la gracia de Dios, no es que Dios te haya dado la espalda, sino que tú has olvidado lo que significa la unión armoniosa del amor.

¿Y no imitas esto en todas tus relaciones? ¿No estás buscando a alguien a quien amar o que te ame? ¿No esperas que tus hijos te amen? ¿No esperas que tus hijos encuentren el amor y sean felices? ¿No estás descubriendo que desearías que tus padres encontraran el amor y fueran felices? ¿No se tratan de eso todas tus tarjetas de felicitaciones? ¿No es verdad? Lo es.

Así que si Dios es amor, destapamos el misterio cuando preguntamos: «¿Qué significa todo esto?» Y lo que significa es que Dios es un dador; que Dios es un dador, no un tomador. Mi viejo maestro era un dador y no un tomador. Y esta noble entidad dejó que se extinguiera su pasado y continuó dando hasta que se agotó toda la vida que había en él.

Los Padres y el Amor

Si entonces estudiamos esto, podemos clasificarlo en categorías. Maestro Garola, escribe en la pizarra: padres, madre, padre, hijos, amigos, enemigos, adultos, amantes, esposos y esposas. ¿He omitido algo? Perros, gatos... ¿Mascotas? Mascotas. Vecinos, maestros compañeros. ¡Magnífico! ¡Ésa es una lista de por sí!

¿Representa esta lista el amor? ¿Lo representa? ¿Cómo lo sabes? ¿Cuántos de vosotros nacisteis? Veamos este lado del salón, ¿cuántos nacisteis?

Ahora, ¿cuántos de vosotros pensáis que vuestros padres se estaban divirtiendo la noche en que fuisteis concebidos? ¿Cuántos pensáis que por lo menos uno de ellos se estaba divirtiendo? ¿Qué os parece a los de este lado del salón? Por lo menos uno de ellos se estaba divirtiendo. Así que fuisteis concebidos en un momento de dar y tomar, ¿no es así? ¿Cuántos estáis de acuerdo?

Entonces ahora estás familiarizado con los padres. Y se los llama padres porque en la magnífica lujuria que compartieron te amaron hasta darte la vida. Hay dadores y tomadores; hay hombres y mujeres. Y están hechos para dar y recibir. Los hombres, obviamente, han sido creados para poner la simiente en el nido interno de la mujer. Eso es dar. Y la mujer toma. Luego, cuando la mujer crea al niño, ella le da al niño, y el niño toma. ¿Verdad?

Ahora, ¿representan los padres el amor creativo? ¿Cuántos estáis de acuerdo? Lo representan. Aunque sólo sea por ese momento; aunque el único motivo para estar juntos haya sido que tú pudieras escabullirte por la puerta trasera de la encarnación. En ese momento hubo permiso, ¿no es cierto?

Cuando vemos a nuestros padres desde este punto de vista, los vemos de una manera un poco distinta. Entonces entendemos que, como seres humanos, también son Dios de manera innata. Ellos, que están vestidos de forma humana, están diversificados y polarizados en positivo y negativo. Para crear unidad, lo positivo y lo negativo tienen que unirse. ¿Entiendes? Ahora, aquí tenemos amor sólo por un momento.

Después de que el niño ha sido concebido, puede que se ponga en duda lo que cada uno sintió realmente esa noche. Y después de nacer el hijo, sentimos que con nuestra acción de dar y tomar hemos creado. Nosotros lo hicimos, y con eso dimos a luz a una vida nueva. ¿Cuántos entendéis eso?

Entonces los padres son seres humanos. No saben tanto como tú sabes, y te aseguro que tus hijos van a saber mucho más que tú. Pero cada vez que tus padres expresaron amor lo hicieron a través de la naturaleza dadora de su ser. Y realmente, algunos de vosotros sois sumamente afortunados de haber tenido padres que se quedaron juntos, que debido a ese dar y recibir son inseparables. ¿Cuántos habéis tenido eso? Eso es bello. Di lo que quieras de tus padres, pero obviamente hay un sentimiento que recobran de vez en cuando y que los mantiene unidos. Ése es el pegamento. Se llama amor. ¿Cuántos de vosotros entendéis? Ahora, tú eres el resultado de ese amor.

Entonces, ¿no es el parto una profesión noble? ¿No lo es? Y aunque tu vida te guste o no, es un regalo. Y es un regalo de tu madre y de tu padre que se unieron y copularon en un momento de gran lujuria (amor). Y entonces fuiste creado. Es muy hermoso, realmente.

Así que aquí tenemos un pequeño problema. ¿De qué manera amas a tus padres? ¿Amas a tus padres? ¿Cómo sabes que amas a tus padres? ¿Qué les has dado a tus padres últimamente? Bien, vamos a analizar esto. Dices: «Yo amo a mis padres, pero son esto, son eso, son aquello y son lo otro». ¿Qué estás haciendo? El amor no se trata de criticar; se trata de dar. Y si realmente amaras a tus padres, les darías tu respeto. Les darías amor, les darías tu atención, y les darías tu tiempo. ¿No es Dios un dador? ¿No son los hijos más o menos tomadores? Lo son. Entonces, ¿cómo te va a ti en el área de los padres? ¿De qué manera amas a tus padres? ¿Cuántos de vosotros habéis desilusionado a vuestros padres? ¿Y cuántos nunca habéis desilusionado a vuestros padres? ¿Cuántos habéis sido alguna vez desilusionados o heridos por vuestros padres?

Ahora, a menudo la gente confunde el amor con la necesidad. ¿Cuántos de vosotros habéis visto o habéis estado alguna vez cerca de una persona muy necesitada? Las personas necesitadas son tomadoras. Eso es todo lo que tenemos que decir. Eso las explica muy bien. Ahora, si una persona necesitada es tomadora, ¿está expresando amor? ¿Cuántos de vosotros entendéis? No están expresando amor. Están en un estado de necesidad. La mayoría de la gente no comprende la diferencia entre un estado de necesidad y un estado de amor. Lo único que entienden es que nadie está satisfaciendo sus necesidades. Y si sus necesidades no están satisfechas, eso generalmente causa una decepción.

Ahora, esa necesidad puede ser tan pequeña como hacer que tu madre o tu padre te digan que te quieren o que lo hiciste muy bien. A lo mejor no te dijeron eso. En ese caso, te hubieras sentido decepcionado porque necesitabas que te lo dijeran. Pero ¿por qué necesitabas que te dijeran eso? Vamos, es muy simple. Esto va a ser muy iluminador en vuestras vidas después del curso. Porque querías que tus padres reconocieran que habías hecho algo bueno. ¿Cuántos de vosotros lo entendéis? Eso es comprensible entre los niños.

Ahora, el problema con los padres es que ellos fueron hijos una vez. Nadie salió de la matriz barbudo. Y hay solamente unas cuantas especies que nacen preñadas. Así que todos los padres han sido hijos.

Y, muy probablemente, los hijos crecerán y serán padres de acuerdo con la manera en que fueron enseñados, porque todos hemos aprendido que el cerebro crea la realidad como respuesta a su medio ambiente según como haya sido instruido. ¿Verdad?

Ahora, ¿qué pasa cuando los niños necesitados se hacen mayores? ¿Cuántos de vosotros sois adultos y necesitados? Adelante, todo está bien, la confesión es buena para el alma. ¡Solamente os regañaré más tarde!

Ahora, os estoy soltando esto porque os molesta a todos. Y me gusta meterme y soltarlo porque quiero que os moleste, ya que hay algo específico que aprender sobre el amor. Y es esto: si sabemos que el sentimiento más sublime es la acción de dar y que esta acción es la naturaleza del amor mismo, entonces nosotros, que somos los dadores, casi nunca nos encontramos en un estado de necesidad, porque estamos en un estado de amor.

¿Cuántos de vosotros habéis estado tan enamorados que nada más importaba en vuestras vidas? Así que mira: de eso estoy hablando. Cuando estás en un estado de amor, estás en un estado de Dios. Cuando estás en un estado de Dios, no estás en un estado de necesidad: estás en un estado de dicha suprema. Sin embargo, la mayoría de las personas interpretan eso sólo en función de estar enamorado de personas en particular. Todavía les queda por descubrir que abarca toda la vida y que, en verdad, comprende a todas las personas. Y ese amor tiene que ser un círculo de 360°. No puede ser solamente 30° de ese círculo. Tiene que ser completo, así como Dios es completo. ¿Entiendes?

Ahora, los padres deben ser venerados y respetados. Pero sobre todo, el amor más grande que los hijos pueden dar a sus padres es no esperar que sean algo distinto a lo que quieren ser. ¡Te agarré! Deberías amarlos incondicionalmente.

Es decir, cuando estás decepcionado con tus padres es porque estás decepcionado contigo mismo. Es porque no te has dado amor. ¡Tus padres son seres humanos! ¡Son Dioses! En realidad, son tus hermanos y hermanas. Así que no seas infantil y sabe eso. Y honrar a tus padres significa simplemente no hacerlos responsables de tu vida. Sé tú responsable de tu vida. Asume la responsabilidad sin importar lo que grite dentro de ti y dales amor a tus padres. Dales la libertad de ser lo que quieran y apóyalos. ¿Cuántos de vosotros entendéis eso?

Ahora, qué pasaría si tus padres te dijeran: «Estamos muy decepcionados contigo. No nos gusta lo que estás estudiando. No nos gusta que estés criando vacas. ¡Deberías estar en una oficina!» Ésa es una declaración aplastante para la gente insegura. Y sucede todos los días. Todos los días los hijos decepcionan a los padres y los padres aterran a los hijos. Qué pasaría si dijeras: «Está bien que sintáis eso por mí. Está bien. Todavía os amo». ¿Qué harían los padres entonces? «¿Queréis que venda las vacas y me vaya a trabajar en una oficina? ¿Os haría eso más felices? Porque realmente yo soy muy feliz con vosotros. Os amo.» ¿Cuántos de vosotros entendéis eso?

¿Cuántos habéis criticado a Dios? ¿Cuántos habéis criticado a vuestro Dios? ¿Te ha aniquilado tu Dios? ¿Todavía estás vivo? ¿Todavía tienes úlceras? Todavía están ahí; el Vacío no se ha movido para que te caigas.

Ahora, la moraleja aquí es que el amor no debería ser condicional; debería ser la acción de dar. Cuando le das a alguien entendimiento, eso es amor. Cuando entiendes a tus padres, eso es perdón. Y si eso es puro en ti, se transferirá a ellos. Entonces ya no los necesitarás. Sólo los amarás. ¿Cuántos de vosotros entendéis? Que así sea.

Ahora: hermanos y hermanas. ¿De dónde vinieron? ¿Cuántos de vosotros habéis tenido problemas con vuestros hermanos y hermanas? Los hermanos y hermanas son realmente hermanos y hermanas en Dios. Y los padres no son más que otro hermano y hermana que se están dando a luz a sí mismos. Dios se está dando a luz a sí mismo. Los hermanos y hermanas son individuos únicos.

¿Cuántos de vosotros les guardáis rencor a vuestros hermanos y hermanas? ¿Por qué? ¿De qué te ha servido eso? ¿De qué te ha servido? ¿Cómo ha mejorado eso tu mañana? ¿Te ha hecho dormir mejor de noche? ¿Has pensado alguna vez que a lo mejor han sido un regalo en tu vida? Y quizá no hubieras tomado ciertas decisiones en tu vida —las que tal vez te han traído hasta aquí— si no fuera por sus acciones en tu vida. ¿Se te ha ocurrido alguna vez que el amor más grande que puedes dar a tus hermanos y hermanas es simplemente amarlos, y darles comprensión y libertad, y pensamientos afables y sinceros?

Y el caso es que si vas a ser un Dios y vas a ascender al cielo, no puedes ascender al cielo estando endeudado con enemigos aquí. ¿Entiendes eso? Y que para ser Dios, si concebimos que Dios es un círculo de 360°, no serás Dios si sólo el 30% de ti está dedicado a la acción de dar y el otro 70% está dedicado a la acción de tomar. ¿Entiendes? ¡Aferrarse al resentimiento es tomar! Estar enganchado en una actitud de resentimiento hacia tus hermanos o hermanas o tu familia no es dar; es tomar.

Los Hijos y el Amor

Ahora, ¿cuál es el próximo punto en la lista? Los hijos. ¿Cuántos de vosotros sois padres? ¿Cuántos les habéis «dado» a vuestros hijos? Les «disteis» a vuestros hijos. ¿Cuántos les recordáis eso a diario? ¿Cuántos hacéis que vuestros hijos se sientan culpables porque deberían estar aquí?

Ahora, en cuanto a tus hijos, ¿quiénes son? Bueno, podrían haber sido tus padres en otra vida. A veces se portan de esa manera, ¿no es verdad? ¿Es posible que hayamos contado esta historia antes, digamos hace 200 años? ¿Que tus hijos en realidad son tus padres y que les hiciste la vida difícil y desgraciada? ¿Y que tomaste, tomaste y tomaste hasta que a tu madre le dio un ataque al corazón y tu padre se volvió alcohólico y huyó, y tú no entiendes cuál fue el problema? ¿Y puede ser que hayan regresado a tu vida y que te parezcan un poco familiares?

¿Son tus hijos tomadores, tomadores, tomadores? Porque si lo son es porque tú tomaste y tomaste y tomaste de ellos.

Ten cuidado: tus hijos fueron una vez tus padres. Ahora, si entendemos esa situación terrible —por más verosímil que sea— veámosla entonces de la siguiente manera: tus hijos están haciendo solamente lo que se ven obligados a hacer. Están tomando y tomando y tomando porque todavía no se les ha enseñado a dar. En su vida pasada, alguien tomó y tomó y tomó de ellos, pero ellos no entendieron el arte de dar y amar.

A los niños se les tiene que enseñar de nuevo cómo tener el sentimiento, así como se te tiene que enseñar a ti. Los niños necesitan el ritual de dar. Es más, necesitan las enseñanzas rituales de dar. A los niños se les debe enseñar lo que es poder darle a otra persona su posesión más preciada. Se les debe enseñar que, a menos que entiendan que Dios es amor, Dios se quedará alejado de ellos para siempre. Así que, ¿cuál es tu tarea? Tu tarea es dar amor a tus hijos. Y a cambio, la naturaleza de ese amor les enseñará a hacer lo mismo.

No es casualidad que sea importante recordar el cumpleaños de alguien o, en verdad, poder celebrar el nacimiento y la resurrección de Cristo. Es un ritual de iniciación que convoca a toda la gente de una cultura a la hora de dar gracias, y de dar y compartir. Eso es lo que debe ser.

Recuerda: los Reyes Magos fueron a ver a Yeshua ben Joseph cuando era un niñito pobre y le dieron, a él que no tenía ningún sentido del valor, oro y mirra y sedas valiosas. ¿Crees que al niño le importaban el oro y la mirra? Ése no fue el caso. El caso fue que la grandeza «dio» a la humildad. ¿Entiendes? Ésa es la simbología.

Y si no instruyes a tus hijos, entonces te juro que a lo mejor un día regresarás como sus hijos. ¿Y no sería un espectáculo horroroso tener a tus hijos de padres? ¿Y qué tan bien te criarían ellos a ti?

Los Amigos

Los amigos. ¿Cuántos de vosotros tenéis amigos? ¿Cuántos no tenéis amigos? ¿En qué basas tus amistades? Cuando alguien de verdad quiere ser tu amigo, ¿qué debe hacer para ser admitido? ¿Cuál es la iniciación por la que tiene que pasar? ¿Y qué grado, qué nivel? ¿Amigo? A veces amigo cercano, amigo íntimo, mejor amigo, más que amigo, amigo divino. ¿Cuáles son tus requisitos? ¿Qué te tiene que dar una persona para que la aceptes?

¿Cuántos de vosotros dirigís sociedades secretas en forma de amistad, algo así como los francmasones? Hay un nivel de amistad del grado treinta y dos que tienen que aprobar. Tienes tu propia sociedad secreta.

Las amistades son quizás el jardín más abundante en el que puede florecer el amor. Entonces, ¿qué es lo que hace falta para ser un amigo? ¿Por qué quieres tener un amigo? ¿Por qué quieres ser un amigo? Así que, ¿no es la amistad un grado menor de la intimidad? ¿No es la capacidad de amar a los amigos igual a la capacidad de procrear, excepto que los grados de dar y aceptar están en un nivel diferente al de la manifestación física? ¿Cuántos de vosotros estáis de acuerdo? Así es.

Ahora, muchos de vosotros sois adúlteros terribles, en el sentido de que amáis a muchas personas y sólo sois íntimamente leales a una. Y a estas personas las llamamos las concubinas a tu servicio; son los amigos.

Así que en una amistad los amigos dan, ¿no es verdad? ¿Qué importancia tiene que un amigo esté ahí? Cuando necesitas —necesitas—, ¿no son los amigos la fuente de provisión del amor? ¿No lo son?

Entonces, las amistades se desarrollan, florecen, y prosperan cuando ambas partes dan de una manera sincera. Dar, dar, dar, dar. Y esa acción de dar va acumulando cierta confianza. Ahora bien, la mayoría de la gente cree que el pilar de una amistad es la confianza, pero no debería ser así. El pilar de una amistad debería ser la acción de dar. Y por otra parte, nunca le contarías a alguien algo que no quisieras que nadie supiera, ni siquiera a tus amigos. Así que cuando les cuentas tus secretos a tus amigos, les has dado una parte de ti. ¿No es verdad? ¿Cuántos de vosotros entendéis eso? Una vez que se la das, ¿no es ése el acto de amor? ¿No lo es? ¿Y por qué, entonces, te sientes traicionado por tus amigos? ¿Se siente Dios traicionado por ti? Pues bien, fueron y hablaron de ti. ¿Y qué? ¿No es que simplemente le transmitieron a otra persona algo más de ti? ¡Esto es maravilloso! ¡Son contagiosos!

Entonces, ¿cuáles son las condiciones de la amistad? Deberían ser dar, aceptarse el uno al otro. Y aunque bromeamos sobre esto, a la luz de toda la eternidad, eso es lo que es. ¿Y qué pasa en el momento en que un individuo deja de ser tu amigo? ¿Qué hizo? Bueno, ¡ya no es tu amigo! ¿Qué hizo? Ahora bien, estudiantes, esto es importante.

¿Qué podría hacer alguien para perderte? Nada. ¿No sabes eso? Entonces, ¿qué tan voluble eres? ¿Te relacionas con tus amigos porque los necesitas? ¿Y los necesitas de tal manera que eso prohibe que tú les des a ellos? ¿Y no se supone que la acción de dar debe ser incondicional? ¿Quién te querría a ti de amigo? Yo no te querría a ti de confidente, porque lo que yo te daría en un momento no te lo daría en otro, y tú interpretarías eso mal y te sentirías traicionado, porque no eres dador; eres tomador. Cuando les das amor a tus amigos, debería ser porque así lo quieres, y eso no tiene medida, no tiene fondo ni ancho. Va más allá de eso. Eso es, verdaderamente, amar a otra persona. Y no debería ser porque esa persona te da amor a cambio. ¿Entiendes? Puedes tener amigos, amarlos y querer darles. Puede que llegue un momento en el que te sientas frágil y estés a punto de caer de rodillas y, en ese mismo instante, todo lo que has dado tan generosamente vuelve a ti multiplicado mil veces. Y sin importar lo que hagas en tu vida, siempre estarás bañado en amor, puesto que lo que has dado lo has construido diez mil veces. Y si les das a tus amigos con la condición de que te sean fieles y que guarden tus secretos, entonces les estás dando con la condición de que te den algo a ti, y eso no es un amigo. Ésa es una relación que usa y abusa de los demás. Eso no tiene nada que ver con el amor; es sólo necesitar y tomar.

No entendéis cómo os he amado durante 35.000 años, entidades. Y eso te asombra. ¿Y sabes por qué te asombra? Porque tú jamás podrías amar a alguien incondicionalmente durante 35.000 años. Por lo tanto, eso es un misterio para ti. Todavía te hace falta practicar eso constantemente en tu propia vida.

Los amigos son amantes, son padres, son hijos, son Dioses. Ahora, las amistades no deberían estar basadas en «yo te doy a ti y a cambio tú me das a mí». Deberían ser una energía que fluye libremente. Y si alguien no te acepta y no quiere que estés en su vida, está en su derecho. No quiere decir que no te ame. Yo tampoco te querría en mi vida, porque tengo cosas que crear. Pero eso no quiere decir que no te ame; yo te amo. ¿Entiendes?

En otras palabras, lo que se da como Dios se da sin condiciones, y está ahí, y brinda apoyo y sustento, en verdad. Si tienes muchos amigos en tu vida y si encuentras en ellos una cualidad que necesitas desesperadamente, entonces esas personas probablemente están en tu vida porque las necesitas, no porque las amas. Puede que uno de tus amigos sea muy listo e inteligente, y eso te da el alimento intelectual que necesitas. Otra persona puede ser amorosa y tonta, y eso te da la libertad de ser amoroso y tonto. Otro amigo puede que posea independencia financiera, algo que tú no posees. Otro amigo puede ser una persona con la cual ir a tomar vino de más, y sabes que ése es el único individuo con el cual puedes hacer eso, y por lo tanto, lo necesitas. Es tu reflejo.

¿Pero qué pasaría si de repente todos esos reflejos cambiaran y tú los amaras nada más porque son lo que son? Eso limpiaría todos los reflejos en ti. ¿Entiendes? En otras palabras, no los amarías porque beben contigo; los amarías porque son. ¿Entiendes? ¿Cuántos de vosotros entendéis? Que así sea.

Amar a los Enemigos

¿Cuál es el siguiente? ¡Aja! A mí me gustaba tener enemigos. Eso me dio una excusa para estar enojado toda mi vida. Así que en realidad, mis enemigos fueron a veces mis más grandes amantes. Tenía un respeto profundo por mis enemigos. Yo los admiraba a ellos; ellos me admiraban a mí. Pensábamos mucho los unos en los otros. Yo los admiraba a ellos; ellos me admiraban a mí.

Ahora, ellos me dieron un motivo para luchar por algo. ¿No es eso maravilloso? Si no hubiese tenido enemigos nunca hubiera salido de Onai. No estaría aquí hoy en día. ¿Dónde estaríamos todos? Bueno, estoy seguro de que yo estaría casado, con 45 hijos y más pobre que un predicador en una iglesia. Pero mis enemigos —¡Dios los ame!— me dieron un motivo para estar enojado. Pero sólo me di cuenta de eso después de haber tenido enemigos en mi vida. Y sabes, yo vi morir a todas esas personas.

¿No sabes, por otro lado, cuánto vino hemos tomado juntos desde esos días? Bueno, nos reunimos en un lugar muy alegre, en una gran sala. Y a todos nos gusta hablar de esos tiempos aquí en la Tierra. Cada uno muestra sus heridas. Por supuesto, no las tenemos en el cuerpo de esa forma, pero en el momento que hablamos de ellas, aparecen. A todos nos toca enseñar nuestras heridas.

«¿Te acuerdas cuando me atravesaste con una espada? ¡Caramba! ¡Eso fue fantástico!»

«¿Te acuerdas cuando te corté la oreja de un tajo y te la hice comer? ¡Por poco te atragantas!»

«¿Te acuerdas de esa vez que tu estribo se enredó en las riendas de mi caballo y empezaste a correr en círculos alrededor de mi caballo? Creí que me iba a morir de la risa.»

«¿Te acuerdas de esa vez que tu caballo te pasó por encima? ¿No fue eso magnífico? Me pregunto dónde estará ese caballo hoy en día...» Porque como dice Shakespeare: «Un gran escenario y todos sois actores».

Ahora, ¿qué te han dado tus enemigos en la vida? Quizás quieras contemplar eso ahora.

Entonces, ¿cómo puedes amar a tus enemigos? Debo decirte que los enemigos ocupan un sitio muy alto en tu reino, porque se habla de ellos casi todos los días. Y si hay alguna persona en tu vida que te preocupa tanto, entonces tienes que ver por qué tienes tales sentimientos hacia ella. Los enemigos. Es difícil «darle» a un enemigo. Así que, ¿cómo le darías a un enemigo? ¿Qué les harías a tus enemigos? ¿Qué harías? Vamos, de acuerdo con todo lo que has aprendido en este curso.

Ahora, estudiantes, escuchad: esto depende de vosotros. No depende de ellos; depende de vosotros. ¿Qué vas a hacer para conseguir que el amor fluya hacia ellos en tu vida? ¿Cómo puedes ser amable con tus enemigos? A lo mejor deberías decirles: «Oh, enemigo, me has caído mal durante muchísimo tiempo. Pero ése fue mi error. Fue por falta de visión y veo que me equivoqué. De tanto pensar en ti, me he dado cuenta de que realmente eres un tipo bastante alegre. Y simplemente te quería decir que estoy profundamente arrepentido de este cisma que se ha creado en nuestras vidas. Has sido desafiante y respetuoso a la vez. Me has enseñado a que me importe la gente sin condiciones. Humildemente me disculpo. ¿Quieres que te corte el césped del jardín?» Algo por el estilo. O agarra el hacha, haz un rito ceremonial, y entiérrala. ¿Cuántos de vosotros entendéis? Necesitas cultivar el hábito de sobrepasar esa antipatía y necesitas dominarla. No vale la pena que pierdas el amor de Dios por causa de tu enemigo. Nadie lo vale.

Si Dios es 360°, y has tenido éxito con tu círculo y has logrado llenar de amor por lo menos el 50% del gráfico circular —y sabes que te irás de aquí sólo cuando completes el círculo—, ¿por qué dejarías entonces que esta entidad te detuviera? ¿Valdrían ellos la pena? Entonces, ¿por qué aferrarte a eso?

En definitiva, nosotros somos nuestros enemigos. Cuando perdonamos a otra persona por fuera, hemos perdonado esa indiscreción dentro de nuestro Yo. Así que, en realidad, con quien enterramos el hacha es con nosotros mismos. ¿Entiendes? Que así sea.

Por lo tanto, esta noche vas a tener mucho en qué pensar.

Y vas a estar pensando especialmente en quiénes son tus enemigos, las personas en las que no confías y las que te caen mal.

Y te vas a tener que preguntar: «¿Cuánta energía de mi enfoque está ocupando esta gente?» Una gran cantidad. «¿Cuánto de ellos soy?» ¿Entiendes?

Cuando hayas contemplado esto en detalle, encontrarás en tu corazón mucho espacio para perdonarte a ti mismo. Y encontrarás mucho espacio al permitirlos y tendrás un corazón ligero. Y en el momento en que te des cuenta de eso, sabrás cómo se siente el amor.

Ahora, ¿cuál es el siguiente aquí? Bueno, nadie es un adulto. El próximo...

Los Amantes

¿Qué es esto? ¿Cuántos de vosotros tenéis amantes? ¡Levantad esas manos! Eso es lo que pensaba. ¿Qué es un amante? Los amantes traen consigo problemas. Los amantes son los amigos con los cuales nos permitimos ir a la cama para luego arrepentimos de ello la mañana siguiente. Un amante es una persona que encarna completamente la suma total del amor que sientes por otra persona. Un amante representa el amor que sientes por tus padres, por tus hijos, por tus hermanos, por tus hermanas, por tus amigos, y por tus enemigos. Por eso son tan atractivos. Son la suma, en una persona, de todos los seres en tu vida. Y quizás sólo por una noche, pero esa noche son la suma de todo. ¿Me sigues?

Ahora, los amantes son los amigos con los cuales te permites dormir y compartir tu cuerpo. Desgraciadamente, nadie entiende eso. Ven a los amantes desde el punto de vista de una relación de necesidad. Necesitar. La gente necesita una relación porque necesita estar satisfecha sexualmente. Y esa satisfacción representa la satisfacción de los padres que les hace falta. Representa la satisfacción de la amistad que les hace falta. Representa al enemigo y los peligros que les hacen falta. Todo está unido en una sola persona. Éstas son personas importantes en tu vida.

Ahora, los amantes permiten la unidad total, un magnetismo completo, desde el intercambio del semen y los óvulos, hasta el intercambio de la saliva y el intercambio de cama; una unión en todos los sentidos. Encarnan la forma completa o la mente completa de Dios. En un amante, tenemos a nuestros padres, tenemos a nuestra madre, a nuestro padre, a nuestro hermano, a nuestra hermana, a nuestro amigo, a nuestro enemigo, y a nuestro confidente. Lo tenemos todo. ¿Cuántos de vosotros entendéis eso?

Los amantes son, entonces, verdaderos premios. En definitiva, encarnan todo lo que queremos en nosotros mismos. Cuando empezamos con un amante, lo amamos por medio de la acción de dar; todo lo que damos a nuestros padres y a nuestros amigos, se lo damos a él o a ella. Nos entusiasmamos porque en el intercambio nosotros recibimos lo mismo. Es un movimiento de energía de un lado a otro. Literalmente es dar. Y es hipnótico. Es encantador. Es la borrachera más grande que tendrás en tu vida, porque en ese momento eres completamente Dios. ¿Cuántos de vosotros entendéis? Magia.

Al amar a un amante, no te puedes dirigir a él o a ella como te diriges a tus hijos, pensando que eres su dueño. Tampoco puedes convertir a tu amante en tus padres tan pronto se acabe la fantasía. La magia muere cuando comienza la necesidad. ¿Y por qué ocurre eso? Porque cuando comienza la necesidad, la relación se fractura. Entonces no estamos experimentando la acción de dar de una manera completa y unilateral. Estamos experimentando una relación fracturada en la cual una de las personas da y la otra se vuelve tomadora. ¿Entiendes?

Entonces tenemos una compensación excesiva. Tenemos a una persona que da, dando cada vez más, y a una persona que toma, tomando cada vez más. ¿Te suena eso familiar? Porque de repente el amante se ha convertido en los padres. El amante se ha convertido en el amigo. El amante se ha convertido en el hijo. ¿Te das cuenta? Y la magia se acaba.

Si estás enamorado del hecho de tener un amante, debes entender que la magia que experimentas a nivel mental, corporal y espiritual es completamente total, porque Dios está siendo expresando en cada uno de esos niveles. Por eso es tan embriagador. Así deberías sentirte todo el tiempo, pero sólo has asociado ese sentimiento con un amante.

Esa situación, ese momento mágico, si quieres, es muy frágil; porque dado que sois niños, hijos de Dios, sois tomadores profesos y personas que esclavizan. Sois tiranos; os esclavizáis el uno al otro. Sois tiránicos. Tenéis por amante a una víctima y vosotros sois los tiranos. Y luego os intercambiáis los papeles y este juego sigue adelante, en vez de simplemente convertirse en eso. Es el gran momento del amor y de dar totalmente. Siempre debería ser incondicional.

Como eres un niño, no sabes lo que es vivir en la embriaguez de ser Dios. No sabes lo que es vivir como San Francisco, que se enamoró de toda la vida, de todas las formas de vida, del rocío de la mañana, de las plumas del pájaro azul; estaba enamorado de las piedras, y de la humildad. Toda la vida era su amante. Tú fracturas ese sentimiento y haces a los demás responsables de él. Y luego trabajas muy arduamente para tratar de mantener una relación. Trabajas muy arduamente para conservar la magia, la cual no debería requerir esfuerzo alguno. Debería fluir.

Y cuando fluye, se convierte en un río. Y es dulce y embriagadora, y satisface a todo nivel. Cuando empiezas a perseguirla, la pierdes, porque entonces estás en un estado de necesidad y carencia y estás echando la carga de esa satisfacción sobre otro ser humano, en vez de ser tú quien se debería satisfacer a sí mismo. ¿Cuántos de vosotros entendéis?

Por consiguiente, es por eso que los amantes se pueden convertir en enemigos. ¡Algunos de tus más grandes enemigos han sido tus amantes! ¡Porque te conocen! Han estado dentro y fuera de ti. Has sido vulnerable a ellos. Es por eso que los convertiste en enemigos en vez de seguir amándolos.

Los amantes tienen una relación peligrosa que siempre es frágil. Y la magia de conservar el ímpetu de ese sentimiento debe aplicarse en cada nivel de la vida. Y si dices: «Yo amo a esta persona; yo amo a esta persona. Le he dado a esta persona, pero esta persona no me da nada a cambio», yo debería decirte: «¿Con todo lo que te llenaste durante tanto tiempo —suficiente como para seguir dando todos esos años— no tenías bastante tú mismo?» ¿No es eterno el amor? ¿Cuánto puedes dar? ¡Para siempre! ¿Por qué debe acabarse? ¿Por qué debe corresponderte la otra persona? ¿Tienes que hacer que te corresponda? Esa situación es pura magia. ¿Cesa el amor sólo porque la magia ya no está ahí? No debería, pero lo hace. Porque las relaciones dependen de que uno necesite al otro.

Yo lo veo como Dios en forma de sol teniendo relaciones con la rosa. Y el sol calienta el capullo verde de la planta. Y es el calor de ese rayo de luz, el calor que siente el capullo lo que permite que se hinche. Y cuando estalla, la rosa florece porque el sol la ha amado hasta hacerla florecer. Y cuando el sol ha causado que la rosa se abra y entonces se siente agotado y se acuesta por la noche, ¿se siente la rosa traicionada por la sombra de la luna?

El amor de Dios es para darnos calor y para que, a cambio, nosotros les demos calor a todas las demás criaturas. Y si en tu vida te sientes desairado, usado, y traicionado es sólo porque no tuviste suficiente que dar en tu vida. ¿Entiendes? La traición sólo ocurre cuando la acción de dar está ausente.

Y si puedes ver a tu amante desde otro punto de vista y pensar en él o ella como el sol y tú como la rosa, y si la magia del momento te calentó y causó que te expandieras, entonces esa relación equitativa de pareja aportó una flor y aportó crecimiento. ¿Por qué debe ser tu amante responsable de ti el resto de tu vida? Tú deberías ser responsable de ti mismo el resto de tu vida.

Las mujeres necesitan a los hombres desesperadamente para ser valiosas. Escoge a la mujer más fuerte de esta audiencia y pon enfrente de ella al hombre perfecto en el momento apropiado: ella se desmoronará. No te gusta oír eso, pero es la verdad. Y eres débil porque el hombre te hace débil; es el poder del amor. Y luego asumes un papel sumiso. Entonces empiezas a ser la receptora de ese amor y lo expresas en tus relaciones sexuales. Recibes al hombre en tu matriz. Eso es sagrado. Es tan sagrado como es sagrada esta reunión. Pero no sientes que seas alguien a menos que estés en tal estado de recepción. Así que te vuelves adicta a ser necesitada. Entonces, al tratar de ser valiosa, haces un esfuerzo desmedido, te propasas y esclavizas en exceso hasta tal punto que impides el flujo del amor.

No es importante que el hombre te dé a ti. Es importante que tú des. ¿Y qué pérdida has sufrido si él se levanta y se marcha al día siguiente y no te vuelve a ver? No has sufrido ninguna pérdida. El que ama nunca pierde. Sólo pierdes cuando tomas.

Y los hombres. Los hombres, esos dandis de la verga, esos gallitos del lugar. Nunca conocí a un gran hombre que fuera considerado un gran hombre por el largo de su pene. Los hombres tienen esta idea en su naturaleza de que su trabajo es impregnar al mundo. ¡Todavía piensan que el mundo necesita ser poblado! Y caminan de acá para allá con esta urgencia en los calzones de tener que añadir más humanos a esta Tierra. Es como un tipo de bacteria fuera de control. En nuestros días lo llamábamos la enfermedad de la verga.

¿No lo habéis notado nunca? Mandáis a todos vuestros hijos y a vuestros maridos a la guerra para salvar a un pobre país de sí mismo. Y van allá y creen que tienen que salvar a esas pobres mujeres de la soledad. Y para cuando vuestros hijos, esposos y padres regresan, han dejado atrás un poco de sí mismos, lo cual se hará evidente en la próxima generación.

Los hombres están gobernados por la necesidad de ser amantes. Son como sementales salvajes. Y los que están fuera de control están fuera de control, y siempre te romperán el corazón. Pero llega el momento en que hasta el hombre más firme cae de rodillas y descubre que se ve obligado a mirar solamente en una dirección. Y realmente es algo extraordinario y dulce cuando un hombre se enamora, porque a los hombres muy raramente les pasa eso. Los hombres casi nunca se enamoran; caen en la lujuria. Caen en la necesidad de copular, de poseer, de arrear, y de gobernar. Los hombres casi nunca caen en la pasión, pero cuando lo hacen es algo dulce y humilde, porque se abren y empiezan a dar y es como un gran dique que se derriba. Y cuando llega el momento apropiado y lo hacen, bendita es la mujer que recibe tal amor.

Pero el hombre siente esto porque tiene la oportunidad de amar a alguien en todos los niveles. Puede amar a su madre. Puede amar a su padre. Puede amar a su hermana y a su hermano. Puede que vea en la mujer lo que nunca ha podido tocar en su madre. Puede que vea en la mujer lo que le fue prohibído por su hermana. Para un hombre a quien se le ha permitido expresar la mente, el cuerpo y el espíritu en todo nivel, completa y prolíficamente, la mujer puede representar el arquetipo femenino de todas las cosas. Entonces, en ese momento, la mujer es la Diosa. Ella es el Dios dotado del poder de la madre; es el Dios dotado del poder de la hermana; es el Dios dotado del poder del padre; es el Dios dotado de poder por todo lo que es bello. Es entonces cuando un hombre puede amar completamente. Y su amor no tiene igual. Y siempre que pueda dar, seguirá dando. En cuanto su mujer le recuerde a su madre, sentirá vergüenza y culpa, y la magia desaparecerá. En cuanto la amante le recuerde a su hermana, sentirá vergüenza, y la magia desaparecerá. En cuanto la amante le recuerde a su padre, se sentirá infantil y poco importante. Pero su deseo es amarlos a todos. ¿Entiendes?

Entonces, ¿cuándo hay magia entre los amantes? Cuando le puedes permitir a tu mujer que te ame como nunca amó a su padre. Cuando puedas permitirle a tu mujer acostarse entre tus brazos y sentirse segura como nunca antes, te amará. Y si le permites a tu mujer acostarse entre tus brazos y ser como una niña pequeña, te amará para siempre. Y si le puedes permitir a tu mujer ser vulnerable, aunque se haya acostado con cien mil hombres, si en el momento en que se acuesta entre tus brazos es tan pura como una virgen y la puedes amar de esa manera, el amor fluirá de ella abundante y eternamente.

Y si cada uno de vosotros permite que se exprese lo que ha sido prohibido en vuestras vidas en una relación amorosa, tolerante, sin necesidad, sin carencia, sin castigo y, en verdad, sin tormento, entonces, benditos sois vosotros, puesto que ambos sois partícipes del amor de Dios. Estáis representando el papel del Vacío cuando os dio a luz. Os estáis dando el uno al otro un amor eterno, una tolerancia eterna y un apoyo eterno. Entonces os estáis comportando como Dioses.

¿Cuántos de vosotros estáis aprendiendo? ¿Estás aprendiendo? ¿Estás recibiendo una definición más grande del amor? Espera a que empieces a ser iniciado en él ahora.

¿Existe la posibilidad de que puedas crecer más que la otra persona y la dejes atrás? ¿Cuántos de vosotros estáis de acuerdo? Así es. ¿Es posible que una relación apasionada trascienda y se convierta en una relación espiritual? ¿Cuántos estáis de acuerdo? Eso es así. ¿Quiere esto decir que hay menos amor sólo porque hay menos cópula física? Hay más. Porque de repente el amor ya no tiene que ser definido en función de la cópula física. Se define a otros niveles, y se ha ganado el derecho de ser definido allí. ¿Cuántos entendéis?

¿No sabes que si tu amor por tu amante empieza a cambiar y ya no te atrae físicamente, no quiere decir que ya no lo/la ames? Quiere decir que está creciendo y está cambiando. Y puede haber más magia en una relación espiritual que en una relación turbulenta y lujuriosa. Pero es ahí donde la mayoría de ellas empieza. Las más finas, hiladas con oro, acaban en un amor que continúa dando a través de toda la eternidad.

¿Hay maestros que se casan, copulan y tienen hijos? ¡Claro que sí! Desde luego. Algunas de las mentes más grandes de la humanidad provinieron de hombres y mujeres que compartieron un amor exótico de Dios. Y de su simiente nacieron personas célebres, porque fueron concebidas con sabiduría y amor. Claro que sí.

¿Disminuye esto tu habilidad de ser un maestro en esta escuela? Las relaciones causan muchos problemas. Al igual que un niño que está mamando, las relaciones exigen que se les dé de mamar las veinticuatro horas del día. Pero también son irresistibles, ya que ofrecen la oportunidad de practicar la acción de dar, y de enjaezar un espíritu salvaje y convertirlo en amor. Ofrecen ese proyecto.

Y entre vosotros hay algunos que han pasado por eso y han llegado al otro lado. Pero quizás en vuestras relaciones no hayáis entendido la verdadera naturaleza del regalo de la relación. No se trata de dar semen y óvulos de acá para allá, y no se trata de intercambiar saliva. Se trata de dar amor absoluta e incondicionalmente, de aprender la tolerancia y la acción de permitir, y de practicar la bondad, que se da a través de un corazón dador. Eso es lo que ofrece. Pero por otra parte, hay un amor hacia la vida que es aún más apasionado, un amor hacia Dios que es aún más apasionado, un amor que puede definirse a sí mismo en una rosa mañanera o en las alas de una mariposa o en la risa de los niños, y que produce tanta satisfacción como cualquier amante con el cual te hayas acostado en tu vida.

El problema es que en el pasado has medido tu destreza sexual de acuerdo con la capacidad de acostarte con hombres y mujeres, en vez de entender que se trataba de obtener el derecho de amarlos —es un derecho— y de ganar el derecho de dar amor y de compartirlo con otro ser humano.

Y lo que hay por delante de ti es saber que las relaciones y los amantes son la plataforma de lanzamiento para el Cristo. Porque un día aprenderás a ver en los ojos de toda la gente el sentimiento que te impulsó a amar a tu amante. Y quizás serás especialmente bendecido, en verdad, cuando descubras que puedes amar a la criatura más fea mucho más que en el pasado, cuando buscabas a las más bellas. Y si tu capacidad de amar a alguien se extiende más allá de la encarnación física en la cual está encerrado este espíritu, entonces en verdad ya no eres de este plano. Eres parte de un reino invisible que no se mide por la sombra que proyecta en el reino terrenal.

Esposos y Esposas: su Compromiso Mutuo

Los maridos. Hemos cubierto eso en la sección de los amantes. Excepto que los maridos que prometen honrar, amar, apreciar, y cuidar a sus esposas en la salud y en la enfermedad deberían cumplir con esa promesa, porque es su palabra de honor, y ésa es una iniciación que trae consigo un valor kármico tremendo. Cuando das tu palabra de honor en una promesa del corazón y luego te dedicas a romperla, en cierto modo has establecido el valor del amor y has sido tú quien lo ha desmantelado. Has sido tú el que se ha comprometido solemnemente a convertirlo en un momento de santidad. Y si has aceptado esa responsabilidad de amar y de apreciar y luego te has empeñado en destruirla, entonces te viene en camino un castigo tremendo, porque violaste tu propia ley. ¿Entiendes?

Los maridos no deberían hacerse maridos a la ligera. No deberías hacerte esposa o marido a la ligera. Debería ser algo por lo que dos personas que han sido amantes y que pueden mantener la magia de ser amantes, consideran unirse; dos personas que desean utilizar su amor dador para construir un reino en el cual las semillas de su amor serán los hijos que den a luz. Quieren ser los antepasados de una nueva generación. Su amor es tal, que un niño concebido de él es un regalo para el mundo.

Hombres, ¿no sabéis que cuando os acostáis con una mujer y aceptáis la responsabilidad de derramar vuestra semilla en su matriz, es como la tierra fértil? Y ahí plantáis la semilla de la próxima generación. Si no tenéis una naturaleza dadora, entonces lo que os queda por ver totalmente es que estáis poniendo en marcha la fuerza creativa de la próxima generación. Vuestro regalo al mundo será un hijo mal planeado y mal concebido, y no estáis listos ni ricamente dotados de las cualidades del dar como para haber presentado a ese hijo al mundo del futuro. Los hijos deberían ser el legado del amor en vez de su carga.

¿Y qué pasa si ya es muy tarde? ¿Qué pasa si ya has creado un desbarajuste? Bien, la ignorancia se puede perdonar. Porque parece ser un fenómeno cultural: todo el mundo piensa que la idea del matrimonio se remonta a la antigüedad. ¡Eso no es verdad! Sólo se creó para que las personas temerosas de Dios no tuvieran miedo de Dios cuando fueran a hurtadillas por el pajar. Legalizaron su pasión a los ojos de los hombres; eso fue todo. ¿Qué haces ahora si no has sido tal criatura? Bien, ciertamente no puedes volver al pasado y meter a ese niño en la matriz a la fuerza y empezar de nuevo. ¡Ya lo has hecho!

Ahora, ¿cuál es tu obligación? ¿Cuál debería ser tu obligación hacia tus hijos? ¿Cuál? Dar. Y amarlos. Ámalos hasta el fin de tus días, porque son un legado de tu imprudencia. En verdad son un legado y un reto, y trabajas todos los días para darles y criarlos de modo que se los puedas entregar a la próxima generación por amor. Y ése es tu honor y deberías honrar eso. No abandones a tus hijos. No pelees por causa de tus hijos. No uses a tus hijos como postes de flagelación para discusiones viles. Son un tesoro. Son almas pequeñas que han venido aquí para ser amados y criados bajo tu custodia de modo que ellos, a su vez, puedan amar y criar. Cuídalos. Ámalos. Comparte con ellos. No te sientas culpable por ellos. La culpabilidad no es amor; es necesidad. Eso es reaccionar por necesidad. Eso no es amor. El amor no conoce la culpabilidad. Sólo conoce la humildad y el acto de apoyar. Apoya a tus hijos.

Maridos, el día que juréis cuidar a vuestra esposa, engendrar niños con ella, y con vuestro amor y vuestra magia los dos le deis esto al mundo, entonces habréis dado vuestra palabra de honor, y vuestra palabra es una ley vinculante en esta realidad. Entonces tendréis que trabajar y laborar en los campos de Dios para aprender lo que significa amar incondicionalmente, y para saber lo que es amar cuando las discusiones acaloradas os estén desgarrando el corazón. Tenéis que saber cómo crear paciencia noble y cómo ser hombres virtuosos, como mi viejo maestro lo fue para mí. Si no tenéis esa cualidad, no estáis listos para ser maridos. Quizás estéis listos para ser amantes, pero no maridos.

Y lo mismo con las esposas. Las mujeres se convierten en esposas. ¿Por qué? Porque entregan a sus maridos su santidad. Renuncian a su nombre, su familia y su país, y se van a vivir con el nuevo nombre que han adoptado. Es como si se las hubiese vendido. Y las mujeres no deberían hacerse esposas si no pueden aprender a amar incondicionalmente. No deberían ser esposas si lo único que necesitan es que se las cuide.

Si necesitas un padre, vuelve a casa. Si necesitas un padre o una madre, vete a vivir con tus padres y ayúdalos. No te cases porque necesitas un marido que sea un padre o una madre. El amor nunca viene de eso. Y, además, si tienen hijos, las mujeres tienen la facultad desagradable de poner a los niños en contra de sus padres, porque es la única manera como pueden tomar represalias contra sus maridos infieles y poco amorosos. ¿Entiendes?

Una mujer que es espiritual, que es fuerte, voluntariosa, valiente, e incansablemente amorosa es una joya rara y valiosa. Porque la mayoría de las mujeres se extralimitan al tratar de ser algo que no son. La mujer que es lo que realmente es, es un premio. Y ser amorosa es una capacidad natural. Dar es una capacidad natural. La fortaleza es innata. Los valores espirituales son el hilado moral con el cual se tejen los niños. Y si no tienes esos valores, no deberías ser esposa y no deberías estar pensando en parir niños. Deberías pensar en darte a luz a ti misma y destetarte del pecho de los hombres de los cuales te decepcionas incansablemente porque no actúan de acuerdo con tus necesidades, cuando tú siempre has errado al confundir el amor con el control.

¿Estás aprendiendo? Que así sea. ¿Estás obteniendo algunas respuestas?

Recuerda que hemos dividido a Dios en un círculo de grados, y lo que realmente nos estamos preguntando es: «¿Cómo se dirigiría Dios a un marido? ¿Cómo manejaría Dios a mi esposa? ¿Cómo manejaría Dios a mi hijo? ¿Cómo me amaría Dios?» ¿Entiendes? Esto compone un círculo de grados, el cual estamos analizando aquí, porque al final de la discusión vamos a averiguar cuál es la raíz de la verdadera infelicidad y miseria. Quizás la encontremos en esta pequeña deliberación.

Los Animales Domésticos

Ahora, aquí tenemos a los animales domésticos. Ahora déjame preguntarte: ¿cuál es tu definición de un animal doméstico? Ya veo. ¡Yo sé lo que es! Una mascota generalmente existe en forma de animal. ¿Por qué? Porque no puede hablar. Una mascota es un animal al cual has acogido porque te necesita. ¡Y sin ti, lo atropellarían! Le das de comer a esta mascota. Le das agua a esta mascota. ¡Mimas a esta mascota! Amas a tu mascota.

¿Por qué la amas? Porque no discute contigo y porque te necesita y depende de ti. Siempre te será fiel y nunca se escapará con otra persona, excepto en ciertas ocasiones, cuando tú lo permitas. ¡Pues si ésa es la definición de una mascota, yo digo que hay muchos seres humanos a los que seguramente se los podría incluir en esa categoría! ¡Podríamos cambiar a algunas de estas entidades y ponerlas aquí abajo, en la categoría de

las mascotas!

¿No es interesante ver cómo las personas ancianas tienen muchas mascotas, ya que éstas reemplazan a sus hijos? Los animales domésticos les dan una razón para levantarse cada mañana, pues se tienen que levantar y dar de comer a las mascotas, o se tienen que levantar y escribir un cheque para poder alimentar a los animales; porque estas personas necesitan que se las necesite. Es de la única manera que saben amar. ¿No es esto interesante? ¿No es así?

Ahora, también me parece una gran ironía que los animales domésticos se hayan vuelto el sustituto de los seres humanos. Y, a menudo, donde ves un gran número de mascotas —esto no es para desaprobar a la naturaleza, sino que es un síntoma humano— es decir, donde hay mascotas, hay una sustitución de los seres humanos, ya que llenan el vacío de la carencia. Y las personas que son víctimas y que sufren por haber tomado toda su vida acaban viviendo con animales, y los animales toman de ellos. ¿No te parece eso una ironía?

Ahora bien, puedes amar a las mascotas y a las personas. Amar a toda la naturaleza es un atributo maravilloso. Pero cuando tus animales domésticos se vuelven más importantes que tu vecino, entonces tenemos un problema. ¿Cuántos de vosotros entendéis eso? Cuando tus animales domésticos se vuelven más importantes que tus hijos, ¿tenemos un problema? ¿Cuántos estáis de acuerdo? Cuando tus animales domésticos tienen más comida que tus vecinos, ¿tenemos un problema? ¿Cuántos estáis de acuerdo? ¿Y por qué es eso? Es porque los animales se han convertido en el sustituto del amor. Se pueden comprar con dinero; se pueden registrar y enjaular. Y bajo esas condiciones se los considera mascotas. Si no les das de comer, morirán. ¡Qué poder! Por lo menos, al «darles» a las mascotas sientes un mínimo de amor. Así que las mascotas hacen aflorar tu capacidad de ayudarlas y, en definitiva, tu capacidad de ayudarte a ti mismo. Pero los animales domésticos no deberían sustituir toda la vida en tu vida.

Y si estás rodeado de animales encantadores, ámalos y cuídalos, pero no los cuides porque te dan poder. ¿Entiendes? Y no les des a tus animales lo que no le darías a tu vecino. ¿Entiendes? Porque Dios es el círculo completo.

La mayoría de las personas viven toda su vida a través de sus animales. Y cuando los animales se mueren y perecen, esto los mata, porque los animales ya no están ahí. Lo que realmente ha pasado es que vemos a un ser humano que ha creado una isla para sí mismo, un santuario, si quieres, en el cual las únicas criaturas que permite en su vida son aquellas que no pueden discutir con él, que no se escapan y que dependen de él. Es un síntoma, mi amada gente. ¿Cuántos de vosotros entendéis? ¿Van los animales domésticos al cielo? ¡Claro que sí!

Los Vecinos

Los vecinos. Los vecinos pueden ser un reto terrible. En mi vida siempre preferí tener una gran parcela de tierra y una casa en un lugar retirado desde donde siempre podía ver la tranquilidad sosegada de mi propio espacio. Y eso simplemente significa que mis vecinos casi siempre estaban muy lejos. Y cuanto más lejos estaban, más contento estaba yo de tenerlos como vecinos. Sólo porque vives al lado de alguien no significa que tienes que empezar a dirigir su vida. Y solamente porque alguien vive a tu lado no significa necesariamente que ellos necesiten dirigir tu vida.

Los vecinos son familias de Dios que han elegido vivir de cierta manera. Y el que sean tus vecinos debe decirte algo acerca de las elecciones que has hecho, porque estás en el mismo vecindario. Tus vecinos representan un aspecto de ti. Si haces cosas buenas y consideradas por tus vecinos, tales como cuidar de su propiedad y de sus animales cuando no están; y cuando están enfermos y no se sienten bien llevarles algunos dulces, recoger flores para ellos y animarlos, entonces todas estas acciones valiosas hacen que los vecinos se sientan más como una familia. En otras palabras, esto hace que se sientan más amados sin obligación. ¿Entiendes?

Y cuando cultivas el hábito de ser amable con tu vecino, no esperes que él haga lo mismo contigo. Sé tú el dador, ¿entiendes? Lo maravilloso del amor es que el amor mismo es su propio premio. Y cuando das, estás en éxtasis. Cuando compartes, estás en éxtasis, en verdad. Y el amor transforma. Lo que le haces a alguien prolongadamente con un espíritu de compañerismo, amor e interés, penetrará con el tiempo. Y en vez de ser tomadores, de repente te corresponderán.

El amor hace que la rosa se abra. Es lo que hace que el sol salga por la mañana. Es lo que hace que los ojos de tus hijos sean preciosos como esmeraldas. El amor pone en movimiento el crecimiento, no estanca la vida.

Y si examinas tu vida y te das cuenta de que muchos de tus alhelíes se han marchitado, si descubres que has causado mucho dolor y molestia a la gente, entonces empieza a cambiar hoy mismo. ¿Por qué? No porque no se lo merecen o porque si se lo merecen, sino porque tú mismo te lo mereces.

Semejantes a Dios

El amor es la acción de Dios de permitir que todo esto exista. Y si nos decimos que queremos ser más semejantes a Dios, entonces ser semejante a Dios significa volver a esa esencia y ese decreto originales y tratar a todo lo que hay en tu vida con respeto, compasión, y entendimiento. No me importa si te dan una bofetada en la cara, si te escupen en la cara, o si te insultan terriblemente. Sí, eso duele. Sí, la supervivencia está incorporada a la materia humana, a los genes humanos, causando que reaccione, responda, y se haga territorial. Ésa es la naturaleza de la propia bestia que habitas. El día que seas más amable, considerado, y caritativo —y necesitas ser así especialmente con aquellos con los que no quieres ser así en absoluto— será el día que comprendas lo que es ser un verdadero maestro. Comprendes lo que es ser Dios y lo que es sentirse como Dios. Entonces comienzas a cultivar en tu vida un jardín que es más abundante de lo que yo te puedo decir.

Si nos hemos perdido este dulce misterio en nuestra vida, es porque no hemos entendido bien, fuimos tomadores en vez de dadores y pensamos que todo el mundo nos debía algo, en vez de preguntarnos a nosotros mismos qué podíamos dar. Entonces serás Dios. Porque os digo una cosa, mi bella gente: no importa cuán difícil sea vuestra vida, no hay nadie ni nada en esa vida que pueda imponerse frente al amor; nadie, nada. Y no importa cuán sombríos y desesperados os sintáis, no hay desesperación que no pueda ser sanada simplemente mediante la acción de permitiros y amaros a vosotros mismos.

Estas acciones son las acciones del gran Yo, el gran centro.

Lo que te ha puesto enfermo en el alma es que has sido grosero y malo con la gente, has esparcido mentiras acerca de la gente, has sido envidioso de la gente y la has calumniado, y tú lo sabes en tu corazón. Es una enfermedad que tarde o temprano afecta al cuerpo. Y luego odias a la gente porque no te ama. Sin embargo, no te ama porque tú mismo no te amas.

Si tienes una relación en la que piensas que todo se te debe, entonces no has dado con el significado de la relación. Ten una relación en la cual todo surja de ti hacia fuera y no de afuera hacia ti. Todo se debería considerar desde este punto de vista: ¿Qué puedo dar yo? ¿Cuánta sabiduría puedo ofrecer? ¿Qué buenas obras puedo hacer? Y no, ¿qué harán ellos por mí?

Y lo que te han contado a través de la historia y en algunas religiones es que cuando haces algo por tu hermano y tu hermana y por aquellos que no lo reconocen aquí en la Tierra, los reinos que se te darán en el reino de los cielos serán incontables. Y eso es así. Nadie aquí, nadie en tu vida, es digno de que por su causa tú no seas aquello que fuiste creado para ser.

Así que deberías afrontar y cambiar cualquier reto que disminuya tu capacidad de ser semejante a Dios. Amarte a ti mismo es ser eso. No esperes que la gente te ame; ámate tú. Cuando lo hagas, entenderás lo que te estoy diciendo aquí. Entonces los pájaros se posarán en tus manos, y el león vendrá y se acostará a tus pies, y podrás caminar en un bosque moteado y todas las tiernas criaturas se acercarán a ti y no huirán de ti porque estás irradiando. Tú eres el gran dador y beberán de tu fuente. Entonces puedes curar a las personas porque está en ti amarlas. Sin eso no puedes curar. El amor es el bálsamo que cura todos los males.

Y entonces, ¿qué le dices a tu Dios al final del día? «Dios, ¿qué tan noble fui hoy? ¿Dónde fracasé y cómo puedo mejorar?» El fracaso no es pecado; es reconocimiento. No es pecado; es ser consciente. Y si dices: «Tráeme de nuevo esa situación. Déjame tomar parte en ella otra vez. Te pido que la manifiestes de nuevo», entonces Dios te traerá la situación de nuevo y la repetirá. Y entonces te tocará afrontarla. Y tendrás que afrontarla desde el punto de vista de cómo lo puedes hacer mejor. ¿Entiendes?

Ahora sí tengo un hombre noble y una mujer noble que están seriamente interesados en ser Dios, y Dios ya no es un misterio tan grande; es la simple acción de sentir esa conexión unificada con toda la vida. Y si todos los días te levantas con ese modo de pensar, tus días se enriquecerán y tus bendiciones serán más numerosas que las gotas de lluvia que caen en esta región. Y son muchas, ¿no es verdad?

Por lo tanto, ¿qué tienes al final de tu vida? Cuando alguien te dice: «¿Qué te hace feliz?», tú deberías decir: «Todo». «¿Qué te hará feliz?» «¡Todo!»

«¿Qué te molesta?» «Que no puedo dar suficiente.»

Ahora, todo esto se trata de ti. Todo este drama tiene que ver contigo. Y todo este drama se está representando como nubes de tormenta. Y mira quién está observando. (¡Tu Dios!)

«¡Eso es! ¡Sigue haciéndolo! Nunca te abandonaré. Tienes mucho tiempo para jugar a este juego. ¿Me estás tratando de decir que quieres regresar aquí y hacer esto de nuevo? ¡Entonces, cariño, que así sea! ¡Puedes tener todo lo que quieras!»

¡Dios mío! ¡Adoro al Vacío! Amo a Dios porque, por muy despiadado que fui, no importó. Lo único que importó fue lo que llegué a ser a consecuencia de eso.

Así que hoy recibiste una lección espléndida sobre el amor y adquiriste muchísimo conocimiento. Y podemos tomarlo y aplicarlo a distintas situaciones. Y lo podemos refutar con las cosas más hediondas que te puedas imaginar. Y siempre se reducirá a lo siguiente: ¿Qué has dado? ¿Cuánto has perdonado? ¿Cuánto has permitido? ¿Qué tan lejos estás dispuesto a ir? ¿Dónde está tu límite? ¿Qué tan fuerte eres en realidad? ¿Cuánto amor tienes realmente? ¿Podemos encontrar el fondo? ¿Es posible? ¿Entiendes?

Si somos, en definitiva, toda la vida y la gran telaraña azul brillante, —todas las telarañas de la conciencia conectadas unas con otras— si somos esos hilos tan delicados que relucen, entonces esto es solamente temporal. Y sólo estamos viendo el campo de la vida a través de estos ojos. En realidad, tenemos la oportunidad de verlo a través de todas las vidas, todos los ojos, y todas las criaturas. Dios no es singular; deberías saber eso. Dios es la totalidad de todo. Y es el amor de Dios lo que nos permite a todos existir de esa forma. Somos, maestros, criaturas de transición.

Preguntas y Respuestas

Ahora voy a contestar algunas preguntas en forma de diálogo. Todos los que tengáis una pregunta seria y pertinente sobre esta enseñanza acerca del amor, quiero que vengáis, os pongáis en fila, y os sentéis en el suelo detrás del Padre, y yo me dirigiré a vosotros en el momento que a mí me parezca oportuno.

Ser Padres

Ramtha: Maestro general, veo que llevas el corazón en el pecho.

Estudiante: Sí, es verdad. He estado bastante confundido en cuanto a cómo ser responsable de lo que he creado en el pasado —específicamente mi hijo— y cómo equilibrar eso con el hecho de dejarlo ser autosuficiente. No he podido resolver cómo hacer eso. Lo he reflexionado mucho, pero todavía no lo tengo muy claro. He llevado esto hasta mi relación actual y necesito resolver este asunto. Necesito resolver el asunto de amar a mi hijo y ser responsable de lo que he creado, y a la vez dejar que él y yo seamos libres también.

Ramtha: ¿Amas a tu hijo?

Estudiante: Sí, lo amo.

Ramtha: ¿Por qué?

Estudiante: Veo algo en él que me recuerda a mí mismo.

Ramtha: ¿Te recuerda a ti mismo?

Estudiante: Sí, hasta cierto punto.

Ramtha: ¿Y qué aspecto de él te recuerda a ti?

Estudiante: Creo que él tiene la oportunidad de ser criado de una manera diferente que yo. Y veo cierta libertad, ese potencial en él, que creo que yo no experimenté.

Ramtha: ¿Amas ese potencial?

Estudiante: Lo amo. Ramtha: ¿Es por eso que amas a tu hijo, porque él es el potencial de ti que tú adoras?

Estudiante: No creo. No, no me parece que lo ame porque él es el potencial de algo que yo no soy.

Ramtha: Es posible que los padres no amen a sus hijos. Es posible que los padres sean bestiales y engendren hijos que para ellos son un enigma total y a menudo una molestia. Y el verdadero amor llega cuando los padres dejan de vivir por y para su propio interés y comienzan a vivir por y para el interés de sus hijos. Y ése es el arte de dar.

El verdadero vínculo del amor, entonces, comienza cuando te das a tus hijos. Lo otro parece ser una carga de la responsabilidad. El amor llega cuando a los padres les toca interactuar y empiezan a ayudar al alma del niño a realizarse. Significa hacer cosas por tus hijos.

Hay un dicho que dice que en el momento que nacen tus hijos, tu vida deja de ser tuya. Eso es verdad. Pero de cierto modo no lo es, porque te permite darle en abundancia a otro ser humano, y el arte de dar es la acción de ser Dios.

Ahora, si amas a tu hijo, en general lo amas porque le has dado, has compartido con él, y has visto en él el potencial de tu propio ser avanzando más. Ahora bien, eso no debe detenerse.

Pero llega un momento en el que tienes que entender que cuando el niño entra en su época de rebelión, es en realidad el momento en que la energía Kundalini empieza a ascender y determina el género del niño. Determina para el niño la voluntad de ese género. Y ésos se convierten en los años caóticos que son tan turbulentos para la mayoría de los padres.

Tu hijo vino a ti porque no sólo le ofreciste la constitución genética que hizo posible que fuera un ser humano, sino que también le ofreciste unas circunstancias que le permitirían desarrollarse. No te escondas de tu hijo y no huyas de él. Eso es retirar el amor de dar. La mayoría de los padres hacen eso para protegerse a sí mismos, porque con frecuencia son más frágiles que los niños que han dado a luz.

Reconoce que tienes un papel fundamental que desempeñar en su vida, y no es el del que impone la disciplina, sino el del padre amoroso, que todo lo perdona, y que está siempre presente. Eso es lo que quiere tu hijo. Y eso quiere decir que cuando él quiere ir a hacer algo, tú vas con él y eres igual que él. Y cuando llega el momento en que se va a quemar la mano, tú se la apartas suavemente, y él será consciente. Él entenderá y aprenderá de ti. Nunca limites tu amor por tu hijo basándote en su madre o en quienquiera con quien estés. Deja que sea un factor constante en su vida. Y si haces eso, no le estarás quitando de una manera egoísta a tu esposa actual. No le estarás robando a la relación en favor de un hijo que nació de una relación anterior. Si aprendes el arte de amar y de dar, te aseguro que quedará suficiente del aprendizaje para la mujer amada. Porque si lo que aprendes es a tolerar, a permitir y a apoyar a tu hijo, tu esposa se convierte en la gran benefactora de eso. Que así sea.

Dar

Ramtha: Saludos.

Estudiante: Saludos. Mi pregunta tiene que ver con la lección acerca de dar. Y en mi vida me he dado cuenta de que he experimentado los dos extremos. Estoy dando hasta llegar al punto donde siento que esa energía divina está pasando a través de mí y experimento tal sensación de gozo que no la podría ni describir. Y otras veces me parece que estoy dando y acabo sintiéndome agotada.

Un ejemplo: el día de Acción de Gracias me gusta servirles la cena a las personas sin hogar. Y simplemente entro en este espacio que es tan bello. Y las toco, las hago reír y las miro a los ojos; hay centenares de personas. Y al final del día estoy caminando a un metro sobre la tierra y me siento de una manera simplemente indescriptible. ¡Y luego, al día siguiente, regreso a casa y preparo la cena de Acción de Gracias para mi familia, y al final del día estoy agotada!

¡No sé cómo hacer la distinción! A veces me digo que estoy en ese espacio y que estoy dando, pero no funciona. Y no sé cuál es la diferencia. Y es que quiero estar únicamente en ese espacio, porque es tan maravilloso...

Ramtha: ¿Cuál es la diferencia entre tu familia y las personas sin hogar?

Estudiante: Pues, he pensando mucho en esta pregunta los últimos dos días durante mi enfoque5 y en el campo6. Tú hablas de gente necesitada, pero yo pienso que quizás el término debería ser gente «deseosa». Las personas sin hogar son necesitadas, y la familia desea, pero realmente no necesita. ¿Tiene eso sentido?

Ramtha: No.

Estudiante: ¡Oh! ¡Está bien!

Ramtha: Si tu familia necesita el día de Acción de Gracias, ¿no es ésa la misma necesidad?

Estudiante: Sí. Entonces, ¿qué principio puede haber que me sirva para examinar las situaciones y saber de antemano, para que cuando me meta en ellas pueda tomar de esa energía, y que pueda fluir a través de mí de la misma manera?

Ramtha: Pues sólo tienes que cambiar tu forma de pensar, porque eso es realmente lo que determina de qué manera va a entrar la energía. Y en vez de ver a tu familia sólo como tu familia que no necesita nada, en vez de verla separada de la familia sin hogar, ¿por qué no puedes crear el arte de la mente que ve a todo el mundo igual?

Deberías darle a tu familia lo que les das a las personas sin hogar. Y no los segregues. Di: «Es porque todos ellos son Dios y yo gozo del arte de darles». Por eso, cuando vuelves a casa no piensas que tu familia lo necesita. Cambia tu forma de pensar.

Estudiante: ¡Sabía que tenía algo que ver conmigo! Que así sea.

Ramtha: Que así sea. ¿Y sabes? Tiene que ver absolutamente contigo, porque eres tú la que tiene el problema con eso. Que así sea.

 

5 Véase Enfoque en el Glosario

6 Véase Trabajo de Campo™ en el Glosario.

 

 

Amar a nuestras Mascotas

Ramtha: El siguiente.

Estudiante: Mi pregunta tiene que ver con el amor y nuestros animales domésticos. Lo tenías escrito en la pizarra el otro día.

Cuando les damos con amor a nuestras familias y a nuestros hijos y se ponen enfermos, sabemos preguntarles si es su voluntad que los ayudemos; si quieren ayudarnos a curarlos o a darles energía, o a hacer lo que sea necesario para que sus cuerpos se sanen solos. Cuando se trata de nuestros animales —a los cuales tratamos con frecuencia como tratamos a nuestras familias y a nuestros hijos— no siempre recibimos de ellos una respuesta muy clara.

Y me pregunto: ¿pertenecen nuestros animales a la naturaleza? ¿Tienen almas? ¿Tienen libre albedrío? Cuando tratamos de curarlos, ¿estamos interfiriendo de alguna manera con su proceso evolutivo? ¿Están aquí debido a un plan que tienen o están aquí sólo para nuestro beneficio? Como cocreadores de nuestra realidad, ¿podemos reformar la energía que los tiene enfermos, cambiar su realidad y la nuestra, y ejercer las capacidades que Dios nos otorgó para poder curar? ¿Podemos simplemente suponer que podemos hacer eso con nuestros animales porque somos cocreadores?

Ramtha: Puedes suponer eso. Todos los animales tienen almas. Ahora, el alma del animal es el alma de la naturaleza. Y tenemos que recordar que, en nuestro simple entendimiento del descenso de la involución hasta la materia, fue la mente colectiva divina que todos vosotros sois la que engendró en la materia el concepto de la creación. Es decir, la rosa no ocurrió porque sí. La rosa fue creada. ¿Y cómo fue creada la rosa? Por algún Dios que se convirtió en ese ser en su presencia, y le dio eternamente vida y poder para evolucionar, a través de la naturaleza, hacia el cambio. Es lo mismo con cada animal, cada brizna de hierba, cada insecto, cada pájaro, y toda clase de bacteria. No llegó a tomar forma de proteínas y enzimas así porque sí en algún pozo negro; una mente creativa hizo que evolucionara.

Igual que hoy en el campo, cuando te enfocaste en tu tarjeta, conseguiste tu tarjeta. Si te enfocas en esa realidad; obtendrás esa realidad. ¿Cuál es el secreto? Tienes que convertirte en lo que deseas para que se materialice, porque tú eres el marco y la actitud mental alrededor de los cuales se forma la energía. Y luego te apartas y lo experimentas.

Así que cada animal posee la naturaleza de su alma, y se le dio la vida y la oportunidad de ser creado. Y en cada animal reside la chispa divina, así como también existe la chispa divina en cada ser humano, porque fue una mente la que le dio la vida y el deseo de procrear. ¿Entiendes?

Los Dioses que crearon las formas de vida lo hicieron a través del poder otorgado por el Vacío, ya que de ahí provienen todos los potenciales. Así llegas a entender que toda vida es, básicamente, la creación de una mente extraordinaria. Y la encarnación de esa mente, en su especie selecta, es el ser humano.

Por lo tanto, sí: tú tomaste parte en la creación de tus animales hace muchísimo tiempo. Por eso sientes una afinidad por ellos. ¿Entiendes? Y en definitiva, si te descomponemos a ti, a tu cuerpo y al cuerpo del animal, y fracturamos todas estas partes singulares y las fundimos unas con otras, todo eso es Dios, ¿no es verdad?

Así que cuando vayas a curar a tus animales, cúralos sabiendo que lo que está respondiendo en ellos es esa parte de ti que está enviándolo. Son exactamente la misma cosa. Y te pones a curar a tu criatura. Si el animal lo acepta, sanará. Si no, morirá.

Ahora, ¿cuál es la fuerza fundamental de la naturaleza? Es la ley de la supervivencia del más fuerte, la habilidad de hacerle frente a la adversidad y de cambiar. Ésa es la especie que sobrevive a través de los siglos.

En la domesticación, los animales se han encontrado con un cuidador y sólo evolucionan conforme al cuidador, pues ésa es su adversidad. Así que el cuidador tiene la responsabilidad de modificar y hacer que evolucione la domesticación de las especies. Por lo tanto, todo lo que les hagas a tus animales hoy —y les das el regalo de la vida a través del amor enfocado y la acción de dar— se convierte, para ese animal, en una capacidad de responder a eso, lo cual se transmitirá a la próxima generación.

Si hoy amas a tus animales, y son receptivos a tu curación y a tu guía, ellos transmitirán eso, lo cual dará lugar a prodigios evolutivos.

Estudiante: Gracias.

Ramtha: Que así sea.

El Amor y el Dinero

Estudiante: Saludos, Ram.

Hace poco te hablé de cómo estaba siendo una víctima en el campo y de cómo lo quería superar. Y he estado trabajando en eso, pero todavía sigue apareciendo y lo sigo haciendo.

Hablaste del amor y que el amor significa dar. Y tengo esta experiencia en mi vida con mi padre: cuando era pequeña sabía que me quería; no sé si todavía me quiere, porque en aquel entonces mis padres se divorciaron y hubo todo ese lío de la pensión para la manutención de los hijos que él no quiso dar. ¿Quiere eso decir que él no me quiere?

Ramtha: Ah, niñita...

Estudiante: No sé cómo lidiar con eso. No sé qué hacer con todo este dolor que siento. Porque él se enfada con mamá, luego se enfada conmigo, y yo me lo guardo.

Ramtha: Escucha, pequeña. Cuando los niños son pequeños se definen en función del amor que se les da y qué tan alegres son hacia el mundo. Y siempre es doloroso pensar que la razón por la cual los padres no se quedan juntos es porque allí no hay suficiente amor. Y a consecuencia de eso, los niños siempre piensan que si no hay suficiente amor para sus padres entonces quizás no haya suficiente para ellos. El amor es como la leche de la madre; todo el mundo necesita ocho vasos al día para crecer. ¿Entiendes?

Déjame decirte que ya es hora de que crezcas y de que entiendas algo con respecto a la naturaleza humana. Sólo porque son tus padres no quiere decir que sean perfectos; tampoco quiere decir que sólo porque sean tus padres poseen una cualidad sobrenatural que garantiza que siempre amarán y que siempre lo demostrarán. Mi niña, la verdad es que a su manera tus padres son sólo niños, porque nadie les enseñó a amar y a ser responsables de dar ese amor. Y lo intentan.

Ahora, hoy en día es común exigir amor en forma de dinero: si no hay amor, entonces tiene que haber dinero. Si no amas, por lo menos puedes o pagarlo o deberlo. Eso es injusto, porque crea responsabilidades poco saludables para la gente. Pensaste que el amor tenía que ver con la acción de dar y que los padres y las madres siempre deberían apoyar a sus hijos hasta que sean capaces de ser autosuficientes. Pero también tienes que tener espacio en tu corazón para perdonarlos. De lo contrario, no hay motivo para que estés en esta escuela.

Ahora, cuando aprendas que ellos sólo son niños y que no son muy responsables, y cuando madures lo suficiente como para aprender eso, entonces ése será el día en que dejarás de ser niña y empezarás a darte suficiente amor, y habrá suficiente para todos, incluso para ellos.

Pero te digo que si no permites que esto te perjudique, serás una bendición en la vida. No se va a acabar esta noche. Pero si contemplas lo que te he dicho y tienes fe en mí, sabiendo que lo que te estoy diciendo es verdad, entonces así será. Y será un alivio. Simplemente ama y permite.

Estudiante: Está bien.

Ramtha: Yo me encargaré de lo demás.

Estudiante: Está bien.

Ramtha: Que así sea.

Estudiante: Gracias.

Criar a los Hijos

Ramtha: Saludos, maestro.

Estudiante: Saludos, Ramtha.

Ramtha: ¿Qué dices?

Estudiante: ¿Perdón?

Ramtha: Nunca me pidas que te perdone.

Estudiante: Quisiera saber por qué soy tan duro con mis hijos. Para mí, soy más duro con ellos que cualquier otra persona. Y el porqué aún me deja perplejo. Y creo que sé por qué: porque no he estado aplicando lo que nos acabas de enseñar esta semana. Pero quisiera que se me aclarara eso más.

Ramtha: ¿Cuál crees que es el motivo?

Estudiante: No fui un dador. Fui más como un tirano. Así que tengo que aprender a dar más.

Ramtha: En verdad. Pero sabes, mi bello maestro, la acción de dar no tiene que ver con el dinero. Lo que significa es dar de tu atención y de tu enfoque.

El regalo más grande que le podemos dar a otra persona es nuestra mente; nuestra mente cuando se la dedicamos completamente a otra persona. En su papel de padres, los mejores de ellos serán siempre los que establecen límites claros para sus hijos; es decir, enseñarles respeto y honor y fijar metas para ellos, asegurándose de que las alcancen. Emparentar con eso significa dedicarles a tus hijos la misma cantidad de tiempo que le dedicarías a tu trabajo.

Y el motivo es que, cuando empiezas a darles a tus hijos, aunque al principio sea un poco difícil, te sentirás como un fracasado y te sentirás alienado y, algunas veces, sentirás hostilidad hacia ellos. Pero tienes que saber que esto proviene de ti y no de ellos. Y vas a tener que desconectar eso en tu cerebro y empezar a darles de tu sabiduría, tu mente, y tu amor. Sería una vida muy lamentable si, con todo el conocimiento que has adquirido, no dedicaras la misma cantidad de tiempo a dárselo y a transmitírselo a tus hijos. Son muy importantes. Representamos a Dios cuando hacemos eso. Así que quiero que dejes atrás la cultura estricta de la cual has venido y que aprendas a mantenerla en equilibrio. ¿Entiendes?

Estudiante: Sí.

Ramtha: Un autoritario también puede ser un gran amante.

Estudiante: Gracias.

Ramtha: Te amo.

Estudiante: Y yo te amo a ti. Gracias, Ram.

La Educación de los Niños

Ramtha: Mujer. Saludos, bella entidad.

Estudiante: Tengo aquí un papelito, porque cuando me paro enfrente de ti, nunca sé lo que me va a salir de la boca.

Este curso, felizmente para mí, ha tenido que ver mucho con el amor y los niños y la manera en que la gente lo ha entendido. Y eso parece ser de lo que se ha tratado mi vida. Nos has enseñado amor —y creo que quiero empezar, llevar hasta el final, y posiblemente terminar con la misma palabra— y que esto es el pegamento.

Y si ése es el pegamento que mantiene a toda la naturaleza, a nosotros, y a nuestro ser unidos, entonces de ese amor nace un sueño, y ese sueño realmente se trata de la libertad. Y siempre le tengo que explicar a la gente que esa libertad tiene que ser responsable.

Así que estoy procurando crear una estructura, y estoy preguntando acerca de la estructura de la libertad. Y sé que esa estructura tiene que ser construida principalmente con amor y luego llevada a cabo con amor. Pero ¿basta el amor como estructura para contener el caos y no inhibir la creatividad? ¿O cómo sabes que estás creando una estructura —y estoy hablando de una escuela— que no solamente va a tener que contener mucho caos, sino que al mismo tiempo va a tener que ser la entidad y el negocio que mantendrán el equilibrio de lo que yo llamo la vida valiosa?

Sabemos que la meta no consiste en poder disciplinar, sino en hacer que aumente la autodisciplina hasta que ya no haya necesidad de esa estructura de disciplina o de reglas y leyes, la cual me parece difícil de imponer a los demás. Pero no quiero estar en una posición donde no puedo alcanzar la meta de la vida valiosa sólo porque el equilibrio no se puede mantener.

Tengo este entendimiento que probablemente se remonta al principio de los tiempos, y es que el verdadero propósito de ser un ser humano en esta Tierra es hacer conocido lo desconocido y hacerlo libremente. Y creo que eso se aplica tanto a los niños como a los adultos. Y nunca ha ocurrido. Nos estamos acercando a una época en donde todo esto comenzará a tener sentido y será verdad. Pero hasta entonces, ¿qué hacemos para prepararlos? Porque creo que la única manera de que este experimento —que la Tierra sea libre— realmente ocurra es a través de los niños, porque son capaces de ello si lo hacen desde el principio.

Así que me gustaría que hicieras un comentario y que nos explicaras cómo podemos saber que hemos cruzado más allá de los límites del caos de la vida desvalorizada y cuándo es que estamos manteniendo el equilibrio de la vida valiosa. Y la segunda parte de esta pregunta es ésta: ¿dónde está esa parte de mí que a lo mejor teme esto, y qué es lo que hay dentro de mí que hace que esto sea tan profundamente importante para mí? ¿De dónde vienen este deseo y este amor, y adonde van?

Ramtha: Déjame preguntarte, mi querida mujer, ¿te parece que has criado a tus hijos con amor y libertad? ¿Llegaron a ser lo que esperabas?

Estudiante: Sí, llegaron a ser más de lo que esperaba.

Ramtha: Entonces, ¿cuál fue tu secreto?

Estudiante: Fueron lo más importante de mi vida. Jamás jugué con la idea, ni siquiera por un momento, de no estar con ellos a cada rato. Nunca me sentí superior a ellos. Me enseñaron más a mí de lo que yo les enseñé a ellos. Y cuanto más tiempo vivía con ellos, más me parecía a uno de sus hermanos. Y cuanto más les permitía y observaba lo que su sabiduría producía para ellos, más me empezaba a fiar de eso por encima de lo que hubieran sido mis propias exigencias o peticiones. Y de todos modos, no aceptaban exigencias o peticiones a menos que eso fuera lo que ellos querían. Llegué a darme cuenta de que tenían dentro de sí una sabiduría innata. Y lo que daba los mejores resultados era dejar que sus almas crecieran de acuerdo con sus propios deseos. Y los resultados no fueron necesariamente lo que yo me podría haber imaginado.

Ramtha: Si pudieras volver al pasado y reorganizarlo, ¿cómo criarías a tus hijos? ¿Qué cambiarías? Sé sincera.

Estudiante: Quizás me hubiera gustado ser más lista y más consciente de mí misma para que hubiera habido más inspiración disponible —aunque ellos nunca parecieron carecer de inspiración en su espíritu para que ellos la reflejaran— de modo que tuvieran menos tiempo de caos y más tiempo de verdadera creatividad.

Ramtha: Por lo tanto, ¿qué debería hacer todo el mundo con sus hijos? ¿Qué les permite a los niños tener un futuro?

Estudiante: ¡Traértelos a ti!

Ramtha: ¿A mí? Ése es un lugar maravilloso para empezar.

Estudiante: Pero eso sólo sería algunas veces y algunos días al año; y ellos viven y crecen en todos los momentos restantes.

Ramtha: Exactamente.

Estudiante: Y esos momentos tienen que ser suyos, no míos.

Ramtha: Exactamente.

Estudiante: Y esos momentos tienen que estar conectados con lo mejor de lo mejor que este plano terrenal les puede ofrecer: lo mejor en cuanto a las personas con quienes estar, a las ideas, a la diversión, a las cosas puras disponibles para iluminarlos, lo mejor de los lugares naturales, de la belleza de esta Tierra, para que todo les refleje lo mejor de sí mismos y así no se despisten. Sin embargo, tampoco creo que un niño pueda crecer viviendo solamente en un jardín de rosas y aprendiendo sobre las cosas que hacen sentir cómoda a mamá, y por lo tanto, tienen que seguir a su propia alma. Y si esto les hace pasar por callejones peligrosos, entonces ellos mismos tendrán que enfrentarse a ellos.

Ramtha: Ésa es precisamente la verdad. Y lo mejor que le puedes proporcionar a todo niño es exactamente lo que has pedido. Pero lo que es fundamental es que el amor sea dador. Dar significa compartir el tiempo de sabiduría, de aprendizaje, y enseñarles a tus hijos habilidades, cosas académicas y arte. Éstos son momentos que deben ser estructurados para que pueda haber un proceso donde se da y donde se le permite al niño tomar.

Entonces, le tienes que enseñar a tu hijo a dar lo que ha tomado de ti, y al hacer eso, has vuelto al punto de partida. Cuando el niño aprende a dar lo que obtuvo de ti originalmente, entonces, cuando su alma empiece a dar fruto, habrá más armonía en el cuerpo, en el espíritu, y en la mente de ese niño. Para los niños, eso es el amor.

La disciplina es proporcionarles momentos en los que tú das con la paciencia de dar, y cerciorarte de que el niño haya recibido bien, para que cuando sea iniciado en el conocimiento que ha adquirido, lo pueda devolver. Eso es muy simple. Mujer, tú les diste a tus hijos esa estructura básica. Todo el mundo debería hacerlo.

No dejar que un niño aprenda es algo empobrecedor. Lo que necesita estar equilibrado en el proceso de aprendizaje es la actividad. Cuando vienes a verme vienes aquí a aprender, ¿no es cierto? Así que yo doy y tú tomas, ¿verdad? Entonces te pongo en el campo y tú tienes que dar, ¿verdad? Por lo tanto cuando se acabe esta semana, regresarás a casa y aplicarás esto en tu vida. Queremos que todos los niños aprendan a hacer eso. Y debe haber suficiente vida para que ellos puedan lograrlo. Los padres también deben aprender a ser un confidente que puede otorgar sabiduría sin que jamás exista el juicio, que entiende que hay distintos modos de aprender.

El alma de los niños y el motivo por el cual están aquí y no aparecen así como así en cuerpos ya formados, es porque necesitan ser criados por los padres que los dieron a luz, y que luego se les enseñe —por eso están en tu vida— que pueden tomar los instrumentos de ese conocimiento y devolvérselo al mundo y aprender a ser personas de sustancia. A los niños de hoy no se les deja ser niños, lo cual les hace mucha falta; se los obliga a ser adultos. Las niñas jóvenes tienen hijos justo al comenzar la regla; se pierden su niñez. Los niños necesitan ser niños durante mucho tiempo antes de poder abrazar la adultez.

También hay una carencia de valores espirituales. Y los valores espirituales no tienen que ver con las religiones que degradan a los niños al considerarlos pecadores, sino con esos valores que hacen que los niños sepan que son importantes, que sus mentes están creando sus vidas, y que ésta es la cualidad divina dentro de ellos. Eso debe estar presente en los niños, para que cuando salgan al mundo, actúen desde un lugar seguro, no disperso o fracturado, que estén afianzados en su Dios. Y entonces su Dios estará afianzado en la inteligencia que han aprendido. Entonces se convierten en un regalo para el mundo. Entonces pueden dar sin jamás sentirse inseguros al hacerlo. ¿Entiendes?

Pero hay algunos niños que, cuando llegan a cierta edad, al igual que caballos jóvenes en un corral, echan la cerca abajo y se encabritan. Los tienes que dejar ir. Se meterán en problemas; se meterán en líos con otra gente y volverán a casa. Entonces, te tocará instruirlos. ¿Entiendes?

Estudiante: Así que, ¿estás forzando su capacidad de elegir?

Ramtha: Exactamente.

Estudiante: Bueno, yo también lo haría. Así que si pusieras juntos a muchos de ellos, y no se tratara solamente de una relación entre padres e hijos, sino de una comunidad de niños —mayores y pequeños— y adultos, a los cuales les pediría que no asumieran el control —me parece que el control debería ser un «pasatiempo» que se comparte de manera equitativa— entonces, ¿estarías apoyando también una estructura que les permitiría y que facilitaría su libertad de participar? Y me refiero a lo que ya he visto suceder cuando mis hijos estaban en la escuela. Pero tenemos pensamientos mucho más nobles con los cuales hacer que eso evolucione. Y algunos de nosotros que estamos tratando de hacer eso queremos desprendernos de toda esa estructura. Y algunos pensamos que deberíamos comenzar con esa estructura hasta que la gente la comprendiera y evolucionara. O podríamos empezar sin nada y observar a los niños y a la gente para ver si la necesitan o no. ¿O tendrían que aprender a través de la estructura y luego ser lo suficientemente nobles como para dejarla?

Ramtha: Me gusta mucho cuando los padres pueden educar a sus hijos. Y eso supone una gran ventaja, y es que entonces los padres están «dando», y el amor y también la confianza empiezan a fluir. Eso es preferible por encima de cualquier otra cosa. La otra forma es mantener un equilibrio entre eso y el mandarlos a estructuras académicas, y luego dedicarles el mismo tiempo y trabajar con ellos. Y cuando el colegio dice: «Esto no es posible», entonces tú tienes que decir: «Pero tú, ¿qué crees?»

Estudiante: Creo que me resisto a casi todo lo que representa el mundo académico.

Ramtha: Oh, yo también me resisto mucho a lo que dice el mundo académico. Pero lo que ocurre en este nivel es que habrá niños que florecerán en ese ambiente. Y habrá niños que anhelarán estar en ese ambiente porque, socialmente, es adonde creen que pertenecen. Se les debería permitir que fueran. Sin embargo, un día acabarán con eso y regresarán.

Si cuando el niño está en la matriz haces que escuche mi voz, que escuche a Mozart, y le tocas música espiritual — nada fuerte, nada espantoso, nada fracturado—, y si mientras está durmiendo le tocas algo subliminal o mis enseñanzas, y si haces que el niño parta desde la base de que es divino y que tiene una mente divina, entonces harás que su camino sea más fácil y mucho más emocionante. Y a pesar de lo que aprenda en los reinos académicos, eso nunca será superior a lo que habrá aprendido dentro de su ser cuando éste haya comenzado a florecer. ¿Entiendes?

Estudiante: ¿Te refieres al momento en que el alma se hace cargo del niño y entonces está listo para hacer más por su cuenta?

Ramtha: Sí.

Estudiante: ¿Y cuándo es eso aproximadamente? O dinos cómo podemos identificar ese momento o a qué edad ocurre aproximadamente. Porque a veces me parece que mucho de eso se aplica a los niños de dos años.

Ramtha: Los niños de dos años son personas muy conscientes. Son muy tiránicos a esa edad. Están ejerciendo su libertad y su deseo de explorar; lo quieren asimilar todo antes de que ya no puedan.

Estudiante: ¡Yo estoy viviendo con eso!

Ramtha: Tienes que enseñarles. Tienes que estar dispuesta a experimentar con ellos. No puedes simplemente decir: «Id y haced eso». Tienes que ir y hacerlo con ellos. Tienes que permitir que tengan un espíritu aventurero, pero dentro de ciertos límites. Y a medida que vayan creciendo, esos límites se irán haciendo más y más amplios.

Cuando son adolescentes, la mayoría de los niños demuestran una locura firme e inflexible. Esto se debe a que su energía Kundalini ha ascendido. Ahora, no importa la clase de madre o padre que seas, te va a ser excepcionalmente difícil controlar esa energía. Por lo tanto, básicamente, es mejor enseñarles todo lo que les necesitas enseñar antes de que esa energía ascienda. ¿Entiendes?

Estudiante: ¡He vivido eso! ¡Lo sé!

Ramtha: Y tienes que entender que todo saldrá bien. Con tal de que estés amando y permitiendo, y que estés dispuesta a ejercer tu sabiduría sin juicios, y con tal de que siempre te abras a tus hijos y sigas aprendiendo —con tal de que sigas aprendiendo— entonces sacarán más provecho de ti. Eso es lo mejor que cualquier padre o madre puede hacer. Y tú has hecho un trabajo maravilloso.

Bueno, quizás no he contestado tu pregunta tan hábilmente como hubieras querido, porque no hay un momento fijo que marque la edad de la conciencia. Con cada niño es diferente. Y cada niño es un individuo. Se trata de tener la sabiduría de reconocer eso y de saber cuándo presionar y cuándo no.

Estudiante: No cubriste la parte que explica de qué se trata todo esto. ¿Por qué es esto el enfoque de mi vida? Y cuando hay un niño en el cuarto, ¿por qué soy incapaz de enfocarme en otra cosa?

Ramtha: Dime, ¿cuál crees tú que es la razón?

Estudiante: No sé. Siempre ha sido así desde que fui niña. A lo mejor todavía lo soy.

Ramtha: Todavía eres una niña. Pero eso es un regalo; no es nada malo. Ése es tu enfoque. Yo comprendo lo que eres; eres un regalo para tus hijos. Viniste aquí para hacer eso. Mujer, hace mucho tiempo atrás, no fuiste una muy buena madre. Pero nos olvidaremos de esos tiempos. Eso fue en el pasado.

Estudiante: Así que, ¿eso es todo?

Ramtha: Por ahora.

Estudiante: Gracias.

Ramtha: Te amo.

Estudiante: Yo también te amo.

Los Padres Desilusionados

Ramtha: El siguiente.

Estudiante: Hola.

Ramtha: Saludos, maestra.

Estudiante: Tiene que ver con los padres. Hablaste de la relación entre los hijos y los padres y de cómo permitirles a ellos tanto como nos permiten a nosotros, y que está bien que nos critiquen cuando somos niños y que lo permitamos. Pero ¿qué pasa cuando eso empieza a interferir con nuestra relación y no sabemos qué hacer al respecto, y cuando se convierte en un gran problema en cuanto a las expectativas que los padres tienen de los hijos?

Ramtha: Tienes que ser mucho más específica que eso.

Estudiante: ¿Qué haces con los padres desilusionados?

Ramtha: ¿Qué haría yo con los padres desilusionados?

Estudiante: Es decir, ¿qué debería hacer yo con los padres desilusionados?

Ramtha: ¿Qué te gustaría hacer?

Estudiante: Supongo que entender por qué tienen tantas esperanzas depositadas en mí.

Ramtha: Porque lo que significa es que lo que estás haciendo no te está trayendo aprobación, sino fracaso. Y eso es una decepción y una afrenta hacia tu elección como persona por parte de alguien a quien amas. Y es devastador. Pero también es un regalo. Porque si puedes ser tú misma y todavía amar a tus padres, entonces la consecuencia lógica es que eres más sabia que tus padres. Lo que también significa es que si permites que tu vida esté en tus manos en vez de las manos de tus padres, entonces serás un mejor director y receptor de esa vida que tus padres. Y tienes que saber que no serías feliz si fueras el resultado de lo que ellos querían que fueras. Y que es tu vida y no la de tus padres. Y deberías vivirla de la manera que quieras y entender que las desilusiones absurdas de los padres son momentáneas. Y no te sientas avergonzada ni de quién eres, ni de lo que eres, ni de lo que estás haciendo. Eso indica que la adultez está tomando forma en ti. ¿Entiendes?

En realidad, esas adversidades son bendiciones, porque el alma se forma a través del enfrentamiento y el caos. La voluntad se forja a través de las dificultades. Recuerda, mujer, que para fabricar el sable más bello que jamás haya existido, hubo que extraer el metal del corazón de la tierra, echarlo al horno, fundirlo, y luego volver a formarlo. Así que la espada más grandiosa nace del fuego. El individuo más grande nace del caos. Es un regalo. Yo te amo y no estoy desilusionado contigo.

Estudiante: Gracias. Me imagino que eso es todo.

Ramtha: Bueno, ¿estás satisfecha?

Estudiante: Sí, últimamente he tenido que cargar con eso y me imagino que sólo necesitaba una pequeña aclaración en cuanto a qué hacer.

Ramtha: ¿Quieres que haga algo más?

Estudiante: Pues, no estoy segura de qué debo hacer. De algún modo, he estado evitando a mi mamá durante los últimos dos meses.

Ramtha: ¡Déjame obrar un milagro con ella!

Estudiante: ¡Que así sea!

¿Estás aprendiendo? Te gusta eso de los padres tontos, ¿no es cierto? Es verdad, ¿no es cierto?

¿Sí?

¿Has aprendido? En verdad.

Quiero que sepas que te amo. Tienes mucho más que aprender, pero lo estás haciendo bien. Ahora, ten un corazón ligero esta noche.

Que así sea. Es todo.

Glosario de Ramtha

Alma : Ramtha se refiere al alma como «el Libro de la Vida», en el que el viaje completo de la involución y evolución del individuo se graba en forma de sabiduría.

Amor incondicional : Es la expresión de la conciencia del cuarto sello. Es el comienzo de la iluminación y la finalización de la dualidad, la carencia y la separación que percibe la personalidad. Es amor en libertad, sin ninguna atadura emocional. El amor incondicional es un estado mental de naturaleza dadora y creativa, es la representación más exacta de Dios.

Ascensión : Consecuencia natural de alcanzar la iluminación. Es el producto de abrir todos los centros de energía del cuerpo humano, y el total  florecimiento de la mente subconsciente, lo que resulta en una libertad absoluta sobre todos los planos de existencia. Ramtha fue el primer ser humano nacido de hombre y mujer que ascendió de este plano sin morir; se elevó por encima de su gente después de haberles enseñado, durante 120 días todo lo que él había aprendido acerca del Dios Desconocido. Después de despedirse de ellos, aumentó la frecuencia de su cuerpo hasta un punto elevado y desapareció con un destello de luz cegadora. Existen registros de que Yeshua ben Joseph, después de su muerte y resurrección, ascendió del plano físico delante de sus discípulos junto al Mar de Galilea.

Atlante : Individuo originario del continente de la Atlántida.

Bandas, las : Son los dos conjuntos de siete frecuencias cada uno que rodean al cuerpo humano y lo mantienen unido. Cada una de esas siete capas de frecuencia en cada banda, corresponde a los siete sellos de los siete niveles de conciencia en el cuerpo humano. Las bandas son el campo áurico que posibilita los procesos de la mente binaria y la mente analógica.

C&E=R : Conciencia y Energía crean la naturaleza de la realidad.

C&E : Es la abreviatura de Conciencia&Energía™. Esta es la marca registrada de la disciplina fundamental que se enseña en la Escuela de Iluminación de Ramtha (RSE) y que se utiliza para la manifestación y para elevar la conciencia. Por medio de esta disciplina el estudiante aprende a crear un estado mental analógico, abrir los sellos superiores y crear la realidad desde el Vacío. El curso de C&E™ para principiantes es un curso introductorio en el cual los estudiantes principiantes aprenden las disciplinas y conceptos fundamentales de las enseñanzas de Ramtha. Estas enseñanzas del curso introductorio pueden encontrarse en el libro Guía del Iniciado para Crear la Realidad (Editorial Sin Limites, 1999), y en el vídeo Creando la Realidad Personal (Yelm: JZK Publishing, a división ofJZK, Inc, 1997).

CIELO : Este término se usa de tres modos diferentes: para referirse al paraíso, para un plano de existencia en general y, específicamente, para nombrar el área silenciosa de la neocorteza, el lóbulo frontal.

Conciencia : Es el hijo que nació del Vacío cuando éste se contempló a sí mismo. Es la estructura y esencia de todo ser. Todo lo que existe ha sido originado en la conciencia y manifestado exteriormente por su servidora, la energía. El flujo de conciencia alude al estado continuo de la mente de Dios.

Conciencia y Energía : Conciencia y Energía están combinadas de manera inextricable y son la fuerza dinámica de creación. Todo lo que existe se origina en la conciencia y se manifiesta en la materia a través de la modulación del impacto de su energía.

Cristo : Este no es el nombre ni el título de ningún individuo en particular, es el nombre que reciben todos aquellos que han dominado el plano físico y conquistado la muerte. El Cristo en la persona humana es el Dios interior, el aspecto divino de la persona.

Crosham : Es el nombre de la espada que Ramtha usó en sus tiempos. Esta espada era tan grande que se necesitaban las manos de diez hombres para sostener su empuñadura.

Cuarto plano : El cuarto plano de existencia es el reino de la conciencia puente y la frecuencia ultravioleta. Se lo define como el plano de Shiva, el destructor de lo viejo y creador de lo nuevo. En este plano la energía todavía no se ha divido en carga positiva y carga negativa. Todo cambio o curación permanente del cuerpo físico debe realizarse primero en el nivel del cuarto plano y el Cuerpo Azul. A este plano se lo llama también el Plano Azul o plano de Shiva.

Cuarto sello : Está asociado con la glándula del timo y con el amor incondicional. Cuando se activa este sello, se libera una hormona que mantiene al cuerpo en un perfecto estado de salud y detiene el proceso de envejecimiento.

Derramar tu semilla : Eyacular el esperma.

Dimensión : Atmósfera o medio ambiente que se crea entre dos puntos cualesquiera de conciencia. Hay siete planos principales de existencia y un número infinito de dimensiones en cada uno de ellos.

Dios : Las enseñanzas de Ramtha son una exposición de la frase que afirma «Tú eres Dios». La humanidad puede definirse como los «dioses olvidados». Dios es diferente del Vacío: Dios es el punto de conciencia que surgió del Vacío cuando éste se contempló a sí mismo.

Dios Desconocido : El Dios Desconocido era el Dios único de los lémures, los ancestros de Ramtha. Representa también la divinidad olvidada y el origen divino de la persona humana.

Dios interior:Es el Observador, el Yo verdadero, la conciencia primaria, el Espíritu, el Dios dentro de la persona humana.

Dioses : Seres tecnológicamente avanzados provenientes de otros sistemas estelares que llegaron a la Tierra hace 455.000 años. Estos dioses manipularon a la raza humana genéticamente, modificando y mezclando nuestro ADN con el suyo. Son responsables de la evolución de la neocorteza y utilizaron a la raza humana como mano de obra esclava. Evidencia de estos sucesos ha quedado grabada en las tablas y artefactos súmerios. Este término se utiliza también para describir la verdadera identidad de la humanidad, los «dioses olvidados».

Dios-hombre : La plena realización de un ser humano.

Dios-mujer : La plena realización de un ser humano.

Disciplinas de la Gran Obra : Todas las disciplinas de la Gran Obra que se practican en la Escuela de Iluminación de Ramtha han sido diseñadas en su totalidad por Ramtha. Estas prácticas son iniciaciones poderosas en las que el estudiante tiene la oportunidad de aplicar y experimentar por sí mismo las enseñanzas de Ramtha.

Emociones : Una emoción es el efecto físico y bioquímico de una experiencia. Las emociones pertenecen al pasado porque son la expresión de experiencias ya conocidas y fijadas en los mapas de las conexiones neuronales del cerebro.

Encarnación : Es una experiencia de vida en particular. Lo transpersonal, el espíritu, el Yo verdadero del individuo es hijo del Vacío y de naturaleza inmortal. El alma es diferente del espíritu; es la que registra las experiencias del espíritu inmortal. Así, el espíritu y el alma asumen una forma física en una encarnación a fin de interactuar con el plano físico de existencia. En el momento de la muerte, el espíritu y el alma dejan el cuerpo físico y tienen la oportunidad de adquirir una nueva encarnación, un nuevo cuerpo físico, para completar el aprendizaje que desean en este plano.

Energía : La energía es el complemento de la conciencia. Toda conciencia lleva consigo un impacto dinámico de energía, una radiación, o una expresión natural de sí misma. Del mismo modo, todas las formas de energía contienen una conciencia que las define.

Enfoque («focus») : La capacidad de enfocarse en un pensamiento es uno de los componentes principales de las disciplinas de la Gran Obra. Consiste en mantener consciente y analógicamente en el lóbulo frontal del cerebro la imagen holográfica con la que se representa un pensamiento.

Escuela de Sabiduría Antigua : Este es el título que recibieron las diversas escuelas que existieron a lo largo de la historia donde se enseñaba el conocimiento sagrado de la Gran Obra. Ramtha ha sido en gran parte responsable de todas estas escuelas.

Evolución : Es el viaje de regreso a casa, desde los niveles más bajos de frecuencia y la materia, hasta los niveles más elevados de conciencia y Punto Cero.

Gran Obra (o el Gran Trabajo) : Es la aplicación práctica de las enseñanzas de las Escuelas de Sabiduría Antigua. Alude a las disciplinas mediante las cuales la persona humana se ilumina y se transmuta en un ser divino e inmortal.

Hacer conocido lo desconocido : Esta frase expresa el mandato prístino y divino que recibió la conciencia original: manifestar y hacer conscientes todos los potenciales infinitos del Vacío. Representa la intención primordial en la que se inspira el proceso dinámico de la evolución.

Hiperconciencia : Es la conciencia correspondiente al sexto plano y a la frecuencia de rayos Gama.

Iluminación : Es la plena realización de la persona humana, la conquista de la inmortalidad y la mente ilimitada. Es el resultado de elevar la energía Kundalini desde la base de la columna vertebral hasta el séptimo sello, despertando las partes del cerebro que están en estado latente. Cuando la energía penetra en el cerebelo inferior y el cerebro medio, y la mente subconsciente se abre, la persona experimenta un destello de luz cegadora llamado iluminación.

infinito desconocido : Banda de frecuencia del séptimo plano de existencia y de la ultraconciencia.

Involución : Es el viaje desde Punto Cero y el séptimo plano hasta los niveles de materia y frecuencia más bajos y densos.

JZ Knight : Única persona que Ramtha ha designado como su canal. Ramtha se refiere a JZ como «su amada hija». Ella fue Ramaya, una de los hijos de la Casa del Ram durante la vida de Ramtha.

Kundalini : La energía Kundalini es la fuerza vital que, durante la pubertad de la persona, desciende desde los sellos superiores hasta la base de la columna vertebral. Es un gran paquete de energía que está reservado para la evolución humana y usualmente se lo representa como una serpiente enroscada en la base de la columna. Es diferente de la energía que emana de los tres primeros sellos y que es responsable de la sexualidad, del dolor y el sufrimiento, y del poder y el victimismo. Al Kundalini se lo llama, generalmente, la serpiente o el dragón durmiente, y el trayecto que realiza desde la base de la columna hasta la coronilla, se llama el camino de la iluminación. Esto ocurre cuando la serpiente despierta y empieza a dividirse y a danzar alrededor de la columna vertebral, ionizando el fluído espinal y cambiando su estructura molecular. Como resultado de esto, se abren el cerebro medio y la puerta a la mente subconsciente.

Libro de la Evolución : Es el registro de todas las experiencias del alma en su viaje de regreso desde el primer plano de lo físico hasta el séptimo plano y Punto Cero.

Libro de la Involución : Es el registro de todas las experiencias del alma en su viaje desde Punto Cero hasta el más denso de los planos de existencia: el físico.

Libro de la Vida : Ramtha se refiere al alma como «el libro de la vida» en el que se registra, en forma de sabiduría, el viaje completo de la involución y evolución de cada individuo.

Luz, la : Tercer plano de existencia.

Maestro : Persona que es consciente de su divinidad y que aplica este conocimiento en su vida diaria. Ramtha llama «maestros» a sus estudiantes, ya que ellos están aprendiendo a pensar y actuar como maestros.

Maestro ascendido : Persona que ha dominado el plano físico, las limitaciones del espacio y tiempo, y conquistado la muerte. Estos maestros han adquirido la capacidad de aumentar la frecuencia de su cuerpo físico hasta el punto de poder abandonar este plano y aparecer en el plano de existencia o dimensión que deseen. Ramtha, Yeshua ben Joseph, Buda, Zaratustra y Apolonio de Tyanna, entre otros, son maestros ascendidos. Ramtha fue el primer ser humano que trascendió este plano y ascendió sin jamás experimentar la muerte.

Maestro General : Nombre que reciben los miembros del personal de la Escuela de Iluminación de Ramtha, quienes son responsables de la organización y realización de los retiros y cursos de la escuela.

Maestro Profesor : Maestro ascendido que posee la capacidad de iniciar a sus estudiantes en los misterios del conocimiento sagrado.

Mensajero («runner») : En la vida de Ramtha, un mensajero era el responsable de entregar información o mensajes concretos. Un maestro profesor posee la capacidad de enviar «mensajeros» a otras personas para manifestar sus palabras o intenciones en forma de una experiencia o suceso.

Mente : La mente es el producto de la acción de los flujos de conciencia y energía en el cerebro que crea formas de pensamiento, segmentos holográficos o patrones neurosinápticos llamados memoria. Los flujos de conciencia y energía son lo que mantienen vivo al cerebro; son su fuente de poder. La capacidad de pensar de una persona es lo que la provee de una mente.

Mente de Dios : La mente de Dios se compone de la mente y la sabiduría de todas las formas de vida que han existido y existirán en cualquier dimensión, tiempo, planeta o estrella.

Momento, el : Con este término se describe al Ahora eterno y creador, el presente.

Nuestro Dios : Este concepto se aplica al Dios, el Espíritu, el Observador, el elemento divino, el Yo verdadero del individuo.

Observador : Se refiere al observador responsable de colapsar la partícula/onda de la mecánica cuántica. Representa el Yo verdadero, el Espíritu, la conciencia primaria, el Dios que vive dentro del ser humano.

Onai : Ciudad portuaria situada en el sur de la Atlántida, donde Ramtha vivió cuando era un niño, junto con su madre, su hermano y su hermana.

Padre, el : Este término alude a la Fuente, Dios, Punto Cero.

Pasado, el : El concepto del pasado, en su contexto subjetivo, se refiere a todo lo que una persona ya conoce a través de la experiencia. En este sentido, el pasado se compone de todas las experiencias emocionales de un individuo con relación a las personas, lugares, cosas, tiempos y sucesos. El pasado es el mayor obstáculo en la evolución humana, porque inutiliza la capacidad del individuo de crear nuevos paradigmas de pensamiento y hacer conocido lo desconocido.

Pegamento cósmico : Término que Ramtha utiliza para describir la fuerza que mantiene unido al universo. Para Ramtha, el amor es el pegamento cósmico.

Pensamiento : El pensamiento es diferente de la conciencia. El cerebro procesa un flujo de conciencia modificándolo en segmentos —imágenes holográficas— de impresiones neurológicas eléctricas y químicas llamadas pensamientos. Los pensamientos son los componentes básicos de la mente.

Personalidad, la : Es la conciencia secundaria, la conciencia de reflejo, el viajero que ha olvidado su origen y su herencia divinos.

Personas, lugares, cosas, tiempos y sucesos : Son las principales áreas de la experiencia humana a las que la personalidad está ligada emocionalmente. Representan el pasado de la persona y constituyen la satisfacción del cuerpo emocional.

Plano azul : Véase Cuarto plano.

Plano de la demostración : Al plano físico se lo llama también plano de la demostración, ya que en él la persona tiene la oportunidad de demostrar su potencial creativo en la materia y presenciar la conciencia como forma material a fin de expandir su entendimiento emocional.

Plano dorado : Véase Quinto plano.

Plano físico : Véase Primer plano.

Plano material : Véase Primer plano.

Plano Sublime : Es el plano de descanso donde las almas proyectan su próxima reencarnación luego de haber hecho el repaso de la vida. También se lo conoce como el Cielo o Paraíso, donde no hay sufrimiento, Pena, necesidad ni carencia, y donde todo lo que se desea se manifiesta inmediatamente.

Prima Materia : Nombre dado en la alquimia a la esencia suprema de todas las cosas.

Primer plano : Es el plano físico o material. Es el plano de la conciencia de la imagen y la frecuencia hertziana. Es la forma más baja y densa de conciencia y energía coaguladas.

Primer sello : El primer sello está asociado con los órganos de reproducción y la sexualidad.

Principio Madre/Padre : Es el origen de toda la vida, Dios el Padre, la Madre eterna, Punto Cero.

Punto Cero : Punto primigenio de conciencia creado por el Vacio mediante el acto de contemplarse a sí mismo. Punto Cero es el hijo original del Vacío.

Quinto plano : Plano de existencia de la superconciencia y de la frecuencia de rayos X. También se lo conoce como el Plano Dorado o paraíso.

Quinto sello : Es el centro en nuestro cuerpo espiritual que nos conecta con el quinto plano. Está asociado con la glándula tiroides y con hablar y vivir la verdad sin dualidad.

Ramtha (etimología de la palabra) : El nombre de Ramtha el Iluminado, el Señor del Viento, significa el Padre. También se refiere al Ram (carnero) que bajó de la montaña en lo que se conoce como el Terrible Día del Ram. «Está presente en toda la antigüedad. Y en el Antiguo Egipto, existe una avenida dedicada al Ram, el gran conquistador. Y ellos fueron lo bastante sabios como para entender que cualquiera que caminara por la avenida del Ram, conquistaría el viento.» La palabra Aram, el nombre del nieto de Noé, está formada por el sustantivo arameo araa —que significa tierra, masa continental— y la palabra ramtha-, que significa «elevado». Este nombre semítico rememora el momento en que Ramtha descendió de la gran montaña, lo que marcó el inicio de la Gran Marcha.

Reencarnación : Ciclo reiterativo de encarnaciones.

Reino de Dios : Este concepto se refiere al plano de existencia o a la dimensión mental donde reina la mente ilimitada de Dios.

Reino de los Cielos : Véase Reino de Dios.

Reino Hertziano : Véase Primer plano.

Repaso de la vida : Cuando una persona llega al tercer plano después de morir, realiza una revisión de la encarnación que acaba de dejar. La persona tiene la oportunidad de ser el observador, el ejecutor y el receptor de sus propias acciones. Todo lo que ha quedado sin resolver en esa vida y que sale a la luz en este repaso, establece el plan que ha de seguirse en la próxima encarnación.

Revisión en la luz : Véase Repaso de la vida.

Saber Interior : Capacidad de saber algo sin la ayuda de la percepción sensorial. Es tener acceso al conocimiento de la mente subconsciente.

Salirse del Cuerpo : Se refiere a la iniciación de una experiencia extracorporal

Segundo plano : Plano de existencia de la conciencia social y de la banda de frecuencia del infrarrojo. Está asociado con el dolor y el sufrimiento. Este plano es el polo negativo del tercer plano de la frecuencia de la luz visible.

Segundo sello : Centro de energía correspondiente a la conciencia social y a la banda de frecuencia del infrarrojo. Está asociado con el dolor y el sufrimiento y se localiza en la zona inferior del abdomen.

Sellos superiores : Los sellos cuarto, quinto, sexto y séptimo.

Séptimo plano : Plano de la ultraconciencia y de la banda de frecuencia del infinito desconocido. Es aquí donde comenzó el viaje de la involución. El séptimo plano fue creado por Punto Cero al imitar el acto de contemplación del Vacío y, de este modo, se creó la conciencia secundaria o de reflejo. Entre dos puntos de conciencia existe un plano de existencia o dimensión de espacio y tiempo. Todos los otros planos se crearon a partir de reducir la velocidad del tiempo y frecuencia del séptimo plano.

Séptimo sello : Este sello está asociado con la coronilla, la glándula pituitaria y el alcance de la iluminación.

Sexto plano : Es el reino de la hiperconciencia y la banda de frecuencia de rayos Gama. En este plano, se experimenta la conciencia de ser uno con la totalidad de la vida.

Sexto sello : Sello asociado con la glándula pineal y la banda de frecuencia de rayos Gama. Cuando se activa este sello, se abren las formaciones reticulares que filtran y mantienen velado el saber de la mente subconsciente. La apertura del cerebro alude a la apertura de este sello y a la activación de su conciencia y energía.

Siete Sellos : Son poderosos centros de energía en el cuerpo humano que corresponden a siete niveles de conciencia. Conforme a estos sellos, las bandas mantienen al cuerpo unido. De los tres primeros sellos o centros de todo ser humano, salen pulsaciones de energía en forma de espiral. Esta energía que sale de los tres primeros sellos se manifiesta como sexualidad, dolor o poder, respectivamente. Cuando los sellos superiores se abren, se activa un nivel más elevado de conciencia.

Sueños : El origen de los sueños se encuentra en la conciencia humana. Son realidades de otras dimensiones de pensamiento y no son sólo meras fantasías: son el medio por el cual la mente subconsciente se comunica con el cuerpo físico y lo repara mientras duerme. La mayoría de los sueños se ubican dentro de esta categoría, aunque algunos de ellos pueden ser también de carácter profético. En las disciplinas de la Gran Obra se utiliza el sueño consciente como forma de crear y manifestar la realidad a voluntad.

Superconciencia : Es la conciencia del quinto plano y de la banda de frecuencia de los rayos X.

Telarañas azules : Representan la estructura básica del cuerpo humano en un nivel sutil. Es la estructura ósea invisible del reino físico que vibra e el nivel de la frecuencia ultravioleta.

Tercer plano : Plano de la conciencia despierta y de la banda de frecuencia de la luz visible. Se lo conoce también como el plano de la luz y el plano mental. Cuando la energía del plano azul baja a esta banda de frecuencia, se divide en polos negativo y positivo; en este momento el alma se divide en dos originando el fenómeno de las almas gemelas.

Tercer sello : Centro de energía de la conciencia despierta y de la banda de frecuencia de la luz visible. Está asociado con el control, la tiranía, el victimismo y el poder. Está localizado en la región del plexo solar.

Terra : Es el nombre que los dioses dieron al planeta Tierra cuando lo visitaron por primera vez, mucho tiempo atrás.

Trabajo de Campo™ : Una de las disciplinas fundamentales de la Escuela de Iluminación de Ramtha. Los estudiantes aprenden a crear el símbolo de algo que desean saber y experimentar, y lo dibujan en una tarjeta de papel. Estas tarjetas se colocan sobre las vallas que cercan un extenso campo, de modo que la cara en blanco del papel sea la que quede a la vista. Los estudiantes, con los ojos vendados, se enfocan en su símbolo y dejan que el cuerpo camine libremente hasta su tarjeta aplicando la ley de conciencia y energía.

Transpersonal : Lo transpersonal alude al orden espiritual, a los aspectos trascendentales de la persona humana.

Tres primeros sellos : Son los sellos de la sexualidad, el dolor y la supervivencia, y el poder. Son los que normalmente están en funcionamiento en todas las complejidades del drama humano.

Ultraconciencia : Es la conciencia del séptimo plano y de la banda de frecuencia del infinito desconocido. Es la conciencia del maestro ascendido.

Vacío, el : El vacío se define como una vasta nada materialmente, pero todas las cosas potencialmente.

Verdad : La verdad no es mera información o datos; es un concepto, paradigma o pensamiento que se realiza plenamente en experiencia y sabiduría personal.

Yeshua ben Joseph : Ramtha se refiere a Jesucristo con el nombre de Yeshua ben Joseph, siguiendo la tradición judía de la época.

Yo, el : Verdadera identidad de la persona humana, su aspecto trascendental. Es el observador, la conciencia primaria.

FIN