¿Es la mascarilla efectiva como medida de protección?

 
   Seguro que habéis escuchado en los medios de comunicación que el uso de las mascarillas reduce mucho las probabilidades de contagio, sobretodo de contagiar nosotros a terceras personas, pero... ¿es esto cierto?
 
   Comencemos hablando de tamaños. Este virus, como cualquier otro, mide aproximadamente 10 nanómetros. Sabiendo esto, ahora deberíamos preguntarnos cuánto miden los poros de las mascarillas que utilizamos, para saber realmente si tiene efectividad de retener el virus de que salga o entre por dichos poros. Bien, el tamaño de los poros es de aproximadamente de 2.000 nanómetros, lo que nos indica que el virus se mueve con la libertad de una mosca, la cual se encuentra las ventanas abiertas de tu casa.
 
   En el caso de que estés realmente contagiado, solo se evitaría no contagiar a otra persona del virus que se encuentra suspendido en el interior de las gotitas de saliva. Sin embargo, no protegerá del virus fuera de estas gotitas, que son una cantidad casi infinita, miles de millones por cada metro cuadrado.
 
¿Puede ser perjudicial el uso de la mascarilla?
 
   Partiendo de la base de que vivimos porque respiramos y respiramos para que nuestro cuerpo absorba el oxígeno presente en el aire, podemos deducir que si es perjudicial. El oxígeno nutre a trillones de células y está implicado prácticamente en todas y cada una de las reacciones bioquímicas que tienen lugar en nuestro cuerpo. Al ponernos la mascarilla estamos disminuyendo considerablemente la entrada de oxígeno en nuestro organismo provocando, a corto plazo, el detrimento celular. Por ejemplo, bajando el nivel de hemoglobina en sangre, debilitando así nuestro sistema inmunológico.
 
   Al ponernos una mascarilla, no damos salida a nuestras propias secreciones de múltiples patógenos en el ambiente y estamos retroalimentando todo tipo de infecciones víricas que, con la mascarilla, no podemos expulsar. Si a esto le sumamos que cuando respiramos emitimos vapor y con este vapor mojamos la mascarilla, en esta zona mojada creamos un cultivo agradable para virus, bacterias, hongos y parásitos que están en el aire y que se pegan a nuestra mascarilla. Por lo tanto estamos respirando todos estos bichitos que se encuentran a un milímetro de nuestra nariz y boca. Esto también lo que hace es esparcir mucho más el virus al tocar la mascarilla con la mano.
 
   Exhalamos dióxido de carbono, por lo que al utilizar la mascarilla lo que estaremos inhalando será este CO2. Esto tiene como consecuencias inmediatas mareos, náuseas, aturdimiento y desmayos. Por el uso prolongado esto puede causar hipoxia, hipercapnia y la muerte.
 
¿Qué pasa al hacer deporte con la mascarilla puesta?
 
   Cualquier actividad física o aeróbica implica en nuestro organismo una mayor demanda de oxígeno, por lo que si hacemos deporte con una mascarilla puesta corremos un gran riesgo de sufrir algún mal hábito respiratorio, alguna patología e incluso la muerte. En China, ya son dos los casos de niños que han muerto por correr en clase de educación física, con la mascarilla puesta. También hay riesgo que aumentar la presión sobre el corazón y los pulmones, aparte de que se produzca un neumotórax.
 
¿Qué les pasa a los pacientes de patologías previas con el uso de la mascarilla?
 
   Aquí os presento una pequeña lista:
 
   - Un enfermo cardíaco puede tener alteración de su ritmo cardíaco y su oxigenación es menor.
 
   - Un enfermo con enfisema pulmonar se altera al caminar porque el intercambio gaseoso de oxígeno y CO2 está perturbado.
 
   - Un asmático siente dificultad al respirar.
 
   - Una persona con cáncer no puede recuperarse correctamente con el aire libre y la oxigenación que ese aire le produce en sus células.
 
   - Una persona con ansiedad puede tener un agravamiento de su enfermedad por sensación de asfixia y falta de libertad.
 
   - A una persona con claustrofobia se le agrava al sentirse aprisionado en medio de esa respiración, con un muro que le bloqueé el intercambio gaseoso correcto.
 
Por todo lo descrito con anterioridad podemos deducir que es bastante peor el remedio que la enfermedad, entonces...
 
¿Por qué nos hacen llevar mascarilla?
 
   El uso de la mascarilla se ha implantado a los esclavos a lo largo de la historia por diversos motivos. El primero sería la cosificación del ser humano, ya que esto es vital para que se dé el Efecto Lucifer en la autoridad. Otro es el simbolismo de que tú opinión no importa, simbólicamente están callando tu libertad de expresión. También estaría el efecto psicológico negativo que tiene en ti el sentirte cautivo debido a su uso, y la lista tiene un largo etcétera. 
 
   Es una forma de sumisión pero también es una forma de manteneros separados. Es muy complicado establecer una conexión con una persona cuando no estás percibiendo su expresión facial, y este distanciamiento entre nosotros facilita nuestro control. Divide y vencerás.
 
 Álvaro Miller Núñez