Vacunas

Las vacunas tienen muchos efectos adversos. Contractura el tejido conectivo y programa al bebe en el subconsciente con traumas eternos y escondidos.

 

Si una persona interioriza en su interior, en sus tejidos internos, percibe sus contracturas y busca el origen de ellas, encontrará lo siguiente:

Hay muchas personas, por no decir todas, que tienen un daño tremendo en el lugar donde le ponen las vacunas.

Esa marca que se ve a nivel exterior, que deja las vacunas, es la punta del Iceberg, apenas un 10 % del daño total que se le ha hecho a ese bebe, persona.

Ese daño a nivel aura, energético es muy fuerte. Se convierte como una fuga de energía, un agujero que día tras día, minuto tras minuto se fuga la energía humana extrayéndolo de otros órganos circundantes. A través del tejido conectivo todo está unido e interrelacionado. La fuga de energía provocada en ese punto de la vacuna va afectando a otras partes, recortando tejidos, músculos y deformando tu verticalidad, tu equilibrio motriz, tu respiración completa.

Tu a un bebe antes de vacunarle a los 2 meses le puedes ver el aura humana, le puedes medir su campo electromagnético y está sano, está en equilibrio. Sus tejidos vibran, emiten luz. En cuanto le vacunas esa bioelectricidad baja drásticamente en la zona donde le has vacunado. Tenemos valores normales del 1 al 10 Bovis y al final acabas dejando al bebe ese con valores inferiores a 10.000 e incluso millón de Bovis negativos de bioelectricidad en esa área donde colocas las vacunas. La cadera y el glúteo los has descompensado tanto que el equilibrio derecha e izquierda falla dramáticamente. Es un dato real y relativamente fácil de medir.

Tu nunca has dejado que ese bebe y luego persona, que esté bien. Desde pequeño le estás haciendo fallos energéticos en su cuerpo que se convierten en un agujero energético que a la vez atrae, colapsa muchas emociones de la vida hacia dicho agujero, hacia la persona en general. Vamos que nacemos como un rio de agua limpia que fluye por todo nuestro cuerpo y con las vacunas nos hacen un agua que no fluye y se estanca en el agujero energético creado por las vacunas y esto colapsa muchas emociones negativas hacia dentro, creando un círculo vicioso de suciedad, etc.

Cada vez está más claro que el envoltorio de los tejidos “tejido conectivo” es muy importante para el correcto funcionamiento del ser. Este tejido une todo nuestro cuerpo y circula la bioelectricidad por él. Pues ese daño que tú le haces en el glúteo, por ejemplo, ya está afectando a zonas más distales como la base de la columna, el diafragma respiratorio y el segmento craneal.

Si tu empiezas al bebé, al niño a tensionarlo internamente, a ponerle contracturas internas. Eso en pleno crecimiento es fatal. Esta tenso internamente las 24 horas del día y asi toda su vida. Tu crees que su subconsciente no se da cuenta, si si se da cuenta y hace sus neuro-asociaciones. Ojo esto es muy importante y tiene una gran repercusión todabia hoy en dia muy dificil de demostrar y es muy real.

El otro aspecto es la energía vital, el Qi, el Chi, que mediante esas contracturas y sus fugas de energia, te restan, te quitan vitalidad. Te van consumiento con el poco a poco.

En este artículo puedes sacar algo de informacion sobre las tensiones internas.

 

Yo Juan Carlos que nací en 1964 preguntando y analizando a otras personas me he encontrado que me han dicho algunos casos de muerte por colocar unas vacunas, persona que dejo en silla de ruedas y falleció de asco y pena. Otra persona que dejo coja para toda su vida. Otro que le afecto a la ciática y gasta dinero en recuperación fisioterapeuta con constantes recaídas. Muchas, pero muchas personas con tensiones internas en abdomen, columna, etc. Que padecen verdaderos calvarios. Todas las personas vacunadas afectadas a niveles internos y de tensiones reciprocas difíciles de percibir. Todos los campos energéticos de las personas vacunadas rotos sobre todo en la zona de las caderas y glúteos. Nos tratan, nos marcan como animales sin tener en cuenta el daño sutil y profundo que le están haciendo a la sociedad.

Como digo todo esto es solo la punta del iceberg, hay mucho más detrás de esto que lo pueden explicar mejor los médicos alternativos, fisioterapeutas y demás. Seguro que hay gente que sabe el daño que están haciendo esas vacunas mal puestas o en mal estado. Y si descubres más el meollo del asunto te das cuenta que todas las vacunas afectan a la salud integral de la persona.

El daño más claro y mecánico es a nivel muscular y tejido conectivo.

El otro daño más psicológico es que de pequeño, grabamos todo como subconsciente y, en ese momento del daño de la vacuna, más impacto tiene en la mente ya que hay una gran carga emocional de dolor. Ese niño sin querer en ese momento puede grabar en su psique muchos programas mentales negativos que luego activar, o siempre están activos en un nivel de la mente subconsciente que no lo podemos ver ni imaginar. Esos bebes afectados en ese momento de dolor de la vacuna suelen programar cosas como esta.

Miedo

Desconfianza

No valgo

La gente me hace daño

El mundo me hace daño

Mi mama me hace daño

Las mujeres me hacen daño

Mi papa me hace daño

Los hombres me hacen daño

Los médicos son malos

Los señores de bata blanca me hacen daño

Bloqueo la respiración por no sentir ese daño de la vacuna

Soy malo y no valgo porque me están haciendo daño

Falta de amor y autoestima hacia uno mismo

ETC.

 

El daño mecánico musculo-esquelético te lleva a afectar al musculo diafragma de la respiración pulmonar a través del psoas y de todo el tejido conectivo. Tu cada vez respiras peor, bloqueas la respiración en los momentos de la vida de gran carga emocional y, al bloquear reprimes esas emociones y ellas se repetirán como dolores a lo largo de tu vida.

Otro efecto que he visto es que tu subconsciente grava en su mente que las toxinas, esa vacuna llena de tóxicos, son buenas, ya que tus padres te llevan a ello. Tu es posible que el resto de tu vida te estés intoxicando y a nivel inconsciente pienses que es bueno. Vamos que todos o casi todos los alcohólicos, drogadictos y tabaco, etc. Lo hacen desde una fuerza interior inconsciente provocada por esa programación que hicieron en los momentos de poner las vacunas.

 La mente subconsciente es primitiva y automática y simplemente grava información, tal como A es igual a A. Ese bebe, vamos su mente automática reptiliana, grava siente los tóxicos de las vacunas y graba en su mente que eso es bueno ya que sus padres le llevaron a ello. Este es un programa difícil de ver ya que se ha programado en la mente automática del cerebro reptiliano.

Es un gran error eso de las vacunas. Hay mucho más, que seguro que está sucediendo a escondido de tus ojos.

Por ejemplo, lo importante que es tener un buen equilibrio musculo-esquelético para que no existan tensiones internas que tiren de los músculos, ligamentos, etc. Y hagan más pequeño el agujero de conjunción por donde sale el nervio espinal. Si cualquier nervio no tiene su espacio único y necesario libre (tensiones musculares) ese nervio estará recibiendo y emitiendo mal su información ya que estará pellizcado. La comunicación cerebro cuerpo está fallando y hay una sobre excitación.

 

Tenemos tres cerebros el reptiliano, el mamífero y el neocortex o cerebro evolucionado.

 

Tu como Persona, con un subconsciente que percibe tu cuerpo, tu estado interno, mucho mejor que tu ser consciente. Cuando tengas muchas tensiones internas, el cerebro evolucionado tiende a desconectarse y activarse el cerebro automático reactivo y subconsciente. Tu como persona ya no actúas inteligentemente y desde el Ser Presente, si no con todos los programas automáticos que te hayas metido. Y las personas nos hemos auto sugestionado con muchos programas erróneos y, confundidos por otras personas poco evolucionadas. Cuando una persona se dice una y otra vez algo al final se convierte en eso que dice. Tu subconsciente graba todo tipo de información y luego la reproduce de forma automática.

 

A mí en particular, donde me pusieron la vacuna hay un destroce de tejidos contracturados, enquistados, etc. y tira de los músculos y la articulación se ve forzada y produce algo de artrosis. Llevo más de 15 años mejorando los tejidos de esa zona muscular tendinosa de las caderas y cuesta mucho conseguir que esos tejidos vuelvan a su estado ideal.

Ya pero ese daño me lo hicieron los médicos a los 5 años. Es como a un animal que le marcan de por vida sin pensar a nivel holístico el daño global que le hacen. La medicina ha perdido su rumbo y no le interesa curarte. Pero ya el colmo de los colmos es que la medicina está detrás de más del 80% de las enfermedades. Todo está encubierto y no se ve con facilidad. Muchos problemas psicológicos están creados por el destroce del campo energético, o campo áurico de las personas. Se llaman enfermedades iatrogénicas.

Cuerpo dolor y engramas

 

 

El Cuerpo del Dolor

Las contracciones energéticas generan severa disfunción física y emocional.

Por medio de nuestra experiencia en Medicina Oriental, hemos llegado a ver al ser humano como a un campo electromagnético que se puede llenar con estratos de energía innecesaria estancada. Esta energía le llamamos Carga Emocional Negativa/CEN.

Eckhart Tolle, el autor del libro The Power of Now (El Poder del Ahora), llama a estos estratos de energía acumulada, "Cuerpo del Dolor" (Pain-Body) y lo describe "como casi una entidad con su propia agenda" que se aloja en nosotros y usa a nuestra fuerza vital. Cuando esto sucede, las células de nuestro cuerpo que guardan el dolor físico o emocional del pasado, funcionan en un modelo de supervivencia que “no es real para nadie más excepto para la persona que lo mantiene”. Cuando hay dolores no resueltos, esto causa estancamiento de energía en algún lugar del campo electromagnético humano e impide el flujo de la fuerza vital. Con frecuencia esto ocurre en el órgano, la articulación o el músculo más relacionado con dicha área del campo energético.

Hemos observado también que la energía estancada literalmente parte y subdivide al campo electromagnético humano en compartimientos estancos sin posible comunicación entre ellos, creando un estado interno de fragmentación que genera en sí mismo mucha incomodidad. Cuando los dolores del pasado no son transformados en forma consciente, sin saberlo, estamos permitiendo que se acumulen más estratos de CEN haciendo la situación todavía más difícil y compleja.

Por ejemplo: “te sientes enojado y frustrado contigo mismo después de lastimarte el tobillo cuando te apurabas tratando de llegar a tiempo a tu trabajo. Te enojas por no poner más atención a tu caminar y quizás te culpas diciéndote cosas como; Siempre estas atrasado. ¡Te lo mereces por idiota!, siempre haces lo mismo!, te acuestas tarde y después no te puedes levantar a tiempo."

Ahora no solo sientes el dolor físico que es real sino también le agregas el enojo, la culpa, el miedo, el juicio y la auto condenación. ¡Así, este proceso puede seguir interminablemente!

Tapas Fleming, (acupunturita) en su libro "Puedes Curarte Ya"- dice que en el momento en que ocurre un trauma (físico, mental o emocional), podemos tener la sensación que la vida es insoportable y le decimos que NO a cualquier cosa que nos esté pasando. - ¿Algunas variaciones son- “¿Esto no puede estar pasándome a mí”, o “porque a mí?", o "Esto es demasiado para que yo lo soporte", o "Si esto ocurre, no lo sobreviviré"- La implicación interna es -me encargare de esto más tarde. Lo enfrentare cuando me sienta capaz o cuando no me sienta tan amenazado/a.

Generalmente, dejamos a un lado lo que no queremos enfrentar ahora y la energía del dolor irresuelto se queda con nosotros. Podemos tratar de distanciarnos de lo ocurrido pero la experiencia actual con la CEN está detenida e irresuelta en nuestro campo electromagnético. Otro modo de responder es el de negar que el trauma sucedió. "entre mi madre y yo todo está bien, no hay ningún problema", o "fue una pavada, cosa de chicos".

Sin embargo, cuanto más tratamos de mantener la CEN encerrada en el pasado más nos fragmentamos y más tratamos de contactamos con ella.

Cuantas más situaciones de dolor o trauma se mantienen irresueltas en nosotros, más limitaciones vamos a encontrar en nuestras vidas. Las contracciones energéticas sofocan y reducen la carga emocional positiva/CEP proveniente del cuerpo de luz. Esto resulta en severa disfunción física o emocional. La disparidad entre la CEP y el cuerpo del dolor es tal que las actividades naturales se afectan profundamente. ¡Piensa por un momento en la cantidad de energía vital que lleva mantener esas cargas guardadas en las células todo el tiempo! ¡Imagina por un momento como te sentirías transformándola y haciéndola disponible para simplemente vivir tu vida tal como se presenta, sintiéndote en paz, libre y saludable!

Cuando transformamos la información guardada en la memoria celular no borramos la memoria. Lo que se transforma es la carga que no se procesó en el momento en que el trauma o dolor ocurrió, dejando así que la energía vital de las células sea utilizarla en la sanación y transformación necesaria.

La ignorancia de si es causa fundamental del sufrimiento - El Buda

Desde muy jóvenes aprendimos a resistir nuestros sentimientos y emociones cosa que nos afectó en forma negativa emocional y físicamente. Lo hicimos porque no sabíamos lo que hacíamos y porque imitábamos a otros que creíamos que si sabían lo que hacían (nuestros padres, familiares, maestros, religiosos, programas de televisión, revistas, etc.) Cada vez que discriminamos un sentimiento estamos resistiendo su existencia. Así, tratamos de cambiarlo por algo que se parece más a nuestra propia imagen de como las cosas deben de ser. Cuando resistimos nuestra vida en el presente y la existencia de los sentimientos presentes, no los podemos digerir y como consecuencia se quedan estancados energéticamente en nosotros esperando ser digeridos algún día.

Como la carga emocional negativa se guarda en nuestro sistema cuerpo-mente, creando al cuerpo del dolor (Pain-Body)

El cuerpo del dolor es la acumulación de sentimientos emocionales que fueron resistidos en el momento en que sucedieron. No nos permitimos sentirlos allí, y en muchos casos, ni siquiera hemos reconocido el hecho de que sucedieron. Quizás nos propusimos hacerlo alguna vez en el futuro cuando se mejorarán las condiciones en que nos encontrábamos y ese momento nunca llego. En consecuencia, nunca fueron digeridos o procesados. Para entenderlo con más claridad, obsérvalo como un proceso similar al que sucede cuando tenemos una indigestión: la comida se queda estancada y fermenta o pudre en el tracto digestivo, intoxicando la sangre y así a todo el organismo. La expulsión de esa materia toxica es necesaria para que la transformación del estado suceda y la salud sea re-establecida.

El cuerpo del dolor es un campo energético interno que actúa casi como una entidad separada que tiene su propia programación. Este campo energético de creencias y decisiones que hicimos respecto a nosotros mismos alguna vez en el pasado, controla nuestras reacciones cuando "algo nos mueve" o "alguien nos aprieta el botón" en el presente. A veces el evento que estimula al cuerpo del dolor en nosotros es una pequeñez y los otros no comprenden nuestra dramática y desproporcionada reacción. Este proceso se retroalimenta a si mismo produciendo más negatividad en nuestros pensamientos, atrayendo así más circunstancias negativas a nuestras experiencias.

Lo que nutre el cuerpo del dolor es la inconsciencia de sí mismo

Debido a la falta de conciencia de nosotros mismos que habitualmente tenemos, no queremos tener nada que ver con el dolor. En realidad, no sabemos cómo hacerlo. Todo lo que se nos enseño es a escapar de él y a pelear o acusar a otros cuando sucede. Ha habido hombres y mujeres en la historia de la humanidad que supieron cómo hacerlo. La crucifixión de Jesucristo fue uno de los tantos ejemplos de la transformación del dolor a través de aceptación total y profunda de lo que le sucedía. Después de perder todo lo que tiene valor en nuestra cultura, como popularidad, reconocimiento y lealtad, él fue apedreado, torturado, juzgado y crucificado como a un criminal más.

El cuerpo del dolor se puede transformar cuando la carga emocional estancada en el sistema es reconocida y sentida en toda su magnitud. En el entrenamiento del Proceso CMR- Cellular Memory Release, aprendemos a transformar al cuerpo del dolor, transformando la CEN creada por la resistencia y los sentimientos de separación, culpa, autocrítica negativa y la falta de perdón hacia nosotros mismos.

 

La Nueva Medicina de la Conciencia.

Somos la expresión de distintas energías interrelacionadas que se manifiestan en nuestro cuerpo humano y a su vez en nuestros distintos planos, como son el físico o el espiritual. Sobre cada uno de ellos, hay distintos factores que pueden influir. Por ejemplo, en el plano físico puede ser nuestra alimentación, y en el plano espiritual podemos mencionar la forma en que nos relacionamos con nuestras emociones. El contenido que sigue a continuación se refiere a este punto y como ello se manifiesta en nuestra salud física.

Algunos dicen "no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe", pero el pasado está vivo, presente, a veces doloroso, en cada una de nuestras células. El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor, y, cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan. Y ahí nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.

La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por qué razón? Porque cuando tú respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir se pregunta ¿que pasa aquí que no están respirando? En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas. Cuando hacemos eso podemos ir más lejos, así es como actuamos para la autosanación.

Yo puedo decirme, por ejemplo, ¿de dónde viene esta alergia?, si tengo una alergia y quiero librarme de ella. La alergia es algo que rechazo, un virus, una bacteria, un hongo, el frío, el calor, pero eso no es del todo cierto, eso es quedarnos muy cortos. No hay personas que sean alérgicas sólo al frío, las personas alérgicas al frío también tienen miedo a la soledad, tienen miedo al frío del alma, al frío en los sentimientos, a la frialdad del papá o de la mamá, al desafecto, es decir, el frío es simplemente un símbolo. Cuando yo soy alérgico a algo, hay algo que rechazo o que temo.

Entonces si quiero cambiar mi alergia, reconozco mi alergia. Si sé que no reconozco mi alergia porque me hace sentir vergüenza, entonces trabajo con la vergüenza: ¿qué cosas en la vida me evocan vergüenza? Luego experimento el sentimiento de la vergüenza y veo cómo experimento la vergüenza, a veces me pongo pálido y frío, otras veces me pongo rojo como un tomate, otras lo experimento como un vacío o como un hueco a nivel del plexo solar; la puedo experimentar de muchas maneras. Dónde y cómo experimento la alergia, me da una idea de la parte de mi energía que está comprometida. Vamos a ver otro sentimiento, el miedo, yo diría que la mitad de nuestros lumbagos son por miedo.

El miedo provoca más lumbago que todas las hernias discales, todos los problemas articulares, todos los problemas de columna, porque el temor hace que metamos, literalmente, el rabo entre las patas, cerramos el esfínter anal interno. A ese nivel hay un centro de energía muy importante y nos cerramos a la vida, contraemos toda la musculatura lumbo-sacra, esa parte queda mal irrigada y nos dan unos lumbagos terribles, y ese lumbago es el nombre clínico del miedo.

Si logro reconocer el núcleo del miedo, si logro observar mi cuerpo y veo que tengo los glúteos y toda esta parte contraída, si logro respirar hacia esa zona y liberar el sentimiento del miedo, y llamar al miedo y decirle "tú eres la mejor parte de mi mismo, cuando asciendes y te revelas eres mi prudencia, ya no eres miedo, sino que eres prudencia, eres parte de mi amor también". Cuando yo, a través de la respiración, logro ascender esa energía del miedo, y logro transmutarla al altar del corazón, que es donde realmente nace el hombre que puede sanarse y puede sanar la vida, entonces desaparece el lumbago.

Mi resentimiento, mi odio, frecuentemente, está anclado en mis articulaciones. Yo estoy así totalmente rígido. A veces, con el puño apretado en la noche, inconscientemente, dispuesto a pegar y a agredir. Pues bien, ese dolor articular, es resentimiento congelado en esa parte del cuerpo.

Si logro experimentar ese dolor y asociarlo a mi sentimiento de ira y a mi resentimiento, y logro comprender que mi resentimiento es algo que se construye en el plexo solar, que bloquea la energía aquí y no permite a la energía acceder a mi corazón, ni a mi sistema inmune, puedo hacer mucho más que el reumatólogo, o puedo ayudarle mucho, para curar y sanar mi artritis, y yo soy responsable, no tengo que esperar que el reumatólogo me resuelva el problema.

La enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad, yo también tengo que ver con eso. La medicina no puede ser el arte de pasarle la pelota al médico, porque le pagamos.

La nueva medicina de la consciencia, es el arte de responsabilizarnos de nuestra vida, y de descubrir que realmente podemos hacer mucho por nuestra vida.

Frecuentemente, vemos que una persona con un cáncer ha tenido un shock, o una pérdida afectiva muy grande. Si una pérdida afectiva le produce un vacío existencial de tal dimensión que se vuelve un vacío de energía, y permite que las células degeneradas puedan invadirle, es porque estaba apegado, ese es el problema del apego que yo debo reconocer.

Si alguien se va y yo lo vivo desde el amor, desde el desapego, sé que su consciencia está conmigo, lo dejo partir, no lo amarro. Muchas veces, vemos a alguien al que se le muere el papá o la mamá, pero no lo deja partir, eso es literalmente cierto, se queda con parte de su energía anclada al plexo solar. Esa anclada energética puede crear crisis de pánico, de hipertensión. Si nosotros logramos que la persona se sane, es su alma la que lo sana.

El sanador no lo hace por el paciente, yo como sanador soy un imán que le doy la carga que su alma necesita. Realmente, la sanación es rescatar la autonomía, la autogestión, y la libertad del otro para sanarse.

La verdadera sanación es darte las herramientas para que tú, desde tu consciencia, te sanes, no desde tu consciencia racional, sino desde tu sentimiento, desde tu amor, desde tu afecto.

Frecuentemente cuando uno está haciendo una sanación, ve que la persona, aunque no le haya dicho ni una palabra, empieza a llorar y a sacar su resentimiento, y luego siente una sensación de paz, que no es mi paz, es su paz, es la paz que también habita en la persona que está siendo sanada. La paz está ahí, ha estado siempre ahí, es parte de nuestra esencia, se trata simplemente de quitar todos aquellos apegos, aversiones, sentimientos, separatismos, toda aquella capa de ignorancia, para que la paz se revele tal cual es, y cuando la paz se revela, germina el amor, y cuando germina el amor la sanación es posible, aunque lo que tenga sea un cáncer, o un lupus.

Pero no te culpes si no lo logras, porque tú participas también en los problemas genéticos de la herencia, de la humanidad como grupo. Esto no es para creerse Superman, uno puede ser muy orgulloso y decirse "estoy triste porque no me curé el cáncer", eso no es un fracaso, el cáncer es un maestro, a veces aprendemos la lección en una ocasión, otras veces necesitamos diez oportunidades, y otras necesitamos cien vidas tal vez, pero lo importante es aprender la lección.

Uno no aprende medicina de un día para otro, hay lecciones supremamente complicadas y difíciles.

También nos diplomamos o nos especializamos en el alma; cuanto más grande sea el desafío, más grande es la oportunidad de crecimiento. Yo solo les he puesto un ejemplo de cómo podemos retomar nuestras emociones, identificar nuestras emociones, aceptarlas, no seguir huyendo de ellas, y así poder transmutarlas.

Pero una vez que sentimos la emoción, hay una pregunta fundamental ¿cuál es la lección que hay debajo de esta emoción negativa? ¿Cuál era el mensaje, qué me quería decir esta actitud y esta enfermedad? Cuando yo no digo NO, en la vida, termino resentido y con ira, pero la ira no es el problema, la ira me está diciendo que hay que aprender a reafirmarme diciendo NO.

La ira es la mejor estrategia de autoafirmación. Cuando yo manifiesto la ira y la transmuto, esa ira se vuelve sanadora, es lo mejor de mi fuerza, mi ira barre y limpia la casa y hace las cosas más rápidamente, ustedes han visto a un ama de casa que en su ira revolotea y el almuerzo está hecho a las diez de la mañana.

Yo sabía cuándo mi mamá estaba iracunda, porque a las diez de la mañana mi casa estaba como un espejo. Es así, la ira es una forma de energía que se puede transmutar físicamente, pero el hecho de que la transmutemos físicamente, no resuelve la fuente de la ira, la fuente de la ira es la necesidad de autoafirmarse, y la necesidad de autoafirmarse es la necesidad de renunciar a la falsa complacencia.

Crecer espiritualmente no es decirle que sí a todo el mundo. El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con la bobada, perdónenme la expresión, pero ser espiritual no es ser bobo, y ser tolerante no es ser bobo, la tolerancia no excluye la autoafirmación.

La autoafirmación es condición del crecimiento espiritual. Así que yo tengo que descubrir la lección, debajo del evento negativo, porque el evento negativo no es sino la apariencia, la sombra. Pero esa sombra cuando la quito abre una puerta luz, una lección que yo puedo aprender en mi vida.

Autor: Dr. Jorge Carvajal Posada

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