46-El Tórax

El tórax, es una composición osteocartilaginosa compuesta por 12 vertebras pectorales, 12 pares de costillas, los recubrimientos cartilaginosos costales y el esternón. Estando conformado en su totalidad por 37 huesos.

El tórax es el fragmento superior del tronco, Su forma es similar a la de una pirámide, posee un vértice superior y una base inferior. Está determinado por las costillas que se encuentran a los lados, el esternón hacia adelante, y por la columna vertebral hacia atrás.

Las costillas están conformadas por huesos planos y curvos, que se encuentran ubicados a cada lado del tórax; siendo 12 por cada lado, es decir que son 24 en total. Las 7 incipientes se denominan “verdaderas”, por ser las que verdaderamente se modulan al esternón.

 

Así pues, las tres consiguientes, que podrían conocerse por así llamarse, como “falsas”, se denominan de esta forma por estar furtivamente acopladas al esternón y las postremas “flotantes”, por no estar relacionadas de ningún modo al esternón

La estructura de las costillas está clasificada de la siguiente forma: cabeza, cuello, tuberosidad, cuerpo y extremo anterior. En su parte superior se corresponde con el cuello, mientras que en la interior se halla separado de la cavidad abdominal por el musculo conocido como diafragma.

El tórax ofrece protección a órganos vitales para el funcionamiento correcto del organismo, como lo es el bombeo del corazón acompañado por los vasos sanguíneos, cohabitando la parte media o mediastino que se encuentra en medio de los dos pulmones.

El tórax también ofrece una especie de armadura que resguarda a esta parte importante y vulnerable del sistema circulatorio, como lo es el corazón, ya que cualquier lesión traumática de estas estructuras es capaz de causar la muerte.

Otras transcendentales estructuras localizadas en el tórax, son los pulmones, que están colocados estratégicamente a ambos lados del corazón; su anatomía es de textura esponjosa y ligera, y están envueltos por una membrana llamada pleura, que los salvaguarda y les da flexibilidad.

Los pulmones son los delegados de que se ejecute la respiración: se encarga de aspirar el aire del ambiente para extraer el oxígeno y exhalar el aire del interior para descartar el dióxido de carbono. De esta forma, el aire atraviesa la laringe y la tráquea para así llegar a los bronquios.

El esófago que se encuentra detrás del corazón y delante de la columna vertebral, es un tubo muscular, de gran resistencia y fortaleza física, además permite la circulación de los alimentos y los líquidos, lo que ayuda a que alcancen al estómago.

Dependiendo de la dimensión de la persona, podría llegar a medir cerca de los 25 cm de largo y 2-3 cm de diámetro. El esófago comienza en el cuello, pasa a través de todo el tórax y llega al abdomen. Y, por último, el diafragma, que es un músculo que se amplía a lo largo de la parte inferior de la caja torácica.

La función principal del diafragma es la respiración: cuando aspiramos, el diafragma se constriñe y se ensancha el espacio disponible en la cavidad torácica.

Algunas enfermedades relacionadas con el tórax

◾Enfermedades del esófago

◾Enfermedades de los pulmones y colapso pulmonar

◾Trastornos pleurales

◾Trastornos del mediastino, el espacio entre los pulmones, el esternón y la columna vertebral

◾Costillas fracturadas

◾Enfermedades del corazón

◾Aneurismas aórticos torácicos

La parte posterior del tórax está representada por una unidad funcional móvil, la columna vertebral torácica, de donde surge la inervación simpática. Por otra parte, el tórax actúa como una caja protectora del corazón y los pulmones; dentro de estos últimos la función respiratoria, con sus poderosas influencias linfáticas y circulatorias. Las inserciones musculares del tórax que sirven a otras áreas son numerosas e incluyen a músculos del hombro, el cuello y la zona lumbar.

La musculatura torácica extrínseca es responsable de posicionar el torso y, en consecuencia, también de la situación espacial de hombros, brazos, cuello y cabeza. Los músculos torácicos intrínsecos mueven las vértebras torácicas o la parrilla costal (y posiblemente toda la parte superior del cuerpo) y/o se asocian con la respiración.

El grado de movimiento en todas direcciones (flexión, extensión, flexión lateral y rotación) permitido por la estructura relativamente rígida del tórax es menor que aquél del que disponen las columnas cervical o lumbar, ya que se halla deliberadamente limitado para proteger los órganos vitales albergados dentro de la cavidad torácica.

ESTRUCTURA

Características estructurales de la columna torácica

  • En la mayor parte de las personas, la columna torácica presenta un perfil cifótico (flexión hacia delante) cuyo grado varía de sujeto en sujeto.
  • Las apófisis espinosas torácicas son particularmente prominentes y por consiguiente su palpación es fácil.
  • Los ángulos de orientación de las apófisis espinosas del tórax son crecientemente caudales, de T1 a T9, con una modificación hacia la horizontal entre T10 y T12.
  • Las apófisis transversas de T1 a T10 portan articulaciones costotransversas para la articulación con las costillas.
  • Las articulaciones cigapofisarias torácicas, que se deslizan una sobre la otra y restringen y en gran parte determinan la amplitud del movimiento espinal, presentan típicas características sinoviales de tipo plano, incluyendo una cápsula articular.

Estructura

Características estructurales de la columna torácica

Características estructurales de las costillas

Características estructurales del esternón

Tórax posterior

Identificación de los niveles vertebrales

Segmentos vertebrales

Método palpatorio para la facilitación segmentaria torácica superior

Evaluación mediante la respuesta refleja de enrojecimiento (hiperemia reactiva)

Biomecánica rotatoria de la columna torácica

Prueba de acoplamiento

Observación de los patrones restrictivos de la columna

torácica (prueba de observación de la curva C)

Evaluación de la onda respiratoria

Onda respiratoria: evaluación de la movilidad vertebral

durante la inspiración/espiración

Examen de la movilidad pasiva de la columna torácica

Evaluación de la flexión y la extensión de T1-T4

Evaluación de la flexión y la extensión de T5-T12

Palpación de la columna torácica en flexión lateral

Palpación de la columna torácica en rotación

Examen segmentario de la rotación en posición prona

Tórax anterior

Evaluación de la función respiratoria

Palpación en relación con la actividad de puntos gatillo

Categorización alternativa de los músculos

Palpación de las costillas

Palpación específica de la 1ª costilla

Prueba y tratamiento para las costillas elevadas y deprimidas

Movimientos de las costillas

Pruebas para las restricciones motoras costales

Exposición

Técnicas de tratamiento torácico

Músculos torácicos posteriores superficiales

TNM: Técnicas de deslizamiento torácico posterior

TNM para los músculos del surco laminar torácico

Espinoso torácico

Semiespinoso torácico

Multífidos

Rotadores largo y corto

TNM para los músculos del surco laminar torácico (y lumbar)

Método de TLP para la musculatura paravertebral; técnica de la induración

Músculos respiratorios

Serrato posterosuperior

Serrato posteroinferior

Elevadores largos y cortos de las costillas (supracostales)

Intercostales

TNM de los intercostales

Influencias de los músculos abdominales

Evaluación mediante TNM

TLP del diafragma

Liberación del diafragma mediante TEM

Interior del tórax

Diafragma

TNM del diafragma

Transverso del tórax

TÓRAX

Cuadro 14.8 TNM de Lief para los músculos intercostales (Chaitow, 1996a).

  • La punta del pulgar o de otro dedo (con uñas cortas) debe recorrer a todo lo largo ambas superficies del reborde costal, así como el espacio intercostal mismo.
  • De esta manera, las fibras de los músculos intercostales internos y externos recibirán el adecuado contacto evaluador.
  • Si hay una aproximación exagerada entre las costillas, un simple deslizamiento a lo largo del espacio intercostal puede ser lo único posible hasta tanto se haya producido cierto grado de normalización costal y torácica, permitiendo un mayor acceso.
  • Las áreas intercostales son por lo general extremadamente sensibles; se tendrá cuidado de no incomodar al paciente mediante el uso de una presión inapropiada. En ocasiones puede eliminarse un cierto «hormigueo» aumentando ligeramente la presión del  deslizamiento (si corresponde), lo que a menudo revelará un dolor a  la palpación subyacente en los mismos tejidos.
  • A veces es útil tomar la mano del paciente y hacerle extender un dedo, iniciando el proceso del deslizamiento en el espacio intercostal mediante el contacto de la propia mano del paciente, hasta que se desensibilice lo suficiente como para permitir que la mano del profesional reemplace a la propia.
  • En la mayor parte de los casos se tratarán los espacios intercostales del lado opuesto utilizando el deslizamiento digital tal como se ilustra.
  • Se coloca la punta de un dedo (sostenido por un dedo vecino) en el espacio intercostal, cerca de la línea axilar media, y se lleva en forma suave pero firme, alrededor de la curvatura del tronco, hacia la columna.
  • El dedo examinador percibe tejidos contraídos o congestionados en que podría haber puntos gatillo.
  • Cuando se siente una zona de contracción se aplica una firme presión hacia el centro del cuerpo, a fin de desencadenar una respuesta del paciente («¿Duele? ¿Irradia o refiere? Si es así, ¿hacia dónde?»).
  • Los puntos gatillo observados durante la evaluación pueden tratarse por medio de protocolos estándar de TNM o procedimientos combinados de TINI.

Mapa de los patrones de deslizamiento de la TNM sugeridos para la evaluación del área torácica inferior y los espacios intercostales (reproducido con permiso de Chaitow, 1996a).

Deslizamientos tal como se efectúan en la evaluación y el tratamiento según la TNM.

Deben evaluarse los espacios intercostales en búsqueda de disfunción.